viernes, 4 de marzo de 2011

Las 13 Lagrimas De Sangre.


Las 13 lagrimas de sangre

1.     La Niña.

Era muy temprano por la mañana en el espeso bosque y apenas se comenzaba a escuchar el trinar de las aves que se calentaban con los débiles pero cálidos rayos del sol que se colaban de entre los altos arboles, después de la dura lluvia de la noche anterior. Y como siempre el ermitaño que vivía solo en una pequeña cabaña en lo profundo de viejo bosque de hayas, había salido para recolectar hiervas y frutos del bosque. Después de haber recolectado lo suficiente para sus reservas de la semana y llevarlas a su cabaña, tomo sus cantaros de agua para llenarlos con agua fresca del rio cercano, pero cuando iba camino a este se encontró con una pequeña niña, que se hallaba sola sentada a los pies de uno de los altos arboles, la cual se le quedo mirando y le pregunto calmadamente al sorprendido hombre;



 A lo que el ermitaño solo pudo responder, aun sorprendido;

-          ¿pero que haces aquí sola pequeña?, - ¿donde están tus padres?

-              No tengo a nadie, todos me dejaron sola.

-              Ven con migo, yo te cuidare, -mañana iremos al pueblo para ver si encontramos a tu familia, si.

A lo que la pequeña solo asintió con la cabeza y acompaño al ermitaño al rio a recoger agua, y luego regresaron juntos a la cabaña de este.

La niña era algo extraña, pues no se mostraba ni temerosa, ni preocupada, a pesar de estar en aquella situación tan difícil, sobre todo para una niña pequeña que se haya sola en un lugar desconocido y en compañía de un extraño. Siempre parecía estar feliz sin ninguna razón aparente, y en ocasiones se quedaba mirando fijamente al ermitaño mientras este hacia sus cosas y de repente le sonreía como si estuviese feliz de estar con él.

Entonces esa tarde después de que el ermitaño la sirviera algunos frutos dulces y castañas para cenar, está sujeto su mano antes de que el soltara el plato que le avía servido y le dijo; - aun no me has dicho cuál es tu nombre. Y sonrió con dulzura, esperando atenta escuchar el nombre de aquel gentil pero solitario hombre.

-              Marko, mi nombre es Marko.

-          ¿Quieres saber mi nombre, Marko?

-              Si. Claro, dímelo.

-              Mi nombre es un secreto.

-              Y porque es un secreto.

Entonces soltó al ermitaño y dijo; - que rico se ve esto. Y comenzó a comer, el ermitaño se quedo mirando a la pequeña niña por un rato, pero después el también se sentó a la mesa y sin prestarle mucha importancia a lo sucedido el también comenzó a comer, después de todo los niños so así, ellos tienen sus cosas y para ellos todo es un juego.

Después de comer el ermitaño recogió la mesa y arreglo su cama la una cama para dársela a la pequeña niña para que pudiese dormir con más comodidad, entonces llamo a la pequeña para que descansara, pues debía estar agotada por el duro día, pero esta le dijo que no se sentía cansada y que solo se acostaría si este jugaba con ella un rato antes, a lo que el ermitaño pregunto; 

-          Y, a que quieres jugar.

-          Juguemos a, dime. - ¿sabes cómo se juega verdad?

-          No. pero dime como.

-          Es fácil, yo comenzare.  – ¿dime, cuántos años tienes?

-          36 años.

-          Vez te dije que era fácil, ahora tu.

-          Está bien, - ¿Cuántos años tienes?

-          No dijiste dime, tonto perdiste. 

-          Pero si de verdad quieres saber, siempre tengo 7 años.

-          ¿Siempre? (Exclamo extrañado).

-          No, yo gane así que es mi turno.

-          Dime, ¿por que vives aquí solo?

-          Porque todos me han abandonado.

-          Igual que a mí.  - Marko quieres ser mi padre.

-          Pero tú ya debes tener padres.

-          No. Yo no tengo a nadie, siempre he estado sola, ellos no me querían y me abandonaron, -  Me dejaron sola (dijo exaltada, y en tono melancólico, mientras sus enormes ojos azules se llenaban de lágrimas).

Entonces el ermitaño tomo a la pequeña niña entre sus fuertes brazos, para tratar de consolarla, pues ella se encontraba tan sola en este mundo como él. Y la pequeña se calmo poco a poco entre los brazos del solitario pero amable hombre, que por primera vez en mucho tiempo ya no se sentía solo. En ese momento la niña levanto su dulce carita aun húmeda por las lagrimas, pero iluminada con aquella sonrisa que había mostrado desde que se había encontró con él en el bosque. Y al mirar el encantador rostro de la dulce niña el ermitaño, la cargo entre sus brazos y la llevo a la cama para que esta pudiese dormir, pues ya había caído la noche, pero la pequeña niña, quien parecía haber pasado la noche sola en el bosque, no se mostraba para nada cansada, así que después de que este la acostó en su cama y la arropo con una abrigadora manta, esta se sentó y al voltear su rostro suavemente hacia él, como si sus pensamientos se hallaran en otra parte, esta le dijo;

-          Hoy hace una noche hermosa, pues puedes ver a la inmensa luna, brillando en el cielo e iluminando con su blanca luz a los arboles de bosque. 

