lunes, 13 de abril de 2015

Las Tres Trístitias del Poeta Solitario: Cap.2: Lagrimas en la lluvia.

Las Tres Trístitias del Poeta Solitario.

“Tres tristes capítulos llenos con poesía de la vida de un poeta solitario”

Estos son los sentimientos desgarrados de un poeta solitario, nacidos entre los susurros de la oscura noche y las amargas lágrimas de días lluviosos, como pequeños fragmentos de algo que pueden no ser nada más que para aquel a quien pertenecen, quien aun entre un millar de personas está solo, solo en el largo y extenuante camino de la vida, vida a la que fue arrastrado sin deseo alguno de vivir, solo por los caprichos del destino, ese maldito destino que siempre nos pone en el peor lugar posible cuando menos lo esperamos, para obligarnos a tomar decisiones con las que tendremos que vivir el resto de nuestras vidas nos guste o no, para ser asediados por las 3 tristezas: la tristeza de la mente; que invaden nuestros pensamientos con recuerdos dolorosos que despiertan la tristeza del corazón; llenándonos de deseos oscuros que a veces nos llevan al más trágico final, y si somos capaces de vivir con ese doloroso sufrimiento, entonces ella llegara a nosotros para devorar todo nuestro ser, la tristeza del alma; la más cruel y terrible de las tres sombrías hermanas, ya que ella se convertirá en tu otro ser, y como un ladrón en la noche tomara lo que una vez fue tuyo, para mirar tú mundo desmoronarse con esos ojos vacios y abismales como los de un demonio soñando, hasta que no quede nada reconocible de ti mismo y olvides tu propia existencia y ella sea todo lo que quede de ti.

Esas son las 3 trístitias que viven en mí ser, un ser solitario abatido por la tristeza de una vida que jamás debió existir, porque alguien que nace sin amor y sin ser amado por quien le da la vida, solo puede vivir en compañía de la tristeza, ahora y siempre como un solo ser hasta el final de mi vida ella será parte de mi, como un amor no correspondido que aun así sin ser amor es todo lo que tengo para aférrame a mí mismo, aun si es algo triste es todo lo que tengo y todo lo que soy, por eso soy quien soy.

Ellas son mi dulce y amarga compañía, mas para mal que para bien, pero que siempre están allí en todo momento, esperando ansiosas mi caída al oscuro abismo de la desesperación, donde el verdadero final, el único final, me espera y me ha esperado siempre con los brazos abiertos, para quitarme todo lo que fui, soy y seré, pero yo no puedo morir, me niego a morir y dejar de ser, pero si tengo que caer, caeré, pero caeré envuelto en las llamas del odio, y are del odio las alas de fuego que me sacaran del abismo de la desesperación, apartando con su abrazadora incandescencia la oscuridad que ansia devorarme, para ser yo, renacido como el uróboros; el dragón eterno de la llama violeta, quien devore a las 3 nefastas hermanas, y así del fuego del odio y de la oscuridad de la tristeza, alcanzare la verdadera paz de la libertad.

Cap.1: Susurros en la oscuridad. 
Cap.2: Lagrimas en la lluvia.
Cap.3: Fragmentos de algo que puede no ser nada. 

Cap.2: Lagrimas en la lluvia.

Prologo.

Lagrimas que yacen dentro de mi alma maldita, en un recuerdo donde veo todo claramente a través de un sueño que me persigue desde el día en que nací en este mundo, acorralando mi alma, con la nostalgia de lo que una vez fue parte mi vida y ahora se desvanece en la nada de un recuerdo perdido.

En ese momento llega a mi tan claro envuelto en oscuridad, como una añoranza, estoy de pie en una calle vacía, levanto la mirada al cielo nublado y la lluvia comienza a caer suavemente sobre mi rostro como lagrimas del cielo en mundo gris, un mundo al cual una vez pertenecí y del cual siempre seré parte, sierro mis ojos un momento y  un terrible dolor oprime mi ser como si la misma muerte estuviera estrujando mi corazón con sus propias manos frías y afiladas como cuchillos, abro mis ojos pero no puedo llorar aun cuando es todo lo que quiero hacer para poder mitigar mi dolor y aliviar mi pena, pero ya no es necesario, la lluvia es ahora más fuerte y el cielo es más oscuro, ahora yo soy las nubes negras que ocultan el cielo y la lluvia son mis lagrimas, frías y amargas como mi vivida, una vida vivida a través del dolor y el sufrimiento de la soledad.

La soledad que acompaña a aquellos que no tienen a nadie que reconozca su existencia, una existencia tan vacía como el mundo al que pertenece, un mundo gris en donde solo hay altos edificios de concreto y metal, un mundo en el que mi muerte no significa nada, en que nadie me recuerda y del que apenas tengo un solo recuerdo, el recuerdo de mi muerte, una muerte sin ningún significado pues de todas formas es como si nunca hubiese existido, pues nadie llorara a aquel que no es recordado, ser olvidado es algo muy triste, pero no ser recordado es peor que la muerte, un castigo sin nombre para aquel que nadie merece tener que vivir.

Lluvia fría que caes del cielo como bendición y castigo divino solo tú fuiste capas de sentir mi dolor y ver mi tristeza, dándome tus lagrimas para poder hacerlas mías, cuando más necesitaba un consuelo gentil, cuando ya todo había terminado y nada quedaba por hacer más que aceptar la verdad, la única terrible y ultima verdad, aquella que solo fui capaz de ver después de abandonar toda esperanza, y darme cuenta de que nada existe ni siquiera yo, pero aun así aquí estoy de nuevo en un nuevo mundo un mundo al que no pertenezco y al cual nunca perteneceré, esperando a que ella me salve de nuevo, si es que ella puede encontrarme, si es que ella puede reconocerme como soy ahora, si es que ella aun puede existir y desea salvarme de nuevo, sabiendo que el resultado puede ser el mismo. 

1.       Contemplando el pasado.

Contemplando la vida que ahora estoy obligado a vivir con la única esperanza de ser salvado, sabiendo que nunca lo seré, aferrándome a un pasado que ha desaparecido tras de mí y sin un futuro al cual ir, ya no me queda nada más que esperar la inexistencia o despertar de nuevo a mi antiguo ser y volver a ser aquello que mas aborrezco, aquello que realmente soy; un ser nacido del odio y la tristeza.

El tiempo es justo como siempre, de ser aquello o dejar de serlo, pero ya nada importa más que el ahora, vivir un maldito día a la vez, y despertar cada día sin que nada cambie, sin que nada sea igual, tengo frio mientras veo la oscuridad, solo la lluvia trae paz a mi existencia, mientras contemplo la tormenta, viendo los claros destellos de luz que iluminan la oscuridad mientras las gotas de lluvia acarician mi rostro con su frio toque, es lo único que nunca cambia y que no quiero que cambie, hasta el momento de volver a verla y yo vuelva a ser quien soy y pueda ver este mundo con mis verdaderos ojos sin que todo se haga pedazos a mi alrededor.

Pasado, presente y futuro existiendo como un todo en medio de la nada en que comenzó, si puedo ver tu rostro de nuevo frente a mí, sonriendo dulcemente como aquella primera vez en que tu bondad me salvo de la muerte pero no de mi mismo y de el terrible mal que albergaba mi corazón, un mal que devoro mi ser convirtiéndome en aquel que solo trae dolor y sufrimiento a aquello que más amo, perdóname, perdóname por no ser capaz de salvarme a mi mismo de aquello que soy en el fondo de mi alma, si tan solo te hubiese conocido antes o nunca te hubiese conocido , las cosas abrían sido diferentes, pero el tiempo justo nunca se equivoca aun cuando no seamos capases de comprender el momento.  

