Las
Tres Trístitias del Poeta Solitario.
“Tres tristes capítulos
llenos con poesía de la vida de un poeta solitario”
Estos son los sentimientos desgarrados de un poeta
solitario, nacidos entre los susurros de la oscura noche y las amargas lágrimas
de días lluviosos, como pequeños fragmentos de algo que pueden no ser nada más
que para aquel a quien pertenecen, quien aun entre un millar de personas está
solo, solo en el largo y extenuante camino de la vida, vida a la que fue
arrastrado sin deseo alguno de vivir, solo por los caprichos del destino, ese
maldito destino que siempre nos pone en el peor lugar posible cuando menos lo
esperamos, para obligarnos a tomar decisiones con las que tendremos que vivir
el resto de nuestras vidas nos guste o no, para ser asediados por las 3
tristezas: la tristeza de la mente; que invaden nuestros pensamientos con
recuerdos dolorosos que despiertan la tristeza del corazón; llenándonos de
deseos oscuros que a veces nos llevan al más trágico final, y si somos capaces
de vivir con ese doloroso sufrimiento, entonces ella llegara a nosotros para
devorar todo nuestro ser, la tristeza del alma; la más cruel y terrible de las
tres sombrías hermanas, ya que ella se convertirá en tu otro ser, y como un
ladrón en la noche tomara lo que una vez fue tuyo, para mirar tú mundo
desmoronarse con esos ojos vacios y abismales como los de un demonio soñando,
hasta que no quede nada reconocible de ti mismo y olvides tu propia existencia
y ella sea todo lo que quede de ti.
Esas son las 3 trístitias que viven en mí ser, un
ser solitario abatido por la tristeza de una vida que jamás debió existir,
porque alguien que nace sin amor y sin ser amado por quien le da la vida, solo
puede vivir en compañía de la tristeza, ahora y siempre como un solo ser hasta
el final de mi vida ella será parte de mi, como un amor no correspondido que
aun así sin ser amor es todo lo que tengo para aférrame a mí mismo, aun si es
algo triste es todo lo que tengo y todo lo que soy, por eso soy quien soy.
Ellas son mi dulce y amarga compañía, mas para mal
que para bien, pero que siempre están allí en todo momento, esperando ansiosas
mi caída al oscuro abismo de la desesperación, donde el verdadero final, el
único final, me espera y me ha esperado siempre con los brazos abiertos, para
quitarme todo lo que fui, soy y seré, pero yo no puedo morir, me niego a morir
y dejar de ser, pero si tengo que caer, caeré, pero caeré envuelto en las
llamas del odio, y are del odio las alas de fuego que me sacaran del abismo de
la desesperación, apartando con su abrazadora incandescencia la oscuridad que
ansia devorarme, para ser yo, renacido como el uróboros; el dragón eterno de la
llama violeta, quien devore a las 3 nefastas hermanas, y así del fuego del odio
y de la oscuridad de la tristeza, alcanzare la verdadera paz de la libertad.
Cap.1:
Susurros en la oscuridad.
Cap.2:
Lagrimas en la lluvia.
Cap.3:
Fragmentos de algo que puede no ser nada.
Cap.2: Lagrimas en la
lluvia.
Prologo.
Lagrimas que
yacen dentro de mi alma maldita, en un recuerdo donde veo todo claramente a
través de un sueño que me persigue desde el día en que nací en este mundo,
acorralando mi alma, con la nostalgia de lo que una vez fue parte mi vida y
ahora se desvanece en la nada de un recuerdo perdido.
En ese momento
llega a mi tan claro envuelto en oscuridad, como una añoranza, estoy de pie en
una calle vacía, levanto la mirada al cielo nublado y la lluvia comienza a caer
suavemente sobre mi rostro como lagrimas del cielo en mundo gris, un mundo al
cual una vez pertenecí y del cual siempre seré parte, sierro mis ojos un
momento y un terrible dolor oprime mi
ser como si la misma muerte estuviera estrujando mi corazón con sus propias
manos frías y afiladas como cuchillos, abro mis ojos pero no puedo llorar aun
cuando es todo lo que quiero hacer para poder mitigar mi dolor y aliviar mi
pena, pero ya no es necesario, la lluvia es ahora más fuerte y el cielo es más
oscuro, ahora yo soy las nubes negras que ocultan el cielo y la lluvia son mis
lagrimas, frías y amargas como mi vivida, una vida vivida a través del dolor y
el sufrimiento de la soledad.
La soledad que
acompaña a aquellos que no tienen a nadie que reconozca su existencia, una
existencia tan vacía como el mundo al que pertenece, un mundo gris en donde
solo hay altos edificios de concreto y metal, un mundo en el que mi muerte no
significa nada, en que nadie me recuerda y del que apenas tengo un solo
recuerdo, el recuerdo de mi muerte, una muerte sin ningún significado pues de
todas formas es como si nunca hubiese existido, pues nadie llorara a aquel que
no es recordado, ser olvidado es algo muy triste, pero no ser recordado es peor
que la muerte, un castigo sin nombre para aquel que nadie merece tener que
vivir.
Lluvia fría que
caes del cielo como bendición y castigo divino solo tú fuiste capas de sentir
mi dolor y ver mi tristeza, dándome tus lagrimas para poder hacerlas mías,
cuando más necesitaba un consuelo gentil, cuando ya todo había terminado y nada
quedaba por hacer más que aceptar la verdad, la única terrible y ultima verdad,
aquella que solo fui capaz de ver después de abandonar toda esperanza, y darme
cuenta de que nada existe ni siquiera yo, pero aun así aquí estoy de nuevo en
un nuevo mundo un mundo al que no pertenezco y al cual nunca perteneceré,
esperando a que ella me salve de nuevo, si es que ella puede encontrarme, si es
que ella puede reconocerme como soy ahora, si es que ella aun puede existir y
desea salvarme de nuevo, sabiendo que el resultado puede ser el mismo.
1.
Contemplando
el pasado.
Contemplando la
vida que ahora estoy obligado a vivir con la única esperanza de ser salvado,
sabiendo que nunca lo seré, aferrándome a un pasado que ha desaparecido tras de
mí y sin un futuro al cual ir, ya no me queda nada más que esperar la
inexistencia o despertar de nuevo a mi antiguo ser y volver a ser aquello que
mas aborrezco, aquello que realmente soy; un ser nacido del odio y la tristeza.
El tiempo es
justo como siempre, de ser aquello o dejar de serlo, pero ya nada importa más
que el ahora, vivir un maldito día a la vez, y despertar cada día sin que nada
cambie, sin que nada sea igual, tengo frio mientras veo la oscuridad, solo la
lluvia trae paz a mi existencia, mientras contemplo la tormenta, viendo los
claros destellos de luz que iluminan la oscuridad mientras las gotas de lluvia
acarician mi rostro con su frio toque, es lo único que nunca cambia y que no
quiero que cambie, hasta el momento de volver a verla y yo vuelva a ser quien
soy y pueda ver este mundo con mis verdaderos ojos sin que todo se haga pedazos
a mi alrededor.
Pasado, presente
y futuro existiendo como un todo en medio de la nada en que comenzó, si puedo
ver tu rostro de nuevo frente a mí, sonriendo dulcemente como aquella primera
vez en que tu bondad me salvo de la muerte pero no de mi mismo y de el terrible
mal que albergaba mi corazón, un mal que devoro mi ser convirtiéndome en aquel
que solo trae dolor y sufrimiento a aquello que más amo, perdóname, perdóname
por no ser capaz de salvarme a mi mismo de aquello que soy en el fondo de mi
alma, si tan solo te hubiese conocido antes o nunca te hubiese conocido , las
cosas abrían sido diferentes, pero el tiempo justo nunca se equivoca aun cuando
no seamos capases de comprender el momento.
