lunes, 8 de octubre de 2018

Los tres libros abandonados del poeta olvidado: Cap. 1: El Sendero del Caminante Sin Rumbo del Mundo Perdido.

Los tres libros abandonados del poeta olvidado.

“Tres libros dejados atrás que ahora son los capítulos abandonados de la poética vida de un poeta olvidado”

Esta es la poesía nacida de los sentimientos de un poeta olvidado y abandonado a su suerte, que narran el sendero sin rumbo que tuvo que recorrer desde un mundo perdido, en el interminable camino sin rumbo hacia encontrar su propia verdad y así mismo, incansable y determinado a seguir adelante ante la adversidad de los obstáculos en su camino, sorteando con aplomo, decisión y astucia todas las dificultades que se le presentaron, develando con cada nueva meta alcanzada nuevos misterios oscuros y engañosos, en un mundo que oculta a plena vista sus secretos más desentrañables.

Donde quien controla desde las sombras los ineludibles hilos del destino; es como esos viejos sabios que frotan sus largas barbas al mismo tiempo que hablan con explicaciones vagas y ambiguas de gran misterio, en el ministerio de su conocimiento pleno y absoluto de todas las cosas, despertando en nosotros peligrosas sospechas hacia quienes vaticinan el porvenir de hechos futuros, pues aun cuando solo dicen verlo no hay garantía alguna de no sean ellos mismos quienes los provoquen, poniendo en movimiento la intrincada maquinaria de los engranajes del destino, donde cada acción tiene una consecuencia y el solo observar inmutable el incierto futuro puede cambiar su curso.

Haciendo así que el largo camino sin descanso emprendido por senderos inciertos al estar perdidos y sin rumbo, nos lleven a reinos prometidos con verdades que brillan como el oro, solo para legar al destino infame de un mundo perdido, donde toda esperanza está perdida y lo único seguro en el es la muerte, siendo la muerte el final de toda jornada y el principio del fin como parte de un ciclo que solo termina par comenzar otra vez, siendo tan eterno como el tirano que lo gobierna teniendo en sus manos el espacio y el tiempo mismos, creando nuestra realidad compartida en su mismo ser para su propia gloria y alabanza.

Cap.1: El sendero del caminante sin rumbo del mundo perdido.
Cap.2: El infame destino del reino dorado del gato de oro.
Cap.3: El largo camino sin descanso de los muertos.

Cap. 1: El Sendero del Caminante Sin Rumbo del Mundo Perdido.

Prologo.

El comienza así su travesía a través de senderos sin rumbo desde un mundo ya perdido en el tiempo y que ha dejado de existir, sin saber que le depara el futuro en un destino cada vez más incierto a cada paso que da, donde todos los cominos le son desconocidos y ninguno parece llevar a ninguna parte.

Sendero incierto es que recorro cada día con menos optimismo y ya sin ninguna esperanza de llegar a ningún lugar, todo se ve exactamente igual a donde quiera que miro, es como caminar en círculos atrapado en un espejismo, no sé si seguir adelante, regresar sobre mis pasos o detenerme a esperar.

Del camino recorrido solo me queda el cansancio y la incertidumbre de no tener un rumbo fijo hacia un camino trazado, por lo que cada día es una aventura en mi desventurada travesía, aun a pesar de todo no he perdido toda esperanza de toparme con lo que estoy buscando, cuando ni yo mismo se lo que sea.

Caminante incansable que no se detiene ante nada, nada ni nadie podrá hacerlo desistir de recorrer sus insondables caminos, mientras se encuentra perdido en sí mismo, absorto en su sensación de propósito y destino manifiesto de encontrar su propio camino, un camino en el que se encuentra solo.

Sin nada ni nadie a su favor o auxilio solo se tiene a sí mismo para encontrar la dirección a seguir, una dirección en su vida que lo en camine de nuevo en la vida, una vida solo de perdida que le quito todo sin obtener nada a cambio, pues ninguna recompensa le aguarda a quien emprendió un viaje tan infructuoso.

Rumbo a la perdición de todas las convicciones tiene que enfrentarse aquel cuyo camino es incierto, sin una visión clara de lo que lo que tiene adelante, donde todo lo que conoce o cree conocer comienza a desmoronarse con cada paso en falso al verse atrapado en su propia incertidumbre.