2.       Nada tienes, nada eres.

Nada tiene más valor que las cosas materiales a los ojos de quienes creen tenerlo todo, pues aquello que no puede ser comprado con dinero es menospreciado sin siquiera ser considerado por lo que es, esos son los tesoros de alma, aquellos que no podemos tocar ni pesar y que solo pueden ser medidos en la medida de su propia existencia, por quienes realmente los merecen, pero aun así muchas veces valoramos mas aquello que no tiene ningún valor, siendo nuestra conveniencia lo que determina el valor de todo en este mundo, donde los que creen tener poder por derecho divino deciden el valor de las cosas por las que vivimos y en las que debemos creer, haciéndonos abandonar aquello que realmente es valioso.

Tienes que ser capaz de darte el valor que realmente tienes para poder dar le valor a las cosas en las crees y que son parte de ti, sino solo eres lo que los demás decidan que eres y al final terminas sin ser nada, por creer que el no tener dinero ni posición son la única medida de tu propio valor, en un mundo en donde el dinero determina tu posición, como un dios omnipotente que rige el destino todos, cuando este no es más que una herramienta para un fin, una que jamás será inalcanzable para quienes conocen el verdadero valor de las cosas que realmente lo tienen.

Nada más injusto que el poder y la riqueza en manos de quienes solo las poseen por mantener una posición privilegiada, sin ninguna otra meta en la vida más que el deseo de posesión, el deseo de tener algo por solo tenerlo y verse a sí mismos como seres superiores, viviendo sus vidas vacías sin pensar en nada más que ellos mismos, abusando del poder que nos han quitado para hacer que nos veamos ante sus ojos como seres sin valor.

Eres tu quien decide tu propio valor, y si eres capaz de alcanzar una posición de poder y riqueza, y merecerla, nunca olvides que no todos pueden ser tan fuerte como tú y que incluso el más débil también tiene su propio valor, pues el valor de las cosa y el valor de las personas no está determinado por su posición, sino por su propia existencia y la nobleza que lo obliga a ser lo que es desde el momento en que nace hasta el momento en que muere en la medida de sus propias convicciones.

3.       Un pobre consuelo.

Un día te das cuenta de que el tiempo ha pasado y que has pasado tu vida esperando algo que nunca va a pasar, pues la esperanza no es más que un pobre consuelo para aquellos que no la tienen, una mirada vacía, una sensación de pérdida y el deseo de que algo pase y todo cambie y sea mejor, es lo que los que estamos en el fondo de profundo abismo esperamos, sumergidos en la fría oscuridad de la nada, mientras nada cambia y la esperanza comienza a marchitarse y morir como el deseo de vivir una vida sin nada en ella que merezca realmente vivirla.

Pobre destino el que vive aquel que ha perdido toda esperanza, pues ha perdido su razón de ser y su deseo de seguir viviendo en un mundo que no tiene nada que ofrecerle, deteniéndose a la mitad de camino de su vida viendo solo la oscura nada frente a él, la misma oscuridad vacía que ahora camina de tras de sí mismo, como una sombra tan grande como su propia tristeza, una tristeza nacida de la decepción de un mundo que lo ha abandonado a su suerte, a su desgracia, ahora sin un camino que seguir y sin un lugar al cual regresar, no queda nada más que esperar a que la oscuridad que lo rodea lo haga desaparecer  también, junto a aquellos sueños que una vez tuvo y que ahora ni siquiera recuerda.

Consuelo vacio que solo nos hace creer en cosas imposibles, como si una flor pudiera crecer fragante y hermosa en las desoladas arenas de un desierto donde la lluvia nunca cae, así es la esperanza para aquellos que ya estamos cansados de esperar y esperar solo con un deseo, con un triste y ultimo anhelo que nunca se hará realidad, pues la esperanza no es más que un sueño, algo que solo existe si creemos en ello.

4.       ¿Porque jamás termina?

¿Porque el sufrimiento parece ser algo eterno en la vida?, un ciclo de dolor y pena atado a nuestra existencia como una maldición que condena al alma a repetir una y otra vez el mismo dolor a través del tiempo, ocultándose solo brevemente tras la efímera felicidad de un momento de calma antes de la tormenta, para luego regresar y arrasar con todo lo que hemos construido, con todo lo creímos tener, mientras vemos impotentes como desaparece sin dejar rastro como lagrimas en la lluvia, dejando tras de sí solo los amargos recuerdos de lo que una vez fue y ahora se ha ido.

Jamás podre olvidar el dolor de lo que he perdido mientras sus bellos recuerdos atormenten mi alma con su dulce caricia de cruel belleza, pues aunque el dolor de su pérdida destroce mi alma, es ese mismo dolor el me recuerda que aun estoy vivo y no puedo vivir sin su recuerdo, por que olvidar seria igual que dejar morir una parte de mi, una parte sin la cual no podría seguir viviendo.

Termina de una vez con todo este sufrimiento y llévate mi dolor junto a mi vida, para darle su merecido descanso a un alma cansada de una vida sin el divino gozo de la felicidad, termina ya con la existencia de un ser que jamás debió existir y que solo existe para ser atormentado por terribles y olvidados recuerdos de vidas vividas y terminadas que no parecen tener un final al cual poder ir y en las que sin importar cuánto busque jamás encontrare aquello una vez pudo ser hermoso y que ahora me es tan preciado como inalcanzable.

5.       Vivir es errar.

Vivir sin ningún remordimiento, una vida sin arrepentimiento, sin el temor de que las cosas que dejamos en nuestro pasado vuelvan para destruir nuestros logros, fruto de nuestro esfuerzo, que se levanta desde lo más profundo de nuestro ser para mostrar nuestra gloria, como un testamento de nuestra labor y esfuerzo, siempre amenazada con ser destruida por aquellos que ambicionan nuestros logros, en la espera de verla caer por su propio peso, como demonios que asechan en las sombras, con los estómagos pegados a los huesos, hambrientos de los logros que son incapaces de merecer por ellos mismos por su propia y miserable naturaleza envidiosa.

Es su misma existencia la que trae la miseria al mundo, viviendo solo para hacer fracasar a quienes tienen la voluntad de alcanzar sus metas y lograr lo que solo es imposible para aquellos que no lo dan todo por aquello que realmente quieren, obligándonos a errar nuestro camino a nuestros sueños, convirtiendo nuestras vidas en una pesadilla de la que no podemos despertar.

Errar siempre es duro y se vuelve más duro cuando perdemos la esperanza de de alcanzar nuestra meta, y entonces somos nosotros los que nos ocultamos en las sombras, para ocultar nuestra vergüenza, la vergüenza de haber creído que éramos capaces de soñar con hacer nuestros sueños realidad, dándole la espalda a nuestro destino, dejando que la torre que eleva nuestros sueños a lo más alto del cielo caiga hecha pedazos a nuestros pies junto a nuestros sueños y esperanzas, para que sean devorados por los perros famélicos que se ocultan como demonios en las sombras, en la espera de saciar su vacía existencia con los restos del esfuerzo sin frutos de quienes no son capaces de superar sus propios errores.

6.       ¿Porque es así la vida?

¿Porque tiene que doler tanto?, como si fuera a romperme en pedazos desde dentro de mí, perdiéndome a mi mismo en el dolor y la pena de ver como se marchita mi existencia ante mis ojos, mientras mi rostro lleno de la grimas deja escapar de mi los pequeños fragmentos que quedan de mi ama, dejando dentro de mí el vacio que llama a la muerte en espera del final de una vida sin esperanza.