2.
Nada
tienes, nada eres.
Nada tiene más
valor que las cosas materiales a los ojos de quienes creen tenerlo todo, pues
aquello que no puede ser comprado con dinero es menospreciado sin siquiera ser
considerado por lo que es, esos son los tesoros de alma, aquellos que no
podemos tocar ni pesar y que solo pueden ser medidos en la medida de su propia
existencia, por quienes realmente los merecen, pero aun así muchas veces valoramos
mas aquello que no tiene ningún valor, siendo nuestra conveniencia lo que
determina el valor de todo en este mundo, donde los que creen tener poder por
derecho divino deciden el valor de las cosas por las que vivimos y en las que
debemos creer, haciéndonos abandonar aquello que realmente es valioso.
Tienes que ser
capaz de darte el valor que realmente tienes para poder dar le valor a las
cosas en las crees y que son parte de ti, sino solo eres lo que los demás
decidan que eres y al final terminas sin ser nada, por creer que el no tener
dinero ni posición son la única medida de tu propio valor, en un mundo en donde
el dinero determina tu posición, como un dios omnipotente que rige el destino
todos, cuando este no es más que una herramienta para un fin, una que jamás
será inalcanzable para quienes conocen el verdadero valor de las cosas que
realmente lo tienen.
Nada más injusto
que el poder y la riqueza en manos de quienes solo las poseen por mantener una
posición privilegiada, sin ninguna otra meta en la vida más que el deseo de
posesión, el deseo de tener algo por solo tenerlo y verse a sí mismos como
seres superiores, viviendo sus vidas vacías sin pensar en nada más que ellos
mismos, abusando del poder que nos han quitado para hacer que nos veamos ante sus
ojos como seres sin valor.
Eres tu quien
decide tu propio valor, y si eres capaz de alcanzar una posición de poder y
riqueza, y merecerla, nunca olvides que no todos pueden ser tan fuerte como tú
y que incluso el más débil también tiene su propio valor, pues el valor de las
cosa y el valor de las personas no está determinado por su posición, sino por
su propia existencia y la nobleza que lo obliga a ser lo que es desde el
momento en que nace hasta el momento en que muere en la medida de sus propias
convicciones.
3.
Un
pobre consuelo.
Un día te das
cuenta de que el tiempo ha pasado y que has pasado tu vida esperando algo que
nunca va a pasar, pues la esperanza no es más que un pobre consuelo para
aquellos que no la tienen, una mirada vacía, una sensación de pérdida y el
deseo de que algo pase y todo cambie y sea mejor, es lo que los que estamos en
el fondo de profundo abismo esperamos, sumergidos en la fría oscuridad de la
nada, mientras nada cambia y la esperanza comienza a marchitarse y morir como
el deseo de vivir una vida sin nada en ella que merezca realmente vivirla.
Pobre destino el
que vive aquel que ha perdido toda esperanza, pues ha perdido su razón de ser y
su deseo de seguir viviendo en un mundo que no tiene nada que ofrecerle,
deteniéndose a la mitad de camino de su vida viendo solo la oscura nada frente
a él, la misma oscuridad vacía que ahora camina de tras de sí mismo, como una
sombra tan grande como su propia tristeza, una tristeza nacida de la decepción
de un mundo que lo ha abandonado a su suerte, a su desgracia, ahora sin un
camino que seguir y sin un lugar al cual regresar, no queda nada más que
esperar a que la oscuridad que lo rodea lo haga desaparecer también, junto a aquellos sueños que una vez
tuvo y que ahora ni siquiera recuerda.
Consuelo vacio
que solo nos hace creer en cosas imposibles, como si una flor pudiera crecer
fragante y hermosa en las desoladas arenas de un desierto donde la lluvia nunca
cae, así es la esperanza para aquellos que ya estamos cansados de esperar y
esperar solo con un deseo, con un triste y ultimo anhelo que nunca se hará
realidad, pues la esperanza no es más que un sueño, algo que solo existe si
creemos en ello.
4.
¿Porque
jamás termina?
¿Porque el
sufrimiento parece ser algo eterno en la vida?, un ciclo de dolor y pena atado
a nuestra existencia como una maldición que condena al alma a repetir una y
otra vez el mismo dolor a través del tiempo, ocultándose solo brevemente tras
la efímera felicidad de un momento de calma antes de la tormenta, para luego
regresar y arrasar con todo lo que hemos construido, con todo lo creímos tener,
mientras vemos impotentes como desaparece sin dejar rastro como lagrimas en la
lluvia, dejando tras de sí solo los amargos recuerdos de lo que una vez fue y
ahora se ha ido.
Jamás podre
olvidar el dolor de lo que he perdido mientras sus bellos recuerdos atormenten
mi alma con su dulce caricia de cruel belleza, pues aunque el dolor de su pérdida
destroce mi alma, es ese mismo dolor el me recuerda que aun estoy vivo y no
puedo vivir sin su recuerdo, por que olvidar seria igual que dejar morir una
parte de mi, una parte sin la cual no podría seguir viviendo.
Termina de una
vez con todo este sufrimiento y llévate mi dolor junto a mi vida, para darle su
merecido descanso a un alma cansada de una vida sin el divino gozo de la
felicidad, termina ya con la existencia de un ser que jamás debió existir y que
solo existe para ser atormentado por terribles y olvidados recuerdos de vidas
vividas y terminadas que no parecen tener un final al cual poder ir y en las
que sin importar cuánto busque jamás encontrare aquello una vez pudo ser
hermoso y que ahora me es tan preciado como inalcanzable.
5.
Vivir
es errar.
Vivir sin ningún
remordimiento, una vida sin arrepentimiento, sin el temor de que las cosas que
dejamos en nuestro pasado vuelvan para destruir nuestros logros, fruto de
nuestro esfuerzo, que se levanta desde lo más profundo de nuestro ser para
mostrar nuestra gloria, como un testamento de nuestra labor y esfuerzo, siempre
amenazada con ser destruida por aquellos que ambicionan nuestros logros, en la
espera de verla caer por su propio peso, como demonios que asechan en las
sombras, con los estómagos pegados a los huesos, hambrientos de los logros que
son incapaces de merecer por ellos mismos por su propia y miserable naturaleza
envidiosa.
Es su misma
existencia la que trae la miseria al mundo, viviendo solo para hacer fracasar a
quienes tienen la voluntad de alcanzar sus metas y lograr lo que solo es
imposible para aquellos que no lo dan todo por aquello que realmente quieren,
obligándonos a errar nuestro camino a nuestros sueños, convirtiendo nuestras
vidas en una pesadilla de la que no podemos despertar.
Errar siempre es
duro y se vuelve más duro cuando perdemos la esperanza de de alcanzar nuestra
meta, y entonces somos nosotros los que nos ocultamos en las sombras, para
ocultar nuestra vergüenza, la vergüenza de haber creído que éramos capaces de
soñar con hacer nuestros sueños realidad, dándole la espalda a nuestro destino,
dejando que la torre que eleva nuestros sueños a lo más alto del cielo caiga
hecha pedazos a nuestros pies junto a nuestros sueños y esperanzas, para que
sean devorados por los perros famélicos que se ocultan como demonios en las
sombras, en la espera de saciar su vacía existencia con los restos del esfuerzo
sin frutos de quienes no son capaces de superar sus propios errores.
6.
¿Porque
es así la vida?
¿Porque tiene
que doler tanto?, como si fuera a romperme en pedazos desde dentro de mí,
perdiéndome a mi mismo en el dolor y la pena de ver como se marchita mi
existencia ante mis ojos, mientras mi rostro lleno de la grimas deja escapar de
mi los pequeños fragmentos que quedan de mi ama, dejando dentro de mí el vacio
que llama a la muerte en espera del final de una vida sin esperanza.