Del cansancio inclemente de afrontar el constante desdén del destino que jamás parece sonreír; más que para burlarse de mis desgracias, surge el pesar desmoralizante del agotamiento del espíritu, despojándome del deseo de seguir adelante aun en mi terquedad de continuar mi camino.

Mundo perdido, mundo desconocido y misterioso; cuyos caminos apenas si he comenzado recorrer, comprendiendo poco a poco tus misterios, al comenzar a encaminarme en la dirección correcta o al menos la que para mi parece ser la dirección correcta, comenzando con ello a ver mi propio camino.

Perdido estuve desde un principio y la mayor parte del tiempo, pero no hay mal que dure mil años ni cuerpo que lo resista, por eso ahora que he dejado el mal camino atrás comienzo a ir por buen camino, se que aun me queda mucho por recorrer y aun mas por aprender, pero ahora veo con claridad el final.

1.       El mundo rosa.

El caminante sin rumbo llega al mejor mundo posible; “un mundo dominado por él”, si, tu sabes, ese tipo; “el hombre”, aunque a veces para eventos de gala se vista de cuernitos y esmoquin rojo con cola de flecha, elegante y de punta en maldad, un verdadero demonio en todo lo que hace, tomando siempre el mejor partido, muy político y habido en la diplomacia, sobre todo para eso de los armisticios, donde todos ganan; paz por impunidad  o impunidad por paz, al final es siempre lo mismo.

Mundo en el que el poeta olvidado aprende por las malas que las armas son las mejores herramientas para la paz, después de todo no hay lugar más pacifico que un cementerio, un bonito mundo de sociópatas, donde vives y mueres con una sonrisa en el rostro, cuando aprendes el A, B, C, del MK Ultra, eso sí es una educación completa para enseñarte a ser feliz, no te preocupes si no lo aprendes a la primera, siempre puedes ser re-feliz educado, lo importante es aprender a obedecer para vivir felizmente.

Rosa, linda y tierna como una nube de algodón de azúcar es la vida en este bello mundo, un mundo tan dulce que te pudre los dientes pero de felicidad, vive y muere bajo el alegre y divertido régimen de los 4 payasos del apocalipsis: Guerra; la paz está en el cañón de un arma, Hambre; incluso el canibalismo es bueno cuando a la hora de comer, Peste; virus y epidemias de laboratorio por montones para los que sobran, Muerte; la muerte es solo un mal chiste que puede matarte de risa.

2.       Cámara de Espejos.

Cámara de espejismos que refleja verdades intangibles, tan reales y lucidas que casi podrían tocarse con la mano, donde el poeta olvidado se ve a sí mismo en cada uno de los incontables espejos de la cámara, siendo en todos ellos el mismo y alguien más, viviendo su vida en distintas vidas, en distintos mundos, mundos con su propio espacio y tiempo, donde cada momento y lugar es diferente pero a la vez familiar, fue allí donde nos encontramos por primera y última vez.

De un sueño legado a mi por el poeta olvidado al encontrarnos en el sueño compartido de los múltiples universos, amistad efímera de un encuentro fortuito con mi otro yo, donde compartimos el lazo inquebrantable del reconocimiento mutuo de nuestro origen común, donde para mi tristeza me di cuenta al escuchar su historia; de que aunque no estamos solos en nuestros mutuos pero distintos caminos, yo al igual que él, también me encuentro solo, solo en mi destino para crear mi propio destino.

Espejos que son ventanas del alma; mostrando la existencia fragmentada del todo dividido que es la existencia en sus múltiples dimensiones, todas las caras de una misma moneda marcadas por las distintas líneas de eventos en cada una de ellas, donde el pasado el presente y el futuro convergen en una clara visión de la realidad, una realidad irreal que solo muestra sus muchos caprichos, hilados y entretejidos por el destino de la mano invisible del caos en su eterna búsqueda del orden en sus acciones.