Es que acaso yo no merezco ser salvado de mi propio destino, mi cruel e injusto destino, un destino caprichoso al cual le soy indiferente y con el que debo conformarme aceptando las cosas como son, como la lluvia que cae cuando el cielo se nubla y moja todo bajo ella, incluso a un pequeño pajarito que vuela de vuelta a su nido y cae con sus alas empapadas en medio de ella y muere al tocar el suelo, para luego ser encontrado por un niño que antes contemplo su belleza caer del cielo, la belleza de la naturaleza siendo ella misma y que ahora solo siente tristeza al sostener entre sus manos al pequeño pajarito muerto, como si parte de su inocencia hubiese muerto con él.

Así el niño se convierte en hombre, al dejar tras de sí una pequeña tumba junto a un árbol con un nido vacío, sin olvidar nunca esos sentimientos opuestos que nacieron en él un mismo día, en el que la vida se manifestó a través de la muerte.

La perdida de la inocencia nos hace aceptar la verdadera naturaleza de la vida, tan cruel, dura y difícil como es vivirla, pero aceptar algo no significa que podamos estar de acuerdo y menos si tenemos que vivir con el peso de la pena de un dolor que oprime nuestro corazón cada día y cada noche, mientras este lata con fuerza dentro de nosotros, como un doloroso recordatorio de que estamos vivos para ver un día más.

Vida es una palabra tan hermosa que significa tantas cosas que no habría espacio suficiente en el mundo para escribir sobre todas ellas, entonces porque duele tanto estar vivo, si el dolor es parte de la vida, significa que vivimos solo para sentir dolor, o que el dolor es lo que nos hace apreciar la vida y todo lo que hay en ella, como la lluvia que cae cuando el cielo se nubla y moja todo bajo ella, incluso a un pequeño pajarito que vuela de vuelta a su nido y en lugar de caer con sus alas empapadas en medio de ella y morir al tocar el suelo, regresa a su nido para ver salir el sol y secar sus alas con su calor y volar de nuevo por el cielo, contemplando con alegría la belleza de la naturaleza siendo ella misma, junto a un niño que lo ve sonriendo mientras vuela por el cielo, como si parte suya volara junto a él.

7.       Quiero llorar.

Quiero llorar pero no puedo, porque si las lagrimas son los gritos del alma, la mía se ha quedado en silencio, enmudecida al gritar sin ser escuchada, sin que nadie se percate siquiera de su dolor, como si su existencia no fuese importante para nadie, por eso quiero llorar para poder aliviar mi dolor, quiero llorar con todas mis fuerzas hasta morir y que el rio de mis lagrimas arrastre mi alma hasta un lugar mejor, en donde pueda encontrar paz para mi pobre y vacía existencia, donde ya no necesite llorar porque ya no tenga ninguna razón para hacerlo.

Llorar para aliviar mi dolor y ahogar mi pena, pero no puedo hacerlo, porque mi alma se ha convertido en un árido y desolado desierto donde mis lagrimas se han secado, dejando morir todo dentro de mí, dejando solo una gélida presencia, oscura y tenebrosa como la muerte, que atormenta mi existencia con un terrible dolor que me desgarra por dentro, como una lluvia de cuchillos cayendo sobre un corazón expuesto ante la inclemencia de los elementos, pero aun así sigo viviendo con la única esperanza de que todo termine una noche, mientras abrigado con el manto de la oscuridad al cerrar mis ojos para dormir estos no vuelvan a abrirse y mi sueño sea eterno.

8.       Almas errantes.

Almas nacidas sin un destino, en un mundo donde no existe ningún camino a seguir, donde el destino no es más que un sueño roto, fragmentado en tantos y en tan pequeños pedazos que es como si nunca hubiese existido, siendo solo existencias vacías sin un propósito más que el de existir solo por existir, por un solo y único efímero momento, y solo para ver nuestra vida marchitarse lentamente, si es que albergamos la mínima esperanza de encontrar un camino al cual pertenecer y que nos dé un propósito, una razón de ser en este mundo, pero quienes ya no existe razón alguna para seguir esperando nada, aquello que no existe y que jamás se mostrara, la vida solo se extingue fugazmente en un breve momento de desesperación y angustia, borrando todo lo que fuimos, somos, y pudimos ser.

Errantes y solitarias son las almas que vagan en este mundo perdidas en sí mismas, perdidas de ellas mismas, perdidas en un mundo que no les ofrece nada, perdidas sin siquiera el pobre consuelo de la esperanza, donde la oscuridad cubre todo como una negra y fría nieve, en una ventisca susurrante de los tristes lamentos  de aquellos que yacen sepultados bajo su gélido y oscuro manto, este es el destino de aquellos que no tienen destino y vagan por el mundo como almas errantes, rogando por ser salvadas, por encontrar lo que no puede ser encontrado, por la sola dicha de tener un lugar al cual ir.

9.       Sentimientos tristes de recuerdos ya olvidados.

Sentimientos que oprimen mi corazón y atormentan mi alma, al caer la noche con su pesada carga de oscura frialdad, no quiero dormir, no quiero cerrar mis ojos otra vez, no quiero soñar ya nunca más con nada otra vez, y que esta pesadilla llamada vida termine ya, serrar los ojos y dormir sin tener que soñar, y sin tener que despertar nunca jamás, pero no puedo, no solo así, no es tan fácil y nunca lo será, cierro mis ojos y me dejo abrazar por la oscuridad, la oscuridad de la fría noche, mientras escucho caer la lluvia como un dulce arrullo triste y melancólico, pero a la vez gentil y piadoso, como si el cielo llorara por mi y junto a mí, acompañándome en mi triste soledad.

Tristes son todos los recuerdos que de esta vida guardo en mi corazón, al cerrar mis ojos en la oscuridad de la lluviosa noche, de donde emergen fuera de mi control en medio de mis sueños, como un recordatorio de lo que he perdido, de lo que no tengo, y de lo que volveré a tener, pues el amor jamás fue parte de mi vida, y solo la soledad estuvo conmigo en todo momento, en una vida, en donde vivir, es solo vivir, un aliento gélido, en mundo gélido, un mundo gris y sin color, donde la tristeza lo es todo.

De donde viene toda esa tristeza, acaso es de mí, acaso es de mí de donde nace o he nacido yo con ella, pues no lo sé, pero ella siempre ha estado allí, mi compañera incondicional, mi única amiga verdadera, mi eterna y fiel amante.

Recuerdos son, solo eso son, memorias que se aferran a la realidad, una realidad en la que solo vemos aquello en lo creemos, pues la esperanza es solo una ilusión, un espejismo fatal y moribundo, entre las frías gotas de lluvia que caen de un cielo gris en un mundo gris, mientras me encuentro de pie en la lluvia, sobre un charco de agua en medio de una tormenta, y el agua que cae se desliza por mi espalda, como un frio escalofrío, y empapado, completamente empapado, con mucho frio y temblando, siento que toda mi vida es tan gris, fría  y triste como la lluvia que cae sobre mí, comienzo a llorar, llorar sin parar, y levanto mi mirada al cielo con gran tristeza en ella, y contemplo el cielo, mientras mis lagrimas y las gotas de lluvia se convierten en una misma, un mismo sentimiento, como si la lluvia uniera mi corazón al cielo, como una plegaria, un silencioso grito de auxilio, y una forma de aligerar la pesada carga de los problemas en mi vida.