Es que acaso yo
no merezco ser salvado de mi propio destino, mi cruel e injusto destino, un
destino caprichoso al cual le soy indiferente y con el que debo conformarme
aceptando las cosas como son, como la lluvia que cae cuando el cielo se nubla y
moja todo bajo ella, incluso a un pequeño pajarito que vuela de vuelta a su
nido y cae con sus alas empapadas en medio de ella y muere al tocar el suelo,
para luego ser encontrado por un niño que antes contemplo su belleza caer del
cielo, la belleza de la naturaleza siendo ella misma y que ahora solo siente
tristeza al sostener entre sus manos al pequeño pajarito muerto, como si parte
de su inocencia hubiese muerto con él.
Así el niño se
convierte en hombre, al dejar tras de sí una pequeña tumba junto a un árbol con
un nido vacío, sin olvidar nunca esos sentimientos opuestos que nacieron en él
un mismo día, en el que la vida se manifestó a través de la muerte.
La perdida de la
inocencia nos hace aceptar la verdadera naturaleza de la vida, tan cruel, dura
y difícil como es vivirla, pero aceptar algo no significa que podamos estar de
acuerdo y menos si tenemos que vivir con el peso de la pena de un dolor que
oprime nuestro corazón cada día y cada noche, mientras este lata con fuerza
dentro de nosotros, como un doloroso recordatorio de que estamos vivos para ver
un día más.
Vida es una
palabra tan hermosa que significa tantas cosas que no habría espacio suficiente
en el mundo para escribir sobre todas ellas, entonces porque duele tanto estar
vivo, si el dolor es parte de la vida, significa que vivimos solo para sentir
dolor, o que el dolor es lo que nos hace apreciar la vida y todo lo que hay en
ella, como la lluvia que cae cuando el cielo se nubla y moja todo bajo ella,
incluso a un pequeño pajarito que vuela de vuelta a su nido y en lugar de caer
con sus alas empapadas en medio de ella y morir al tocar el suelo, regresa a su
nido para ver salir el sol y secar sus alas con su calor y volar de nuevo por
el cielo, contemplando con alegría la belleza de la naturaleza siendo ella
misma, junto a un niño que lo ve sonriendo mientras vuela por el cielo, como si
parte suya volara junto a él.
7.
Quiero
llorar.
Quiero llorar
pero no puedo, porque si las lagrimas son los gritos del alma, la mía se ha
quedado en silencio, enmudecida al gritar sin ser escuchada, sin que nadie se
percate siquiera de su dolor, como si su existencia no fuese importante para
nadie, por eso quiero llorar para poder aliviar mi dolor, quiero llorar con
todas mis fuerzas hasta morir y que el rio de mis lagrimas arrastre mi alma
hasta un lugar mejor, en donde pueda encontrar paz para mi pobre y vacía
existencia, donde ya no necesite llorar porque ya no tenga ninguna razón para
hacerlo.
Llorar para
aliviar mi dolor y ahogar mi pena, pero no puedo hacerlo, porque mi alma se ha
convertido en un árido y desolado desierto donde mis lagrimas se han secado,
dejando morir todo dentro de mí, dejando solo una gélida presencia, oscura y
tenebrosa como la muerte, que atormenta mi existencia con un terrible dolor que
me desgarra por dentro, como una lluvia de cuchillos cayendo sobre un corazón
expuesto ante la inclemencia de los elementos, pero aun así sigo viviendo con
la única esperanza de que todo termine una noche, mientras abrigado con el
manto de la oscuridad al cerrar mis ojos para dormir estos no vuelvan a abrirse
y mi sueño sea eterno.
8.
Almas
errantes.
Almas nacidas
sin un destino, en un mundo donde no existe ningún camino a seguir, donde el
destino no es más que un sueño roto, fragmentado en tantos y en tan pequeños
pedazos que es como si nunca hubiese existido, siendo solo existencias vacías
sin un propósito más que el de existir solo por existir, por un solo y único
efímero momento, y solo para ver nuestra vida marchitarse lentamente, si es que
albergamos la mínima esperanza de encontrar un camino al cual pertenecer y que
nos dé un propósito, una razón de ser en este mundo, pero quienes ya no existe
razón alguna para seguir esperando nada, aquello que no existe y que jamás se
mostrara, la vida solo se extingue fugazmente en un breve momento de
desesperación y angustia, borrando todo lo que fuimos, somos, y pudimos ser.
Errantes y
solitarias son las almas que vagan en este mundo perdidas en sí mismas,
perdidas de ellas mismas, perdidas en un mundo que no les ofrece nada, perdidas
sin siquiera el pobre consuelo de la esperanza, donde la oscuridad cubre todo
como una negra y fría nieve, en una ventisca susurrante de los tristes lamentos de aquellos que yacen sepultados bajo su
gélido y oscuro manto, este es el destino de aquellos que no tienen destino y
vagan por el mundo como almas errantes, rogando por ser salvadas, por encontrar
lo que no puede ser encontrado, por la sola dicha de tener un lugar al cual ir.
9.
Sentimientos
tristes de recuerdos ya olvidados.
Sentimientos que
oprimen mi corazón y atormentan mi alma, al caer la noche con su pesada carga
de oscura frialdad, no quiero dormir, no quiero cerrar mis ojos otra vez, no
quiero soñar ya nunca más con nada otra vez, y que esta pesadilla llamada vida
termine ya, serrar los ojos y dormir sin tener que soñar, y sin tener que
despertar nunca jamás, pero no puedo, no solo así, no es tan fácil y nunca lo
será, cierro mis ojos y me dejo abrazar por la oscuridad, la oscuridad de la
fría noche, mientras escucho caer la lluvia como un dulce arrullo triste y
melancólico, pero a la vez gentil y piadoso, como si el cielo llorara por mi y
junto a mí, acompañándome en mi triste soledad.
Tristes son todos
los recuerdos que de esta vida guardo en mi corazón, al cerrar mis ojos en la
oscuridad de la lluviosa noche, de donde emergen fuera de mi control en medio
de mis sueños, como un recordatorio de lo que he perdido, de lo que no tengo, y
de lo que volveré a tener, pues el amor jamás fue parte de mi vida, y solo la
soledad estuvo conmigo en todo momento, en una vida, en donde vivir, es solo
vivir, un aliento gélido, en mundo gélido, un mundo gris y sin color, donde la
tristeza lo es todo.
De donde viene
toda esa tristeza, acaso es de mí, acaso es de mí de donde nace o he nacido yo
con ella, pues no lo sé, pero ella siempre ha estado allí, mi compañera
incondicional, mi única amiga verdadera, mi eterna y fiel amante.
Recuerdos son,
solo eso son, memorias que se aferran a la realidad, una realidad en la que
solo vemos aquello en lo creemos, pues la esperanza es solo una ilusión, un
espejismo fatal y moribundo, entre las frías gotas de lluvia que caen de un
cielo gris en un mundo gris, mientras me encuentro de pie en la lluvia, sobre
un charco de agua en medio de una tormenta, y el agua que cae se desliza por mi
espalda, como un frio escalofrío, y empapado, completamente empapado, con mucho
frio y temblando, siento que toda mi vida es tan gris, fría y triste como la lluvia que cae sobre mí,
comienzo a llorar, llorar sin parar, y levanto mi mirada al cielo con gran
tristeza en ella, y contemplo el cielo, mientras mis lagrimas y las gotas de
lluvia se convierten en una misma, un mismo sentimiento, como si la lluvia
uniera mi corazón al cielo, como una plegaria, un silencioso grito de auxilio,
y una forma de aligerar la pesada carga de los problemas en mi vida.
Ya casi al
final, pero como si fuera al principio, un lejano recuerdo, unido a un fuerte
sentimiento de tristeza, regresa a mí una vez más y se manifiesta frente a mis
ojos, dejándome completamente absorto en el.