3.       Divagando en mis delirios.

Divagando soy capaz de ver el futuro moverse hacia mí en cámara lenta, casi como si este estuviera detenido ante mis ojos, donde más que ver el futuro es más bien como si comenzase a recordarlo, por ello me eche a dormir en los laureles contando con que podría vivir una vida de sosiego solo viendo pasar el tiempo y nada más, sin tener que despertar otra vez a mi verdadero ser y tener que ser de nuevo yo otra vez, o al menos eso fue lo que pensó para sí mismo el poeta solitario, pero fue entonces cuando el destino hizo aparecer ante él en el cuarto de los espejos de los mundos las imágenes reflejadas de todos sus otros yos.

En donde al verse a sí mismo solo pudo preguntarle, preguntarse: ¿porque como humanos tenemos  que ser siempre tan estúpidos y echarlo todo a perder? Pero la respuesta de sus iguales fue la misma unánimemente, la respuesta que el ya conocía, una respuesta que aunque aceptaba era incapaz de satisfacerlo, lleno de frustración y consumido por la ira destruyo todos los espejos menos uno, el mío, así nos conocimos y así nos despedimos, para no volver a vernos otra vez.

Mis palabras pueden contener sabiduría pero no me hagas caso; ya que solo soy otro demente divagando solo en sus delirios, delirios que solo dan fe del hecho de que me siento demasiado frustrado y demasiado vacio por dentro, al no lograr nada pese a todos mis esfuerzos, pero tal vez sea lo mejor divagar y estar lejos de mí un tiempo, después de todo ya ni siquiera me considero bueno ni para mí mismo al tener que enfrentar tantos fracasos.

Delirios incoherentes y elocuentes de las locuras de un genio incomprendido jamás apreciado, sin ningún reconocimiento alguno ni en su vida ni en su obra, cuyo destino parece ser simplemente desaparecer pares nada más que como un poeta olvidado.

4.       Paciencia persevera.

Paciencia única es la del poeta olvidado al saber que preocuparse no le llevara a nada, consciente de que todo lo que tiene que pasar pasara, ya que todo lo que tiene un principio también tiene un final, el único problema es que todas las cosa se toman su tiempo para suceder y pocos tienen la paciencia para tomarse el tiempo de esperar a que sucedan y más aun cuando esperar no es una opción, pues cuando el mismo tiempo es lo que sobrepasa tu ser y este es consumido por su paso, te obliga a actuar precipitadamente aun cuando sabes que no debes hacerlo, dejando que el miedo te domine cuando deberías tener la cabeza fría para pensar mejor las cosas y verlas con mayor claridad, al encontrar la mejor solución posible ante un problema que parece imposible.

Persevera en su camino sin rumbo superando cada obstáculo en él, sin importar que tal obstáculo sea una piedra o una montaña, pues a sus ojos un obstáculo es solo eso un obstáculo y los obstáculos solo son grandes frente a personas pequeñas, por eso se crese ante ellos en la grandeza de las acciones tomadas, recordando que poco a poco se llega a mucho, al comenzar con un pequeño paso que es solo el principio de toda jornada, por lo que para cuando te das cuenta los obstáculos que una vez estuvieron en el camino frente a ti, ahora solo son pobres recuerdos distantes en tu memoria.

5.       Corazones rotos.

Corazones con los mismos sentimientos unos buenos y otros malos son aquellos con los que  el poeta olvidado se encontró en su camino, muchos de ellos piezas fragmentadas de un mismo sentimiento por la pérdida de alguien amado, un sobrecogedor sentimiento de triste melancolía al que el que lo había perdido todo no podía ser ajeno, sobre todo ante una joven viuda que reciente mente había perdido a toda su familia por una epidemia de la que apenas su pueblo había logrado recuperarse, siendo esta la única lama creativa que a pesar de lo poco que tenia compartió el pan con él y le dio abrigo y descanso en su largo viaje.

Rotos los dos corazones, el del poeta olvidado y el de la joven viuda, que poco a poco durante su feliz y efímero tiempo juntos comenzaron a sanar sus heridas en el candor de su mutua compañía, con sus corazones entrelazados por un mismo sentimiento amor y de pérdida del ser amado, hasta que el destino caprichoso movió sus hilos y trajo de nuevo la tragedia al pequeño pueblo, el quedo solo de nuevo, pero ella pudo partir feliz y sin remordimientos junto a su familia perdida.