Ya casi al final, pero como si fuera al principio, un lejano recuerdo, unido a un fuerte sentimiento de tristeza, regresa a mí una vez más y se manifiesta frente a mis ojos, dejándome completamente absorto en el.

Olvidados, pero siempre presentes estarán estos distantes recuerdos, unidos a mis más profundos sentimientos, que puedo hacer muy triste estoy, no hay una razón para ser feliz, en este maldito mundo donde la lluvia cae sin cesar, y un cierto día lluvioso otra vez, caminando bajo la lluvia entre los encharcados callejones de los altos edificios grises, llego a un parque solitario, frio e indiferente, y de pronto noto a una persona, una frágil y hermosa joven, sentada sobre un banco de piedra, empapada y temblando, abrasándose a sí misma, tratando de darse calor, no tiene paraguas ni un impermeable, su ropa esta toda mojada, y está llorando, solloza cabizbaja, emanando una gran tristeza, de pronto levanta su mirada hacia mí, y me ve con los ojos llenos de lagrimas y enrojecidos, como si hubiese estado llorando allí durante toda su vida como un alma en pena, sin saber por qué comienzo a caminar hacia donde esta, y me detengo justo frente a ella, en ese momento ella aun llorando, se levanta y se abalanza sobre mí, llora sobre mí y me abraza con todas sus fuerzas, temblando y sollozando, como si tuviera miedo de que la dejara, miedo de quedarse sola otra vez, en ese frio banco, bajo la fría lluvia, bajo la fría lluvia de un tormentoso cielo gris, donde solo estamos nosotros dos como uno solo, con nuestros tristes corazones conectados en la fría e incesante lluvia, entonces escucho su suave voz, como un susurro, diciendo una sola y única cosa, recuérdame, y después ella se desvaneció como un fantasma y solo quedamos la lluvia y yo,  porque al final, ella soy yo, ella es mi tristeza, una historia triste, con un principio triste y un final triste, que la hacen triste.

10.     Las almas puras.

Las almas puras son como las ovejas perdidas solo pueden caer en las feroces garras de los hambrientos lobos que cazan al abrigo de la noche, guiados por el instinto sangriento que es despertado en las profundidades de su ser por la pureza de la resplandeciente blanca luna llena, su luz hermosa es solo la obertura de los horribles actos ejecutados bajo su mirada fría e indiferente, regocíjense ante su presencia, ante ella la más hermosa, la más pura y la más gloriosa, oh almas puras; sin mancha ni deshonra, pues este mundo es dominio del poderoso y el poderoso es siempre cruel, pues tiene el poder de serlo, la impunidad es su estandarte, un estandarte solo otorgado a aquellos que abandonan su pureza y son despojados de su verdadera belleza, una belleza que aun mancilladas las almas puras conservan, siendo fieles a sí mismas y su verdadero ser, aun cuando todo esté en contra suya y el amanecer se vea lejano, tan lejano e inalcanzable como si no existiera, como si nunca hubiese existido, y así con todo perdido, y rodeados solo de oscuridad, solo con la fría y blanca luz de la luna flotando como un espejismo en el lejano cielo nocturno, la voluntad es quebrantada y otra alma pura cae en el abismo de la desesperación, perdiendo su luz, despojada de todo lo que una vez fue y pudo ser, para ser un juguete mas en las garras de los corrompidos, los desalmados, los impuros que son y desean ser consumidos por sus propios deseos vanos y depravados.

Almas puras, almas puras, demanda su insaciable deseo de tener lo que jamás podrán poseer o ser, aun vestidos con piel de oveja, sus afiladas garras y colmillos ensangrentados, delatan su verdadero ser, ansiando aun mas aquello que jamás poseerán o serán, son los lobos con piel de oveja, demonios con rostro inocente y hermosos ojos llenos de maldad, palabras dulces y llenas de engaño que llevan a un mundo soñado donde todos tus sueños pueden hacerse realidad, pero donde solo te encontraras con tu peor pesadilla, una de la que no podrás despertar hasta que mueras, donde por inocencia o arrebato te has entregado sin saberlo o creyendo quererlo, en cuerpo y alma a los sádicos deseos de quien solo desea verte sufrir para su propia diversión entretenimiento, ese es tu sueño hecho realidad por el demonio del deseo, un deseo que consume y es consumido, la dulce y placentera pesadilla de un demonio soñando, donde tú eres su alimento y su juguete, para hacer de ti lo que se le antoje en su sádico juego.

Puras son siempre sus intenciones, de poseer tu alma pura, proclamando ante ti: yo soy el pastor de las ovejas perdidas, aquel que las conduce a su destino real, clamando en su interior: yo soy el devorador de las ovejas perdidas, aquel que las conduce a su destino final, porque realmente lo que ansia su ser es ver tu trágico final mientras consume tu ser poco a poco, devorando tu carne viva mientras aun te retuerces de dolor y angustia, en la desesperación de la impotencia, un sacrificio, un tributo, una ofrenda a falsas deidades de falsos creyentes, eso son las almas puras para las almas impuras, viles existencias que se satisfacen en el tormento de sus víctimas, saboreando sus lagrimas y danzando frenéticamente con sus gritos de dolor, donde solo quedan vidas en ruinas y cascarones vacios que una vez fueron personas con sueños y esperanzas, sueños y esperanzas destruidos sin ningún remordimiento, donde yo soy el pastor de la ovejas perdidas, aquel que las conduce a su camino final, un camino tortuoso y lleno de peligros a través del valle de las sombras, y el nombre de ese camino; ese ineludible sendero; es vida, y su única salida es la muerte, pero no está en ti elegir seguirlo o no, solo puedes seguir adelante y elegir tu final; como un alma pura o un alma impura, aceptando lo bueno con lo malo, para llegar a ser la verdadera luz de la esperanza.

11.     Como odio amarte.

Como odio este maldito sentimiento llamado amor, un sentimiento nacido de nuestro encuentro, un encuentro destinado pero pasajero, que despertó en mi un profundo sentimiento que latirá en mi pecho aun después de que mi corazón se marchite entre los brazos de la muerte, mientras mis pensamientos, todos mis pensamientos me llevan a ti, y aun cuando quizás tú ya no pienses en mí, mi amor por ti encontrara cobijo entre tus brazos con tu cálido corazón latiendo junto al mío, mientras el frio abrazo de la muerte tiñe todos mis recuerdos de ti con su oscuro manto, dejando solo el eterno y cálido sentimiento de haberte amado y seguir amándote por siempre en la efímera pero eterna memoria de mi corazón.
Odio tener en mi este nefasto e intoxicante sentimiento, que me hace añorarte en cada uno de mis pensamientos, en cada recuerdo de ti; porque ahora que estas lejos de mi tu lejanía me hace añorarte con cada suspiro, con cada aliento de mi vida; pues sentir nostalgia de ti es como tener un sueño del que no quiero despertar, un sueño que es como morir de sed en un desierto de ti, un desierto de tu ausencia, donde soy abrazado por la soledad y el vacio que has dejado en mi, mientras la vida así como todo deseo de vivir pierden todo su valor si no estás junto a mí.
Amarte; enamorarme de ti, ha sido el peor y el más maravilloso error de toda mi solitaria vida,  pues por ti abrí mi corazón y deje entrar en él un bello sentimiento que ni siquiera creí posible que existiera en mí, un sentimiento que dejo brillar por vez primera el sol en los oscuros y tormentosos cielos de mi triste alma, por lo que supe desde el momento en que te conocí que tu y solo tú eres todo el amor que tendré en mi vida, pues sentirte junto a mi era sentiré en mi corazón, tan parte de mi como mi propia vida, una vida donde antes de conocerte solo la melancólica presencia de la tristeza tenía lugar en mi acongojado corazón, un corazón que aunque fuese brevemente conoció la calidez del amor.