Olvidados, pero
siempre presentes estarán estos distantes recuerdos, unidos a mis más profundos
sentimientos, que puedo hacer muy triste estoy, no hay una razón para ser
feliz, en este maldito mundo donde la lluvia cae sin cesar, y un cierto día
lluvioso otra vez, caminando bajo la lluvia entre los encharcados callejones de
los altos edificios grises, llego a un parque solitario, frio e indiferente, y
de pronto noto a una persona, una frágil y hermosa joven, sentada sobre un
banco de piedra, empapada y temblando, abrasándose a sí misma, tratando de
darse calor, no tiene paraguas ni un impermeable, su ropa esta toda mojada, y está
llorando, solloza cabizbaja, emanando una gran tristeza, de pronto levanta su
mirada hacia mí, y me ve con los ojos llenos de lagrimas y enrojecidos, como si
hubiese estado llorando allí durante toda su vida como un alma en pena, sin
saber por qué comienzo a caminar hacia donde esta, y me detengo justo frente a
ella, en ese momento ella aun llorando, se levanta y se abalanza sobre mí,
llora sobre mí y me abraza con todas sus fuerzas, temblando y sollozando, como
si tuviera miedo de que la dejara, miedo de quedarse sola otra vez, en ese frio
banco, bajo la fría lluvia, bajo la fría lluvia de un tormentoso cielo gris,
donde solo estamos nosotros dos como uno solo, con nuestros tristes corazones
conectados en la fría e incesante lluvia, entonces escucho su suave voz, como
un susurro, diciendo una sola y única cosa, recuérdame, y después ella se
desvaneció como un fantasma y solo quedamos la lluvia y yo, porque al final, ella soy yo, ella es mi
tristeza, una historia triste, con un principio triste y un final triste, que
la hacen triste.
10.
Las almas puras.
Las almas puras
son como las ovejas perdidas solo pueden caer en las feroces garras de los
hambrientos lobos que cazan al abrigo de la noche, guiados por el instinto
sangriento que es despertado en las profundidades de su ser por la pureza de la
resplandeciente blanca luna llena, su luz hermosa es solo la obertura de los
horribles actos ejecutados bajo su mirada fría e indiferente, regocíjense ante
su presencia, ante ella la más hermosa, la más pura y la más gloriosa, oh almas
puras; sin mancha ni deshonra, pues este mundo es dominio del poderoso y el
poderoso es siempre cruel, pues tiene el poder de serlo, la impunidad es su
estandarte, un estandarte solo otorgado a aquellos que abandonan su pureza y
son despojados de su verdadera belleza, una belleza que aun mancilladas las
almas puras conservan, siendo fieles a sí mismas y su verdadero ser, aun cuando
todo esté en contra suya y el amanecer se vea lejano, tan lejano e inalcanzable
como si no existiera, como si nunca hubiese existido, y así con todo perdido, y
rodeados solo de oscuridad, solo con la fría y blanca luz de la luna flotando
como un espejismo en el lejano cielo nocturno, la voluntad es quebrantada y
otra alma pura cae en el abismo de la desesperación, perdiendo su luz,
despojada de todo lo que una vez fue y pudo ser, para ser un juguete mas en las
garras de los corrompidos, los desalmados, los impuros que son y desean ser
consumidos por sus propios deseos vanos y depravados.
Almas puras,
almas puras, demanda su insaciable deseo de tener lo que jamás podrán poseer o
ser, aun vestidos con piel de oveja, sus afiladas garras y colmillos
ensangrentados, delatan su verdadero ser, ansiando aun mas aquello que jamás
poseerán o serán, son los lobos con piel de oveja, demonios con rostro inocente
y hermosos ojos llenos de maldad, palabras dulces y llenas de engaño que llevan
a un mundo soñado donde todos tus sueños pueden hacerse realidad, pero donde
solo te encontraras con tu peor pesadilla, una de la que no podrás despertar
hasta que mueras, donde por inocencia o arrebato te has entregado sin saberlo o
creyendo quererlo, en cuerpo y alma a los sádicos deseos de quien solo desea
verte sufrir para su propia diversión entretenimiento, ese es tu sueño hecho
realidad por el demonio del deseo, un deseo que consume y es consumido, la
dulce y placentera pesadilla de un demonio soñando, donde tú eres su alimento y
su juguete, para hacer de ti lo que se le antoje en su sádico juego.
Puras son
siempre sus intenciones, de poseer tu alma pura, proclamando ante ti: yo soy el
pastor de las ovejas perdidas, aquel que las conduce a su destino real,
clamando en su interior: yo soy el devorador de las ovejas perdidas, aquel que
las conduce a su destino final, porque realmente lo que ansia su ser es ver tu
trágico final mientras consume tu ser poco a poco, devorando tu carne viva
mientras aun te retuerces de dolor y angustia, en la desesperación de la
impotencia, un sacrificio, un tributo, una ofrenda a falsas deidades de falsos
creyentes, eso son las almas puras para las almas impuras, viles existencias
que se satisfacen en el tormento de sus víctimas, saboreando sus lagrimas y
danzando frenéticamente con sus gritos de dolor, donde solo quedan vidas en
ruinas y cascarones vacios que una vez fueron personas con sueños y esperanzas,
sueños y esperanzas destruidos sin ningún remordimiento, donde yo soy el pastor
de la ovejas perdidas, aquel que las conduce a su camino final, un camino
tortuoso y lleno de peligros a través del valle de las sombras, y el nombre de
ese camino; ese ineludible sendero; es vida, y su única salida es la muerte,
pero no está en ti elegir seguirlo o no, solo puedes seguir adelante y elegir
tu final; como un alma pura o un alma impura, aceptando lo bueno con lo malo,
para llegar a ser la verdadera luz de la esperanza.
11.
Como odio amarte.
Como odio este
maldito sentimiento llamado amor, un sentimiento nacido de nuestro encuentro,
un encuentro destinado pero pasajero, que despertó en mi un profundo
sentimiento que latirá en mi pecho aun después de que mi corazón se marchite
entre los brazos de la muerte, mientras mis pensamientos, todos mis
pensamientos me llevan a ti, y aun cuando quizás tú ya no pienses en mí, mi
amor por ti encontrara cobijo entre tus brazos con tu cálido corazón latiendo
junto al mío, mientras el frio abrazo de la muerte tiñe todos mis recuerdos de
ti con su oscuro manto, dejando solo el eterno y cálido sentimiento de haberte
amado y seguir amándote por siempre en la efímera pero eterna memoria de mi
corazón.
Odio tener en mi
este nefasto e intoxicante sentimiento, que me hace añorarte en cada uno de mis
pensamientos, en cada recuerdo de ti; porque ahora que estas lejos de mi tu
lejanía me hace añorarte con cada suspiro, con cada aliento de mi vida; pues
sentir nostalgia de ti es como tener un sueño del que no quiero despertar, un
sueño que es como morir de sed en un desierto de ti, un desierto de tu
ausencia, donde soy abrazado por la soledad y el vacio que has dejado en mi,
mientras la vida así como todo deseo de vivir pierden todo su valor si no estás
junto a mí.
Amarte;
enamorarme de ti, ha sido el peor y el más maravilloso error de toda mi
solitaria vida, pues por ti abrí mi
corazón y deje entrar en él un bello sentimiento que ni siquiera creí posible
que existiera en mí, un sentimiento que dejo brillar por vez primera el sol en
los oscuros y tormentosos cielos de mi triste alma, por lo que supe desde el
momento en que te conocí que tu y solo tú eres todo el amor que tendré en mi
vida, pues sentirte junto a mi era sentiré en mi corazón, tan parte de mi como
mi propia vida, una vida donde antes de conocerte solo la melancólica presencia
de la tristeza tenía lugar en mi acongojado corazón, un corazón que aunque
fuese brevemente conoció la calidez del amor.