12.    Te lloro en mis recuerdos.

Te veo cada vez que cierro mis ojos intentando olvidarte, pero desde nuestro efímero encuentro tu recuerdo es tan parte de mí como mi propio ser, a veces incluso siento tu mano junto a la mía y percibo tu olor a mi alrededor, como si nunca te hubieses ido de mi lado, sueño con nuestro pasado, presente y futuro, como si en verdad hubiésemos podido vivir toda nuestra vida juntos, con todo nuestro amor y felicidad, pero sé que esos sueños solo son espejismos efímeros, que surgen de lo profundo de mi alma para tratar de dar consuelo a mi corazón.

Lloro en mi soledad tu perdida, al recordar tu partida y el que no volveré a verte mientras aun tenga vida, mientras conservo tu recuerdo en mi corazón, por que se que tú fuiste mi única y verdadera alma gemela, la otra mitad que me complementa, por eso sin ti solo soy una parte rota de algo incompleto.

En la fría y oscura noche lloro tu partida y anhelo verte de nuevo, sin importar el destino que deba enfrentar para que estemos juntos otra vez, pues la soledad de una vida sin ti es peor que la incertidumbre de la muerte, pero aun así para no entristecer tu corazón y hacerte cargar con la culpa de mi debilidad, esperare pacientemente el momento de mi partida final, con la esperanza de que volvamos a encontrarnos otra vez y nos enamoremos de nuevo.

Mis sueños efímeros de ti son la llama de tus recuerdos, que arden en mi interior manteniendo la calidez de mi corazón, un corazón que solo latió realmente el día en que te conocí, cuando tú me hiciste sentir realmente vivo por primera vez.

Recuerdos efímeros pero preciosos llenos de sentimientos cálidos, donde tu dulce presencia en mi vida fue la primera luz que realmente me dio la fuerza para vivir mi vida con intensidad, sin temor a nada, pues el tenerte en mi vida le dio realmente un verdadero valor a mi vida, por eso viviré por ti sin importa la dolorosa soledad de tu ausencia, con la llama que encendiste en mi corazón hasta el día de nuestro reencuentro.

13.    El poder de la palabra.

El poder de una palabra al igual que el poder de un sentimiento puede cambiarlo todo, tanto para quien la pronuncia, como para quien la escucha, y su significado cambia tanto en los labios que la pronuncian como en los oídos que la escuchan, pues al final sin importar su verdadero significado u origen, solo creemos lo que queremos creer, escuchado solo lo que queremos escuchar, tomando tanto la palabra como su verdadero significado para nosotros mismos, para ser solo nosotros sus portavoces y hacerla nuestra.

Poder  efímero es aquel el de las palabras, las cuales se lleva el viento, mientras el mal que hacen por nuestros caprichos y egoísmo permanece con nosotros y en aquellos que las escuchan de nosotros.

De donde viene y adonde van los caminos de la palabra son siempre misteriosos; escritos con letras torcidas en líneas derechas o escrito con letras derechas en líneas torcidas, solo para probar nuestra determinación para entender el mensaje y transmitir su significado correctamente, siempre en la medida de lo posible, en nuestras capacidades y convicciones.

La palabra del sabio es aquella que surge de él mismo, pronunciada y escuchada por sí mismo, a través de la paciencia y la soledad del auto conocimiento y entendimiento de sí mismo, en su búsqueda eterna y constante de entender a otros al entenderse a sí mismo, mientras reflexiona sobre su propia vida y su propósito en el mundo.

Palabra oral o escrita sin importar la lengua o los símbolos, ya que tendrá el mismo propósito aun cuando cambie su significado, el cual es buscar las respuestas a nuestras preguntas, ya sean importantes o cotidianas, en la sensación de propósito que estas nos dan con solo saberlas y el poder que sentimos al pronunciarlas o escucharlas.

14.    Al abrir mis alas.

Al alcanzar las alturas y estar lejos de este mundo, será cuando realmente abra mis alas y no volveré jamás a este mundo, pues voy a volar tan alto y tan lejos de este maldito, sucio e indigno mundo como me sea posible, volare hasta las estrellas, hasta la profundidad y oscuridad del frio espacio, solo con mis alas, mis propias alas, y con ellas jamás volveré al mundo que he dejado atrás,  ya que al igual que las estrellas solo dejare atrás de mí distante luz como un recuerdo lejano de mi vida.

Abrir el camino de mi libertad es única y verdadera meta, o por lo menos la única por la que creo que vale la pena luchar y esforzarme, pues la libertad no es algo por lo que se vive, sino por lo que se muere, y algo por lo que vale la pena morir, es algo por lo que vale la pena vivir.

Mis convicciones no podrán ser muchas pero son realmente fuertes y me apego fielmente a ellas, pues ellas serán las alas que me levanten y me lleven a las alturas que tanto anhelo, lejos de toda esta sucia inmundicia, en la que solo se puede vivir para esperar otro día, y el siguiente, mientras el tiempo solo se lleva lo mejor de mi junto con mis sueños y esperanzas.

Alas blancas, negras, doradas o en llamas; sin importar como sean las mías las aceptare como la parte de mi que son, ya que ellas son mi única razón y salvación para alcanzar las alturas y dejar atrás este mundo que nada tiene que ofrecerme yal cual ya no le entregare otro día de mi vida, mi preciada vida y existencia, así abriré mis alas para dejar este mundo; sin mirar atrás y para no regresar jamás.

15.    Nostalgia de un pasado distante.

Nostalgia de recuerdos del pasado que invaden mis pensamientos mientras me veo mirando atrás, muy lejos en un pasado distante y que creí olvidado, un pasado que me atormenta con su doloroso recuerdo.

De donde viene este sentimiento gris de tristeza y nostalgia que asola mi alma como si hubiese perdido algo importante en el pasado, algo sin lo que vivir es una tortuosa y angustiante agonía.

Un recuerdo que va y viene a mí como las olas del mar, desvaneciéndose como la espuma ante una mirada perdida, perdida en la profundidad de un mar que oculta aquello que creí olvidar y que la marea trae de vuelta a mi memoria.

Pasado el tiempo, pasados los días todo se hace presente junto a aquellos recuerdos fugaces que creí olvidados, pero que ahora se clavan en mi corazón como puñales en el pecho.

Distante es ahora todo para mí al recordar aquel pasado olvidado que ahora me atormenta con su presencia fantasmal, sujetándome a las cadenas del remordimiento y la perdida, de aquello que una vez lo fue todo para mí.

16.    La larga espera.

La virtud de la paciencia se pone a prueba cuando solo nos queda por delante la larga espera, mientras seguimos adelante sin saber cuánto tiempo ha pasado realmente desde que comenzó todo, pues después de tanto tiempo hasta el mismo tiempo comienza a perder su significado, y solo podemos pensar en lo agotador que puede ser mantener la esperanza sin ninguna garantía real de que la larga espera llegue a su fin.

Larga es la medida de los sueños y esperanzas que mueren el camino sin retorno emprendido, mientras donde solo nos queda creer y esperar a que todo termine, con una conclusión y un resultado visible, algo tangible a lo que podamos aferrarnos, en lugar de seguir esperando a que todo termine.