12.
Te
lloro en mis recuerdos.
Te veo cada vez
que cierro mis ojos intentando olvidarte, pero desde nuestro efímero encuentro
tu recuerdo es tan parte de mí como mi propio ser, a veces incluso siento tu
mano junto a la mía y percibo tu olor a mi alrededor, como si nunca te hubieses
ido de mi lado, sueño con nuestro pasado, presente y futuro, como si en verdad
hubiésemos podido vivir toda nuestra vida juntos, con todo nuestro amor y
felicidad, pero sé que esos sueños solo son espejismos efímeros, que surgen de
lo profundo de mi alma para tratar de dar consuelo a mi corazón.
Lloro en mi
soledad tu perdida, al recordar tu partida y el que no volveré a verte mientras
aun tenga vida, mientras conservo tu recuerdo en mi corazón, por que se que tú
fuiste mi única y verdadera alma gemela, la otra mitad que me complementa, por
eso sin ti solo soy una parte rota de algo incompleto.
En la fría y
oscura noche lloro tu partida y anhelo verte de nuevo, sin importar el destino
que deba enfrentar para que estemos juntos otra vez, pues la soledad de una
vida sin ti es peor que la incertidumbre de la muerte, pero aun así para no
entristecer tu corazón y hacerte cargar con la culpa de mi debilidad, esperare
pacientemente el momento de mi partida final, con la esperanza de que volvamos
a encontrarnos otra vez y nos enamoremos de nuevo.
Mis sueños
efímeros de ti son la llama de tus recuerdos, que arden en mi interior
manteniendo la calidez de mi corazón, un corazón que solo latió realmente el
día en que te conocí, cuando tú me hiciste sentir realmente vivo por primera
vez.
Recuerdos
efímeros pero preciosos llenos de sentimientos cálidos, donde tu dulce
presencia en mi vida fue la primera luz que realmente me dio la fuerza para vivir
mi vida con intensidad, sin temor a nada, pues el tenerte en mi vida le dio
realmente un verdadero valor a mi vida, por eso viviré por ti sin importa la
dolorosa soledad de tu ausencia, con la llama que encendiste en mi corazón
hasta el día de nuestro reencuentro.
13.
El
poder de la palabra.
El poder de una
palabra al igual que el poder de un sentimiento puede cambiarlo todo, tanto
para quien la pronuncia, como para quien la escucha, y su significado cambia
tanto en los labios que la pronuncian como en los oídos que la escuchan, pues
al final sin importar su verdadero significado u origen, solo creemos lo que
queremos creer, escuchado solo lo que queremos escuchar, tomando tanto la
palabra como su verdadero significado para nosotros mismos, para ser solo nosotros
sus portavoces y hacerla nuestra.
Poder efímero es aquel el de las palabras, las
cuales se lleva el viento, mientras el mal que hacen por nuestros caprichos y
egoísmo permanece con nosotros y en aquellos que las escuchan de nosotros.
De donde viene y
adonde van los caminos de la palabra son siempre misteriosos; escritos con
letras torcidas en líneas derechas o escrito con letras derechas en líneas
torcidas, solo para probar nuestra determinación para entender el mensaje y
transmitir su significado correctamente, siempre en la medida de lo posible, en
nuestras capacidades y convicciones.
La palabra del
sabio es aquella que surge de él mismo, pronunciada y escuchada por sí mismo, a
través de la paciencia y la soledad del auto conocimiento y entendimiento de sí
mismo, en su búsqueda eterna y constante de entender a otros al entenderse a sí
mismo, mientras reflexiona sobre su propia vida y su propósito en el mundo.
Palabra oral o
escrita sin importar la lengua o los símbolos, ya que tendrá el mismo propósito
aun cuando cambie su significado, el cual es buscar las respuestas a nuestras
preguntas, ya sean importantes o cotidianas, en la sensación de propósito que
estas nos dan con solo saberlas y el poder que sentimos al pronunciarlas o
escucharlas.
14.
Al
abrir mis alas.
Al alcanzar las
alturas y estar lejos de este mundo, será cuando realmente abra mis alas y no
volveré jamás a este mundo, pues voy a volar tan alto y tan lejos de este
maldito, sucio e indigno mundo como me sea posible, volare hasta las estrellas,
hasta la profundidad y oscuridad del frio espacio, solo con mis alas, mis
propias alas, y con ellas jamás volveré al mundo que he dejado atrás, ya que al igual que las estrellas solo dejare
atrás de mí distante luz como un recuerdo lejano de mi vida.
Abrir el camino
de mi libertad es única y verdadera meta, o por lo menos la única por la que
creo que vale la pena luchar y esforzarme, pues la libertad no es algo por lo
que se vive, sino por lo que se muere, y algo por lo que vale la pena morir, es
algo por lo que vale la pena vivir.
Mis convicciones
no podrán ser muchas pero son realmente fuertes y me apego fielmente a ellas,
pues ellas serán las alas que me levanten y me lleven a las alturas que tanto
anhelo, lejos de toda esta sucia inmundicia, en la que solo se puede vivir para
esperar otro día, y el siguiente, mientras el tiempo solo se lleva lo mejor de
mi junto con mis sueños y esperanzas.
Alas blancas,
negras, doradas o en llamas; sin importar como sean las mías las aceptare como
la parte de mi que son, ya que ellas son mi única razón y salvación para
alcanzar las alturas y dejar atrás este mundo que nada tiene que ofrecerme yal
cual ya no le entregare otro día de mi vida, mi preciada vida y existencia, así
abriré mis alas para dejar este mundo; sin mirar atrás y para no regresar
jamás.
15.
Nostalgia
de un pasado distante.
Nostalgia de
recuerdos del pasado que invaden mis pensamientos mientras me veo mirando
atrás, muy lejos en un pasado distante y que creí olvidado, un pasado que me atormenta
con su doloroso recuerdo.
De donde viene
este sentimiento gris de tristeza y nostalgia que asola mi alma como si hubiese
perdido algo importante en el pasado, algo sin lo que vivir es una tortuosa y
angustiante agonía.
Un recuerdo que
va y viene a mí como las olas del mar, desvaneciéndose como la espuma ante una
mirada perdida, perdida en la profundidad de un mar que oculta aquello que creí
olvidar y que la marea trae de vuelta a mi memoria.
Pasado el
tiempo, pasados los días todo se hace presente junto a aquellos recuerdos
fugaces que creí olvidados, pero que ahora se clavan en mi corazón como puñales
en el pecho.
Distante es
ahora todo para mí al recordar aquel pasado olvidado que ahora me atormenta con
su presencia fantasmal, sujetándome a las cadenas del remordimiento y la
perdida, de aquello que una vez lo fue todo para mí.
16.
La
larga espera.
La virtud de la
paciencia se pone a prueba cuando solo nos queda por delante la larga espera,
mientras seguimos adelante sin saber cuánto tiempo ha pasado realmente desde
que comenzó todo, pues después de tanto tiempo hasta el mismo tiempo comienza a
perder su significado, y solo podemos pensar en lo agotador que puede ser
mantener la esperanza sin ninguna garantía real de que la larga espera llegue a
su fin.
Larga es la
medida de los sueños y esperanzas que mueren el camino sin retorno emprendido,
mientras donde solo nos queda creer y esperar a que todo termine, con una
conclusión y un resultado visible, algo tangible a lo que podamos aferrarnos,
en lugar de seguir esperando a que todo termine.
Espera la
conclusión de tu historia con toda tu paciencia y determinación, sin garantía
del resultado, pues este solo lo encontraras al final del camino, cuando todo
haya terminado, así de desalentadora y sin garantías es la larga espera de una
vida sin esperanzas, donde lo hemos dado todo por perdido, sin dejar de
aferrarnos a la vida.
17.
El
destino.
El siempre se
ríe de nosotros, y por caprichosos que sean sus caminos, es totalmente
indiferente a la tragedia, la cual solo ve como un chiste cruel, pero no creas
que las cosas malas solo le pasan a otros o solo te pasan a ti, pues para el
destino todos somos iguales, ni más ni menos que existencias efímeras, por lo
que aunque a veces parezca cruel al ensañarse con nosotros, el destino no
discrimina ni juzga nada ni a nadie, simplemente juega su juego en su papel de
ser caprichoso e indiferente ante la grandeza y superioridad de su poder, como
la fuerza invisible que mueve los hilos intangibles que unen toda existencia al
existir fuera de ella.
Destino
manifiesto y puesto en marcha para ejercer su hegemonía y gloria en la
magnificencia de su ser y razón de ser, para ser artífice de la cadena de
eventos que se desencadenan al estar en movimiento fiel y constante de todas
las cosas, hasta el final de los tiempos y de todas las cosas, solo para
comenzar de nuevo una vez más desde el principio y poner en marcha de nuevo la
rueda del destino, cruel ruleta del azar que pone a prueba nuestra templanza;
si somos tan tontos para oponernos al destino y ser la variable indeterminada
que cambie el curso del destino escrito, rompiendo el paradigma establecido
para dar paso al cambio en el curso del destino y la línea de eventos en
movimiento.
18.
Hay
un lugar donde te necesitan.
Hay personas que
piensan en ti aun cuando tú no te des cuenta de ello, pues los lazos que
creamos con las personas son invisibles pero existentes, buenos o malos,
efímeros o duraderos, verdaderos o falsos, todos son diferentes, tan diferentes
como las personas con quienes nos encontramos en la vida, en un determinado
momento o lugar.
Un camino que
nos aleja de otros o hace que los otros se alejen de notros nos deja solos,
pero aun en la soledad los lazos que una vez formamos con alguien siguen
presentes, aunque tenuemente ocultos en la soledad, donde a veces vuelven a
hacerse visibles entre las lágrimas de remembranzas y añoranzas pasadas pero no
olvidadas.
Lugar de los
anhelos perdidos, donde surge el recuerdo de viejas esperanzas abandonadas, y
la fe de creer en un poder mayor a nosotros pero no ajeno a nosotros, que surge
de nuestro interior, de nosotros mismos nos da voluntad de intentar recuperar
lo perdido y alcanzar las metas que una vez nos inspiraron a vivir con
plenitud.
Donde está el
lugar al que perteneces, el lugar donde te necesitan, recuérdalo ahora que aun
no es tarde, mientras aun puedas hacer algo, y retoma tu camino a casa, al
hogar donde está tu corazón, donde te esperan y donde quieres estar.
Te tomara mucho
tiempo al principio armarte del valor necesario para abrir esa puerta y poner
un pie delante del otro, pero eventualmente su tienes la voluntad y la
determinación de ser fiel y mantenerte firme ante el deseo de tu corazón
llegaras al lugar donde te necesitan, la tierra prometida que está esperando
por ti.
Necesitan tanto
de ti como tú de ellos, ya que la reciprocidad de nuestros sentimientos es lo
que nos hace iguales ante nuestros ojos y otros ojos, pues sin importar
nuestras diferencias son nuestros sentimientos los que nos hacen ser iguales,
mientras vivimos y compartimos alegrías y tristezas por igual, aceptando lo
bueno junto con lo malo, en la belleza y calidez de un lazo formado con los que
nos necesitan y quieren a su lado tanto como nosotros a ellos, por eso busaca
tu hogar y emprende el camino a casa, al lugar donde te necesitan y vive tu
vida con plenitud junto a tus seres amados.
19.
Cuando
te conocí.
Cuando te vi por
vez primera y nuestras miradas de cruzaron reflejándonos en los ojos del otro;
fue cuando nació en mi por vez primera ese aterrador pero hermoso sentimiento
de calidez interior, que te deja embelesado por un momento y después te hace
voltear avergonzado por quedarte mirando, te deja ligeramente ruborizado pero
cálido en tu interior, obligado a mirar nuevamente a la razón de ese
sentimiento, para ver que no es un sueño y que es real, quieres ir hasta ella
pero tu cuerpo no te obedece, simplemente algo más fuerte que tu propia
voluntad te tiene atrapado, como un millar de mariposas revoloteando en tu
interior, definitivamente no es un sueño pero se siente como si lo fuera.
Te recuerdo cada
día, como ese día cuando te conocí, ese día inolvidable y único, cuando te
conocí, ese día que me hace soñar despierto con tu recuerdo, el día que te
conocí.
Conocí así mi
verdadero ser y mis verdaderos sentimientos, mi única verdad, cuando te conocí;
porque tú eres mi verdadero amor, quien me hace ser pleno y llena el vacío de
mi existencia, tu amor es la única verdad que necesito, pues desde que te
conocí soy más yo mismo de lo que era antes de que entraras en mi vida, tu eres
mi plenitud, mi destino, mi verdadera vida y la vida que vivimos, la vida que
nace de nosotros dos, todo lo que fue, es y pudo haber sido, un bello sueño de
amor que nació cuando te conocí.
20.
Los
gritos del silencio.
Los sabios dicen
que cuando un árbol cae en el bosque no hace ningún ruido, porque no hay nadie
para escucharlo, entonces si nadie escucha los gritos silenciosos de un alma
herida es porque no hay nadie sienta su dolor, en los melancólicos dominios de
la soledad como en los burdos dominios de la naturaleza, el resultado es el
mismo, la indiferente respuesta del mundo al encontrarte completamente solo
cuando caes y no hay nadie que pueda escucharte.
Gritos ahogados,
silenciados y enmudecidos; ante los oídos sordos de la indiferencia, la
indiferencia de la soledad que solo observa impune como se rompe el corazón
abandonado de quien cae sin nadie para escucharlo, afrontando solo su destino,
dolor y sufrimiento, ante la indiferencia ajena de la nada, la ausencia de
todo, sin empatía o interés alguno.
Del dolor del
abandono y la soledad que termina dejándonos a nuestra suerte solo con una
sensación vacía así la perdida, perdida de lo que nunca tuvimos ni tuvimos
oportunidad de tener, abatidos en la inmensidad del vacío del silesio y la
soledad del abandono, terminamos por abandonarnos a nosotros mismos,
perdiéndonos en nosotros mismos, mientras lloramos en silencio con los gritos
enmudecidos de un alma agobiada por un corazón roto y desquebrajado como la
estéril tierra sin un cielo que no llora por ella.
Silencio
ensordecedor y mudo que no puede ser escuchado por oídos sordos, oídos sordos
que se niegan indiferentes a escuchar los gritos del silencio de un alma que
sufre en soledad, sola pérdida y abandonada, dejada a su suerte para perecer en
el oscuro silencio de la nada, la nada solitaria de la ausencia de alguien que
la escuche y escuche su pena, y se conduela de su dolor, y la valore, y la vea
por su verdad, una verdad silenciosa clamada a gritos, gritos ahogados y
perdidos de dolor, sufrimiento y soledad, en la soledad de una efímera
existencia que solo quería hacer notar su presencia, para dar valides a su
existencia y dar fe de su propio ser.
21.
Una
silla vacía.
Una presencia
ausente siempre presente, un ser querido que siempre estará en nuestro corazón,
un plato puesto demás en la mesa frente a una silla vacía, en el olvidado
recuerdo de la espera de esa persona que ya no está con nosotros, un momento de
olvido, un efímero recuerdo, un sentimiento siempre presente, que se pone de
manifiesto en nuestros hábitos, el habito de esperarte, de estar juntos como
siempre, el habito de tu presencia.