Espera la conclusión de tu historia con toda tu paciencia y determinación, sin garantía del resultado, pues este solo lo encontraras al final del camino, cuando todo haya terminado, así de desalentadora y sin garantías es la larga espera de una vida sin esperanzas, donde lo hemos dado todo por perdido, sin dejar de aferrarnos a la vida.

17.    El destino.

El siempre se ríe de nosotros, y por caprichosos que sean sus caminos, es totalmente indiferente a la tragedia, la cual solo ve como un chiste cruel, pero no creas que las cosas malas solo le pasan a otros o solo te pasan a ti, pues para el destino todos somos iguales, ni más ni menos que existencias efímeras, por lo que aunque a veces parezca cruel al ensañarse con nosotros, el destino no discrimina ni juzga nada ni a nadie, simplemente juega su juego en su papel de ser caprichoso e indiferente ante la grandeza y superioridad de su poder, como la fuerza invisible que mueve los hilos intangibles que unen toda existencia al existir fuera de ella.

Destino manifiesto y puesto en marcha para ejercer su hegemonía y gloria en la magnificencia de su ser y razón de ser, para ser artífice de la cadena de eventos que se desencadenan al estar en movimiento fiel y constante de todas las cosas, hasta el final de los tiempos y de todas las cosas, solo para comenzar de nuevo una vez más desde el principio y poner en marcha de nuevo la rueda del destino, cruel ruleta del azar que pone a prueba nuestra templanza; si somos tan tontos para oponernos al destino y ser la variable indeterminada que cambie el curso del destino escrito, rompiendo el paradigma establecido para dar paso al cambio en el curso del destino y la línea de eventos en movimiento.

18.    Hay un lugar donde te necesitan.

Hay personas que piensan en ti aun cuando tú no te des cuenta de ello, pues los lazos que creamos con las personas son invisibles pero existentes, buenos o malos, efímeros o duraderos, verdaderos o falsos, todos son diferentes, tan diferentes como las personas con quienes nos encontramos en la vida, en un determinado momento o lugar.

Un camino que nos aleja de otros o hace que los otros se alejen de notros nos deja solos, pero aun en la soledad los lazos que una vez formamos con alguien siguen presentes, aunque tenuemente ocultos en la soledad, donde a veces vuelven a hacerse visibles entre las lágrimas de remembranzas y añoranzas pasadas pero no olvidadas.

Lugar de los anhelos perdidos, donde surge el recuerdo de viejas esperanzas abandonadas, y la fe de creer en un poder mayor a nosotros pero no ajeno a nosotros, que surge de nuestro interior, de nosotros mismos nos da voluntad de intentar recuperar lo perdido y alcanzar las metas que una vez nos inspiraron a vivir con plenitud.

Donde está el lugar al que perteneces, el lugar donde te necesitan, recuérdalo ahora que aun no es tarde, mientras aun puedas hacer algo, y retoma tu camino a casa, al hogar donde está tu corazón, donde te esperan y donde quieres estar.

Te tomara mucho tiempo al principio armarte del valor necesario para abrir esa puerta y poner un pie delante del otro, pero eventualmente su tienes la voluntad y la determinación de ser fiel y mantenerte firme ante el deseo de tu corazón llegaras al lugar donde te necesitan, la tierra prometida que está esperando por ti.

Necesitan tanto de ti como tú de ellos, ya que la reciprocidad de nuestros sentimientos es lo que nos hace iguales ante nuestros ojos y otros ojos, pues sin importar nuestras diferencias son nuestros sentimientos los que nos hacen ser iguales, mientras vivimos y compartimos alegrías y tristezas por igual, aceptando lo bueno junto con lo malo, en la belleza y calidez de un lazo formado con los que nos necesitan y quieren a su lado tanto como nosotros a ellos, por eso busaca tu hogar y emprende el camino a casa, al lugar donde te necesitan y vive tu vida con plenitud junto a tus seres amados.

19.    Cuando te conocí.

Cuando te vi por vez primera y nuestras miradas de cruzaron reflejándonos en los ojos del otro; fue cuando nació en mi por vez primera ese aterrador pero hermoso sentimiento de calidez interior, que te deja embelesado por un momento y después te hace voltear avergonzado por quedarte mirando, te deja ligeramente ruborizado pero cálido en tu interior, obligado a mirar nuevamente a la razón de ese sentimiento, para ver que no es un sueño y que es real, quieres ir hasta ella pero tu cuerpo no te obedece, simplemente algo más fuerte que tu propia voluntad te tiene atrapado, como un millar de mariposas revoloteando en tu interior, definitivamente no es un sueño pero se siente como si lo fuera.

Te recuerdo cada día, como ese día cuando te conocí, ese día inolvidable y único, cuando te conocí, ese día que me hace soñar despierto con tu recuerdo, el día que te conocí.

Conocí así mi verdadero ser y mis verdaderos sentimientos, mi única verdad, cuando te conocí; porque tú eres mi verdadero amor, quien me hace ser pleno y llena el vacío de mi existencia, tu amor es la única verdad que necesito, pues desde que te conocí soy más yo mismo de lo que era antes de que entraras en mi vida, tu eres mi plenitud, mi destino, mi verdadera vida y la vida que vivimos, la vida que nace de nosotros dos, todo lo que fue, es y pudo haber sido, un bello sueño de amor que nació cuando te conocí.

20.    Los gritos del silencio.

Los sabios dicen que cuando un árbol cae en el bosque no hace ningún ruido, porque no hay nadie para escucharlo, entonces si nadie escucha los gritos silenciosos de un alma herida es porque no hay nadie sienta su dolor, en los melancólicos dominios de la soledad como en los burdos dominios de la naturaleza, el resultado es el mismo, la indiferente respuesta del mundo al encontrarte completamente solo cuando caes y no hay nadie que pueda escucharte.

Gritos ahogados, silenciados y enmudecidos; ante los oídos sordos de la indiferencia, la indiferencia de la soledad que solo observa impune como se rompe el corazón abandonado de quien cae sin nadie para escucharlo, afrontando solo su destino, dolor y sufrimiento, ante la indiferencia ajena de la nada, la ausencia de todo, sin empatía o interés alguno.

Del dolor del abandono y la soledad que termina dejándonos a nuestra suerte solo con una sensación vacía así la perdida, perdida de lo que nunca tuvimos ni tuvimos oportunidad de tener, abatidos en la inmensidad del vacío del silesio y la soledad del abandono, terminamos por abandonarnos a nosotros mismos, perdiéndonos en nosotros mismos, mientras lloramos en silencio con los gritos enmudecidos de un alma agobiada por un corazón roto y desquebrajado como la estéril tierra sin un cielo que no llora por ella.

Silencio ensordecedor y mudo que no puede ser escuchado por oídos sordos, oídos sordos que se niegan indiferentes a escuchar los gritos del silencio de un alma que sufre en soledad, sola pérdida y abandonada, dejada a su suerte para perecer en el oscuro silencio de la nada, la nada solitaria de la ausencia de alguien que la escuche y escuche su pena, y se conduela de su dolor, y la valore, y la vea por su verdad, una verdad silenciosa clamada a gritos, gritos ahogados y perdidos de dolor, sufrimiento y soledad, en la soledad de una efímera existencia que solo quería hacer notar su presencia, para dar valides a su existencia y dar fe de su propio ser.

21.    Una silla vacía.

Una presencia ausente siempre presente, un ser querido que siempre estará en nuestro corazón, un plato puesto demás en la mesa frente a una silla vacía, en el olvidado recuerdo de la espera de esa persona que ya no está con nosotros, un momento de olvido, un efímero recuerdo, un sentimiento siempre presente, que se pone de manifiesto en nuestros hábitos, el habito de esperarte, de estar juntos como siempre, el habito de tu presencia.

Silla vacía de un espacio vacío en nuestras vidas, que ahora solo contiene el recuerdo de tu ausencia, el recuerdo de tu perdida, el recuerdo del tu tiempo con nosotros.

Vacía en tu ausencia pero llena en tu recuerdo siempre presente, así como tu importancia en nuestras vidas y la vida que compartimos juntos; en las buenas y en las malas, con nuestras tristezas y alegrías; como la familia que fuimos y que aun somos, donde aun en tu ausencia sigues siendo parte de nosotros, en nuestros recuerdos, recuerdos siempre presentes y que serán siempre parte de nuestras vidas, pues aun con esa silla vacía tu estas con nosotros todos los días, siempre presente en nuestro recuerdo de ti.

22.    La vida es vivir cada día.

La vida es así, pues vivir la vida no tiene ningún significado especial, más allá del que nosotros mismos queramos darle, solo tiene un comienzo y un final como todo lo anterior y posterior a ella.

 Vida otorgada, vida ganada, vive tu vida pues es solo tuya y solo tú decides como termina, pero no cuando ni donde, a menos que tú mismo seas el causante de tu propia perdida de ella.

Es en la plenitud de nuestra vida cuando brillamos con más intensidad, sin conciencia de su fragilidad y efímera naturaleza, pues nacemos inconscientes de nuestra propia mortalidad y llegamos a la vejes conscientes de ella.

Vivir cada día como si fuera el último, nos da la conciencia de nuestra corta existencia y del poco tiempo que tenemos para vivir y disfrutar el estar vivos.

Cada vida es diferente, tan diferente como cada persona y la forma en la que decidimos vivir nuestra vida, siendo esta la muestra más clara de lo que es vivir realmente, pues la vida no es solo vivir y nada más, sino no lo que hacemos en y con nuestra vida, para dar fe de nuestra existencia en la manera en como decidimos vivir nuestra vida.

Día a día y con cada nuevo día al estar vivos es una nueva oportunidad para vivir, vivir algo nuevo o revivir un viejo favorito, vivir intensamente o vivir la vida con calma, lo que te haga feliz y disfrutar el estar vivo está bien, solo recuerda respetar y valora cada vida, pues toda vida es preciosa y tiene su razón de ser.

23.    El dolor es parte de la vida.

 El es el más sabio pero duro maestro, que nos hace fuertes  al rompernos, al enseñarnos  que solo a través del sufrimiento es que podemos aprender a ver  la verdad como es y no como queremos que sea, pues la verdad no es un capricho, un deseo o un sueño, si no simplemente lo que es, ya sea que nos guste o no.

Dolor que comienza al nacer de quien nos da la vida, con amor y esperanza, gratitud y anhelo, dolor que es recordatorio del dolor que nos espera al vivir, pues es el dolor el que nos recuerda que estamos vivos realmente y no en el sueño o ilusión de una falsa vida que solo nos deja engañarnos a nosotros mismos, haciéndonos insensibles a lo que es realmente vivir.

Es por eso que duele tanto y nos lastima tanto cuando estamos más consientes de ella, pero aun así la vida es preciosa y llena de maravillas, maravillas como el mismo milagro de la vida, y el vivir cada día nos da la oportunidad de superar el dolor y el sufrimiento que encontremos en ella.

Parte misma de la vida es el dolor, pero la vida es más que solo dolor, mucho más, solo tenemos que encontrar nuestro camino y nuestro lugar en la vida, para que el dolor solo sea una pequeña parte de ella y no todo en ella.

De todo el dolor que experimentemos en nuestra vida, es el sufrimiento su peor expresión trayendo consigo la tristeza y la impotencia, dejando esta la peor marca en nosotros, una marca que aunque invisible es la que más daño nos hace, arraigándose en nuestro corazón.

La vida sin el flagelo del dolor seria un sueño, un hermoso y placentero sueño de paz y tranquilidad, pero no podemos vivir en un sueño, pues nada de lo que hay en el existe realmente y engañarnos con una mentira solo causara dolor a otros y a nosotros mismos al despertar y darnos cuenta de la verdad.

Vida única y valiosa que se abre camino a través del dolor y el sufrimiento, en plenitud y gozo de bella existencia poniendo de manifiesto tu razón de ser, al nacer incluso en medio de la adversidad, superando vicisitudes y tormentos, dando muestra de tu valor al darnos el valor y fe de vivir por nosotros mismos y crecer con cada obstáculo en el camino, para hacernos más fuertes y valorarte cada día, aun con el dolor transitorio y efímero que nos impone el tenerte como regalo, un presente que aunque disfrutamos poco tiempo; bien vale la pena recibir con gratitud, humildad y alegría.

24.    Adónde van las lágrimas.

Adonde podemos mirar al final de un tortuoso camino sin retorno, donde mirar al frente es contemplar solo la oscura bastedad del vacío de la nada y mirar hacia atrás no es mas es solo ver lo que dejamos atrás; lo que hemos perdido, lo que hemos abandonado, el pasado al que no podemos regresar.

Van emergiendo entonces de ojos secos y vacios como los de un cadáver, las frías y amargas lágrimas del remordimiento y el arrepentimiento de una vida en el solitario camino de la búsqueda incesante de algo más, aun sin saber que es realmente lo que buscamos o porque lo aheleamos tanto.

Las noches se hacen más frías y desoladas, mientras trato de conciliar el sueño en la inquietud de la incertidumbre, entre sollozos y lagrimas, mientras el dolor del vacío de mi pecho lastima mi ser, dejando mi alma a merced de la agonía y la angustia de la desidia de mi ser y razón de ser, al no ser capaz de entender o expresar mis verdaderos sentimientos.

Lagrimas perdidas y derramadas inútilmente en vano que no van o llevan a ninguna parte, dejándote solo un triste y solitario sentimiento de desahogo por los recuerdos de sentimientos amargos.

25.    Ya no queda nada por que llorar.

Ya encontrándome al final todo lo que he vivido puedo verme a mí mismo y darme cuenta de todos mis errores cometidos, y aun cuando he aprendido de ellos sus consecuencias son inevitables, y en su mayoría irremediables ahora que ha pasado tanto tiempo.

No puedo llorar por la leche derramada ni el pasado perdido aun cuando quiera hacerlo, pues al pasado pasado y lo pasado pasado esta, es simplemente el orden de las cosas y la manera en la que debemos afrontarlo.

Queda aun sin embargo ese permanente sentimiento de melancolía atado a mí, como una sombra subyacente que enrarece el aire que respiro; haciéndolo casi tan sofocante como si fuese el último aliento.

Nada trae más pesar que ese sentimiento oscuro y perturbador que es la tristeza; amarga, fría y desoladora, como un abismo sin fondo en el cual parecemos caer interminablemente.

Por cuánto tiempo más persistirá esta horrible sensación de vacío sin desahogo, sin lagrimas para llorar y todas las razones para hacerlo, un interminable suplicio sin ningún consuelo.

Que significa tener esperanza cuando he dado toda esperanza por pérdida, cuando la fe ya no significa nada y todo lo que me queda es llorar sin lagrimas, inmutable e intrascendente ante la nada que ha quedado en mi interior, la nada de mi ser.

Llorar no me devolverá nada y tampoco me quitara nada que ya no haya perdido, es por ello que ya no queda nada por que llorar, aun cuando todo lo que quiero hacer ahora es llorar sin ningún consuelo hasta desvanecerme en mis lagrimas.