Silla vacía de
un espacio vacío en nuestras vidas, que ahora solo contiene el recuerdo de tu
ausencia, el recuerdo de tu perdida, el recuerdo del tu tiempo con nosotros.
Vacía en tu
ausencia pero llena en tu recuerdo siempre presente, así como tu importancia en
nuestras vidas y la vida que compartimos juntos; en las buenas y en las malas,
con nuestras tristezas y alegrías; como la familia que fuimos y que aun somos,
donde aun en tu ausencia sigues siendo parte de nosotros, en nuestros
recuerdos, recuerdos siempre presentes y que serán siempre parte de nuestras
vidas, pues aun con esa silla vacía tu estas con nosotros todos los días,
siempre presente en nuestro recuerdo de ti.
22.
La
vida es vivir cada día.
La vida es así,
pues vivir la vida no tiene ningún significado especial, más allá del que
nosotros mismos queramos darle, solo tiene un comienzo y un final como todo lo
anterior y posterior a ella.
Vida otorgada, vida ganada, vive tu vida pues es
solo tuya y solo tú decides como termina, pero no cuando ni donde, a menos que
tú mismo seas el causante de tu propia perdida de ella.
Es en la
plenitud de nuestra vida cuando brillamos con más intensidad, sin conciencia de
su fragilidad y efímera naturaleza, pues nacemos inconscientes de nuestra
propia mortalidad y llegamos a la vejes conscientes de ella.
Vivir cada día
como si fuera el último, nos da la conciencia de nuestra corta existencia y del
poco tiempo que tenemos para vivir y disfrutar el estar vivos.
Cada vida es
diferente, tan diferente como cada persona y la forma en la que decidimos vivir
nuestra vida, siendo esta la muestra más clara de lo que es vivir realmente,
pues la vida no es solo vivir y nada más, sino no lo que hacemos en y con
nuestra vida, para dar fe de nuestra existencia en la manera en como decidimos
vivir nuestra vida.
Día a día y con
cada nuevo día al estar vivos es una nueva oportunidad para vivir, vivir algo
nuevo o revivir un viejo favorito, vivir intensamente o vivir la vida con
calma, lo que te haga feliz y disfrutar el estar vivo está bien, solo recuerda
respetar y valora cada vida, pues toda vida es preciosa y tiene su razón de ser.
23.
El
dolor es parte de la vida.
El es el más sabio pero duro maestro, que nos
hace fuertes al rompernos, al
enseñarnos que solo a través del
sufrimiento es que podemos aprender a ver
la verdad como es y no como queremos que sea, pues la verdad no es un
capricho, un deseo o un sueño, si no simplemente lo que es, ya sea que nos
guste o no.
Dolor que
comienza al nacer de quien nos da la vida, con amor y esperanza, gratitud y
anhelo, dolor que es recordatorio del dolor que nos espera al vivir, pues es el
dolor el que nos recuerda que estamos vivos realmente y no en el sueño o
ilusión de una falsa vida que solo nos deja engañarnos a nosotros mismos,
haciéndonos insensibles a lo que es realmente vivir.
Es por eso que
duele tanto y nos lastima tanto cuando estamos más consientes de ella, pero aun
así la vida es preciosa y llena de maravillas, maravillas como el mismo milagro
de la vida, y el vivir cada día nos da la oportunidad de superar el dolor y el
sufrimiento que encontremos en ella.
Parte misma de
la vida es el dolor, pero la vida es más que solo dolor, mucho más, solo
tenemos que encontrar nuestro camino y nuestro lugar en la vida, para que el
dolor solo sea una pequeña parte de ella y no todo en ella.
De todo el dolor
que experimentemos en nuestra vida, es el sufrimiento su peor expresión
trayendo consigo la tristeza y la impotencia, dejando esta la peor marca en
nosotros, una marca que aunque invisible es la que más daño nos hace,
arraigándose en nuestro corazón.
La vida sin el
flagelo del dolor seria un sueño, un hermoso y placentero sueño de paz y
tranquilidad, pero no podemos vivir en un sueño, pues nada de lo que hay en el
existe realmente y engañarnos con una mentira solo causara dolor a otros y a
nosotros mismos al despertar y darnos cuenta de la verdad.
Vida única y
valiosa que se abre camino a través del dolor y el sufrimiento, en plenitud y
gozo de bella existencia poniendo de manifiesto tu razón de ser, al nacer
incluso en medio de la adversidad, superando vicisitudes y tormentos, dando muestra
de tu valor al darnos el valor y fe de vivir por nosotros mismos y crecer con
cada obstáculo en el camino, para hacernos más fuertes y valorarte cada día,
aun con el dolor transitorio y efímero que nos impone el tenerte como regalo,
un presente que aunque disfrutamos poco tiempo; bien vale la pena recibir con
gratitud, humildad y alegría.
24.
Adónde
van las lágrimas.
Adonde podemos
mirar al final de un tortuoso camino sin retorno, donde mirar al frente es
contemplar solo la oscura bastedad del vacío de la nada y mirar hacia atrás no
es mas es solo ver lo que dejamos atrás; lo que hemos perdido, lo que hemos
abandonado, el pasado al que no podemos regresar.
Van emergiendo
entonces de ojos secos y vacios como los de un cadáver, las frías y amargas
lágrimas del remordimiento y el arrepentimiento de una vida en el solitario
camino de la búsqueda incesante de algo más, aun sin saber que es realmente lo
que buscamos o porque lo aheleamos tanto.
Las noches se
hacen más frías y desoladas, mientras trato de conciliar el sueño en la
inquietud de la incertidumbre, entre sollozos y lagrimas, mientras el dolor del
vacío de mi pecho lastima mi ser, dejando mi alma a merced de la agonía y la
angustia de la desidia de mi ser y razón de ser, al no ser capaz de entender o
expresar mis verdaderos sentimientos.
Lagrimas
perdidas y derramadas inútilmente en vano que no van o llevan a ninguna parte,
dejándote solo un triste y solitario sentimiento de desahogo por los recuerdos
de sentimientos amargos.
25.
Ya
no queda nada por que llorar.
Ya encontrándome
al final todo lo que he vivido puedo verme a mí mismo y darme cuenta de todos
mis errores cometidos, y aun cuando he aprendido de ellos sus consecuencias son
inevitables, y en su mayoría irremediables ahora que ha pasado tanto tiempo.
No puedo llorar
por la leche derramada ni el pasado perdido aun cuando quiera hacerlo, pues al
pasado pasado y lo pasado pasado esta, es simplemente el orden de las cosas y
la manera en la que debemos afrontarlo.
Queda aun sin
embargo ese permanente sentimiento de melancolía atado a mí, como una sombra
subyacente que enrarece el aire que respiro; haciéndolo casi tan sofocante como
si fuese el último aliento.
Nada trae más
pesar que ese sentimiento oscuro y perturbador que es la tristeza; amarga, fría
y desoladora, como un abismo sin fondo en el cual parecemos caer
interminablemente.
Por cuánto
tiempo más persistirá esta horrible sensación de vacío sin desahogo, sin
lagrimas para llorar y todas las razones para hacerlo, un interminable suplicio
sin ningún consuelo.
Que significa
tener esperanza cuando he dado toda esperanza por pérdida, cuando la fe ya no
significa nada y todo lo que me queda es llorar sin lagrimas, inmutable e
intrascendente ante la nada que ha quedado en mi interior, la nada de mi ser.
Llorar no me
devolverá nada y tampoco me quitara nada que ya no haya perdido, es por ello
que ya no queda nada por que llorar, aun cuando todo lo que quiero hacer ahora
es llorar sin ningún consuelo hasta desvanecerme en mis lagrimas.
26.
Somos
de mundos diferentes.
Somos tan
diferentes el uno del otro como lo son la noche del día, pero aun así somos
parte el uno del otro, estando tan cerca pero tan lejos el uno del otro, como
si de un capricho del destino o de un capricho divino se tratase, interponiéndose
entre nosotros indiferente y egoísta, ignorando nuestros sentimientos incapaz
de sentir empatía alguna.
De los caminos
del amor no hay nada escrito, solo designios de promesas hechas y promesas
rotas, encuentros y despedidas, en espera siempre del anhelado reencuentro del
amor incondicional y verdadero.
Mundos distintos
y lejanos que marcan la diferencia entre lo posible y lo imposible, deseándonos
hacer de lo imposible posible para alcanzar lo inalcanzable, afrontando
cualquier problema y sorteando cualquier obstáculo para estar junto al ser
amado.
Diferentes
corazones con un mismo sentimiento, ese sentimiento de que el amor lo vence
todo y lo da todo en la plenitud de su ser y razón de ser, en el camino de los
amantes para dar muestra fiel de su amor puro verdadero.
27.
El
verdadero paraíso.
El edén en donde
los prados son mas verdes y el sol siempre brilla, ese pedacito de cielo claro
y cálido como la felicidad que nace de un corazón puro que no conoce la maldad,
es el origen de todo sueño utópico de armónica y apacible belleza donde ningún
mal aqueja y todo es felicidad.
Verdadero o no,
tal paraíso y el deseo de una vida paradisiaca es claramente verdadero en todos
nosotros, a pesar del hecho de que todos quieren ir al cielo pero que nadie
quiere morir, es allí donde la utopía se hace real y la existencia de una
utopía una necesidad inherente para alcanzar una vida de plenitud.
Paraíso utópico que solo podemos ver realizado en base a nuestros
propios ideales, al vernos a nosotros mismos como seres superiores capaces de
tal proeza de grandeza, al crear nuestra propia versión del paraíso perfecto,
una distopía que solo refleja nuestros deseos y caprichos egoístas al
vanagloriarnos de nuestro propio poder.
28.
El peso de la vejes.
El ver allí solo
sentada y sola a una abuela junto a su familia, una pareja joven con niños
pequeños me hiso reflexionar sobre el peso de la vejes, al verla solo sentada
calmadamente en medio de ese gran centro comercial, algo tan típico ahora pero
tan raro antes cuando la vida era más tranquila y con ideales más sencillos, la
abuela estaba solo allí como esperando no ser olvidada mientras los más jóvenes
la dejaban atrás esperando, no estaba sola, pero tampoco estaba acompañada,
pues su compañero de vida seguramente ya había dejado este mundo dejándola
atrás.
Peso inclemente
es el que la edad pone sobre nosotros a medida que pasa el tiempo y avanzamos
en nuestra vida, es lo que pasa por mi cabeza al ver a la abuela en aquel
lugar, pues aunque esta con su familia, para los más jóvenes seguramente a
pesar de su afecto por ella el llevarla con ellos la convierte en una carga, así
como la vejes es el peso del final de toda una vida.
De una vida
larga sin duda, tal vez plena y feliz, pues su familia parresia gente buena y
feliz, no la ignoraban por no quererla o porque la consideraran una molestia,
es solo que estaban ocupados en sus propias vidas, disfrutando de la plenitud
de su efímera vida y de su aun mas efímera juventud.
La abuela
seguramente en su niñez al igual que sus nietos siempre se maravillaba con las
cosas nuevas, pues para quien comienza a vivir su vida todo es algo nuevo y en
su juventud junto a su joven pareja solo quería disfrutar su tiempo juntos
mientras se conocían y comenzaban a entenderse como pareja.
Vejes que marca
el comienzo del final de una vida, a ti te veo frente a mí en esa abuela que
ahora toma la mano de sus nietos después de un largo día en el bullicioso y
ajetreo del centro comercial, para ahora regresar a la tranquilidad de su
hogar, dejándome con la visión de mi propio futuro; en el cual el peso de la
vejes también me alcanzara con el pasar del tiempo para terminar también por
ser un abuelo, sentado solo en medio del bullicio y el ajetreo recordando
tiempos más simples y tranquilos.
29.
Un
mundo Gris.
Un recuerdo lejano de una ciudad gris de altos
edificios grises bajo un encapotado cielo de nubes grises y una lluvia fría y
tranquila que parece no terminar nunca, pero que aun así no me es para nada
molesta, al contrario me llena de una sensación de tranquilidad y nostalgia, me
siento en casa ese lugar es mi verdadero hogar, el lugar al que pertenezco.
Mundo lejano de mi recuerdo distante que te haces
presente como un sueño efímero, donde siento la fría lluvia caer sobre mi
cuerpo empapando mi alma, como si el cielo conociera mi tristeza y llorara por
mí para no verme derramar mis lágrimas, reconfortando mi corazón con la fría
caricia de la lluvia en mi rostro, mientras miro hacia aquel cielo gris
contemplando su triste y embriagadora belleza.
Gris belleza de un paisaje triste que refleja mi
interior, llenándome con los sentimientos de la nostálgica calma de estar
finalmente en mi mundo, mi verdadero mundo, no este mundo ajeno en el que vivo
mi vida como un extraño que no pertenece a nada, sin nadie que me comprenda o
desee hacerlo realmente, un mundo en el que lo único que me conforta es ver
caer la lluvia en un día de nubes grises.
30.
Espejos
de agua.
Espejos en medio
de la lluvia que ondulan con cada gota que cae, dejando después de un día
lluvioso en ellos el reflejo de las opacas y distantes nubes grises, frente los
ojos curiosos de quien ve el reflejo del cielo en ellos maravillado en su
simple y sutil belleza.
De la efímera
pureza de los espejos de agua con sus bordes verduscos teñidos con la vida que
otorga el agua, me veo a mi mismo contemplando el cielo mientras es abandonado
por las opacas nubes grises, develando tras de sí un cielo tan azul que es como
mirar a través de un bello sueño, pues la pureza que trae la lluvia al cielo y
la tierra, se muestra en todos los colores vivos que despierta tras la tormenta
con su calma.
Agua fuente de
toda vida y la más pura manifestación de la naturaleza, en tus espejos de agua
me veo a mi mismo y toda tu belleza, cuando me haces enamórame de nuevo de este
sucio mundo que tú limpias con tu pureza, recordándome siempre que bajo toda
suciedad hay una gran belleza oculta, por eso hay tanta belleza en el mundo,
esperando a ser descubierta, contemplada y apreciada.
31.
Amor
de invierno.
Amor apacible que
llega con el tiempo al conocernos y entendernos mutuamente, un amor puro e
irrepetible que dura para toda la vida, en un sentimiento trascendente de
verdadero compromiso que nos hace ver toda una vida juntos, compartiendo todo
lo que somos y lo que tenemos para ofrecer, como una llama que arde todo el
invierno a pesar de la adversidad, dándonos calor al compartir la calidez de
nuestros mutuos y profundos sentimientos.
De un encuentro
destinado a formar un lazo eterno de amor por los designios ineludibles del
hilo rojo del destino, que todo lo une desde el día de nuestro nacimiento hasta
el día de nuestra muerte, en virtud de una vida vivida con plenitud junto a ese
alguien especial con quien compartir una vida, traer una nueva vida y vivir una
nueva vida.
Invierno frio e
inclemente que con tu blanca pureza das fe de tu verdadera belleza, como una
doncella ataviada de blanco encaje y una promesa fiel de verdadero amor eterno,
amor que trasciende lo físico y emana del alma misma superando toda adversidad,
con dos corazones latiendo como uno solo y dos sentimientos que son uno y el
mismo, amor puro que prevalecerá hasta el final de la vida y mas allá de ella.
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