26.    Somos de mundos diferentes.

Somos tan diferentes el uno del otro como lo son la noche del día, pero aun así somos parte el uno del otro, estando tan cerca pero tan lejos el uno del otro, como si de un capricho del destino o de un capricho divino se tratase, interponiéndose entre nosotros indiferente y egoísta, ignorando nuestros sentimientos incapaz de sentir empatía alguna.

De los caminos del amor no hay nada escrito, solo designios de promesas hechas y promesas rotas, encuentros y despedidas, en espera siempre del anhelado reencuentro del amor incondicional y verdadero.

Mundos distintos y lejanos que marcan la diferencia entre lo posible y lo imposible, deseándonos hacer de lo imposible posible para alcanzar lo inalcanzable, afrontando cualquier problema y sorteando cualquier obstáculo para estar junto al ser amado.

Diferentes corazones con un mismo sentimiento, ese sentimiento de que el amor lo vence todo y lo da todo en la plenitud de su ser y razón de ser, en el camino de los amantes para dar muestra fiel de su amor puro verdadero.

27.    El verdadero paraíso.

El edén en donde los prados son mas verdes y el sol siempre brilla, ese pedacito de cielo claro y cálido como la felicidad que nace de un corazón puro que no conoce la maldad, es el origen de todo sueño utópico de armónica y apacible belleza donde ningún mal aqueja y todo es felicidad.

Verdadero o no, tal paraíso y el deseo de una vida paradisiaca es claramente verdadero en todos nosotros, a pesar del hecho de que todos quieren ir al cielo pero que nadie quiere morir, es allí donde la utopía se hace real y la existencia de una utopía una necesidad inherente para alcanzar una vida de plenitud.

Paraíso utópico que solo podemos ver realizado en base a nuestros propios ideales, al vernos a nosotros mismos como seres superiores capaces de tal proeza de grandeza, al crear nuestra propia versión del paraíso perfecto, una distopía que solo refleja nuestros deseos y caprichos egoístas al vanagloriarnos de nuestro propio poder.

28.    El peso de la vejes.

El ver allí solo sentada y sola a una abuela junto a su familia, una pareja joven con niños pequeños me hiso reflexionar sobre el peso de la vejes, al verla solo sentada calmadamente en medio de ese gran centro comercial, algo tan típico ahora pero tan raro antes cuando la vida era más tranquila y con ideales más sencillos, la abuela estaba solo allí como esperando no ser olvidada mientras los más jóvenes la dejaban atrás esperando, no estaba sola, pero tampoco estaba acompañada, pues su compañero de vida seguramente ya había dejado este mundo dejándola atrás.

Peso inclemente es el que la edad pone sobre nosotros a medida que pasa el tiempo y avanzamos en nuestra vida, es lo que pasa por mi cabeza al ver a la abuela en aquel lugar, pues aunque esta con su familia, para los más jóvenes seguramente a pesar de su afecto por ella el llevarla con ellos la convierte en una carga, así como la vejes es el peso del final de toda una vida.

De una vida larga sin duda, tal vez plena y feliz, pues su familia parresia gente buena y feliz, no la ignoraban por no quererla o porque la consideraran una molestia, es solo que estaban ocupados en sus propias vidas, disfrutando de la plenitud de su efímera vida y de su aun mas efímera juventud.

La abuela seguramente en su niñez al igual que sus nietos siempre se maravillaba con las cosas nuevas, pues para quien comienza a vivir su vida todo es algo nuevo y en su juventud junto a su joven pareja solo quería disfrutar su tiempo juntos mientras se conocían y comenzaban a entenderse como pareja.

Vejes que marca el comienzo del final de una vida, a ti te veo frente a mí en esa abuela que ahora toma la mano de sus nietos después de un largo día en el bullicioso y ajetreo del centro comercial, para ahora regresar a la tranquilidad de su hogar, dejándome con la visión de mi propio futuro; en el cual el peso de la vejes también me alcanzara con el pasar del tiempo para terminar también por ser un abuelo, sentado solo en medio del bullicio y el ajetreo recordando tiempos más simples y tranquilos.

29.    Un mundo Gris.

Un recuerdo lejano de una ciudad gris de altos edificios grises bajo un encapotado cielo de nubes grises y una lluvia fría y tranquila que parece no terminar nunca, pero que aun así no me es para nada molesta, al contrario me llena de una sensación de tranquilidad y nostalgia, me siento en casa ese lugar es mi verdadero hogar, el lugar al que pertenezco.

Mundo lejano de mi recuerdo distante que te haces presente como un sueño efímero, donde siento la fría lluvia caer sobre mi cuerpo empapando mi alma, como si el cielo conociera mi tristeza y llorara por mí para no verme derramar mis lágrimas, reconfortando mi corazón con la fría caricia de la lluvia en mi rostro, mientras miro hacia aquel cielo gris contemplando su triste y embriagadora belleza.

Gris belleza de un paisaje triste que refleja mi interior, llenándome con los sentimientos de la nostálgica calma de estar finalmente en mi mundo, mi verdadero mundo, no este mundo ajeno en el que vivo mi vida como un extraño que no pertenece a nada, sin nadie que me comprenda o desee hacerlo realmente, un mundo en el que lo único que me conforta es ver caer la lluvia en un día de nubes grises.

30.    Espejos de agua.

Espejos en medio de la lluvia que ondulan con cada gota que cae, dejando después de un día lluvioso en ellos el reflejo de las opacas y distantes nubes grises, frente los ojos curiosos de quien ve el reflejo del cielo en ellos maravillado en su simple y sutil belleza.

De la efímera pureza de los espejos de agua con sus bordes verduscos teñidos con la vida que otorga el agua, me veo a mi mismo contemplando el cielo mientras es abandonado por las opacas nubes grises, develando tras de sí un cielo tan azul que es como mirar a través de un bello sueño, pues la pureza que trae la lluvia al cielo y la tierra, se muestra en todos los colores vivos que despierta tras la tormenta con su calma.

Agua fuente de toda vida y la más pura manifestación de la naturaleza, en tus espejos de agua me veo a mi mismo y toda tu belleza, cuando me haces enamórame de nuevo de este sucio mundo que tú limpias con tu pureza, recordándome siempre que bajo toda suciedad hay una gran belleza oculta, por eso hay tanta belleza en el mundo, esperando a ser descubierta, contemplada y apreciada.

31.    Amor de invierno.

Amor apacible que llega con el tiempo al conocernos y entendernos mutuamente, un amor puro e irrepetible que dura para toda la vida, en un sentimiento trascendente de verdadero compromiso que nos hace ver toda una vida juntos, compartiendo todo lo que somos y lo que tenemos para ofrecer, como una llama que arde todo el invierno a pesar de la adversidad, dándonos calor al compartir la calidez de nuestros mutuos y profundos sentimientos.

De un encuentro destinado a formar un lazo eterno de amor por los designios ineludibles del hilo rojo del destino, que todo lo une desde el día de nuestro nacimiento hasta el día de nuestra muerte, en virtud de una vida vivida con plenitud junto a ese alguien especial con quien compartir una vida, traer una nueva vida y vivir una nueva vida.

Invierno frio e inclemente que con tu blanca pureza das fe de tu verdadera belleza, como una doncella ataviada de blanco encaje y una promesa fiel de verdadero amor eterno, amor que trasciende lo físico y emana del alma misma superando toda adversidad, con dos corazones latiendo como uno solo y dos sentimientos que son uno y el mismo, amor puro que prevalecerá hasta el final de la vida y mas allá de ella.

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