-          Aun no tengo sueño, pero si me cantas una canción para dormir, te prometo que mis ojos se cerraran y me dormiré.

A lo que el ermitaño respondió sonriente;  
-          Está bien, te cantare la canción que mi madre solía cantarme cuando era pequeño y no podía dormir.

El ermitaño le canto entonces aquella vieja y dulce canción de sus recuerdos, mientras veía como la pequeña comenzaba a cerrar poco a poco sus tiernos ojos azules, y para cuando este termino de la canción, la pequeña ya dormía profundamente. Así que el ermitaño tomo una vieja colcha de una cómoda y se sentó en el sillón que estaba frente a la chimenea de piedra para calentar sus cansados huesos y tratar de dormir un poco, para poder ir al pueblo al día siguiente, resolver el misterio de pequeña niña.

Ya era pasada la media noche, cuando un ruido como de un animal salvaje que rasga el piso de madera al caminar, despertó al hombre que dormía profundamente, y que al escuchar el ruido como de garras en el piso, se levanto exaltado y salió corriendo hacia la habitación, en donde se hallaba durmiendo la pequeña, pero al entrar a esta la niña no se encontraba en ella, lo cual sorprendió y preocupo aun mas al pobre hombre, el cual se extraño aun mas al percatarse de que la cama estaba hecha, como si nadie hubiese dormido en ella y no había rastro de que hubiese entrado algún animal, es mas la ventana estaba bien cerrada y cubierta con su gruesa cortina, tal y como él la había dejado antes de salir en la mañana. En ese momento callo en cuenta de algo, y se dijo así mismo;  - pero cómo es posible que supiera que la luna estaba llena y que podían verse las estrellas, si entramos a la cabaña para comer poco antes del anochecer, y además  cuando lo dijo, lo hiso mientras miraba hacia la ventana, la cual se encontraba cubierta.

En ese momento sintió una oscura presencia detrás de él observándolo, y que hiso correr un tenebroso escalofrió por su espalda. Y al este darse vuelta, se encontró frente a la siniestra presencia de esa extraña criatura, con la forma de una hermosa joven, cubierta por ropas raídas y viejas que dejaban entre ver su cuerpo joven y hermoso, en contraste con las uñas de los dedos de sus manos y pies que eran afiladas como garras, y sus ojos azules y aterradores como dos abismos oscuros que al mirarlos te llenaban de un profundo sentimiento de pérdida y angustia.

Entonces la hermosa joven le dijo al asustado hombre; 

-          No temas Marko, ya no deseo hacerte daño.

-          ¿Pero como sabes mi nombre?, ¿quien eres? y ¿que quieres de mi? (pregunto en tono de sorpresa y extrañes, aun asustado por la presencia de la aterradora pero bella criatura).

-          Es que acaso ya me has olvidado Marko, o es que ahora no me reconoces, porque he tomado mi verdadera forma. Respondió, en tono de picardía, mientras sonreía con sus bellos labios, rosados como los pétalos de una flor, que ocultaban sus dientes afilados como colmillos. 

Entonces el ermitaño guardo silencio un momento, mientras recuperaba la calma y observaba con detenimiento a la extraña joven. Y al mirar sus decolorados cabellos dorados, noto que llevaba puesto el mismo sujetador en forma de mariposa que tenia la pequeña niña que había encontrado sola en el bosque.

-          Veo por tu expresión, que ya te has dado cuenta de quién soy.

-          Sí, pero es imposible, como podrías ser tú.

-          Ven Marko, acércate a mí, no me tengas miedo.

El ermitaño se acerco a la extraña joven y esta lo rodeo con sus brazos, estrechando a este contra su delicado cuerpo, mientras colocaba su cabeza junto a la suya, y en voz baja le dijo a este; 

-          Nunca respondiste a mi pregunta Marko. 

-          Pero importa ahora que mi corazón late junto al tuyo, conozco tu respuesta, ahora sé que tú me amas, al igual que yo a ti.

-          Te amo Marko, y por eso ahora te diré mi nombre.

Y el ermitaño, incapaz de pronunciar palabra alguna, por  encontrarse  adormecido por el fragante aroma a flores de la joven, que se aferraba a él como si temiera perderlo. De pronto reacciono de su profundo trance, al escuchar el nombre de esta. Pero mientras abría sus ojos pudo ver en su interior, quien era y lo que era. Al parecer ella era el espíritu de una pequeña niña que tras ser abandonada por su familia, por estar enferma y por el temor de que esta les contagiase, la abandonaron en el bosque la noche anterior detrás del árbol en el que la encontró el ermitaño sentada, como esperando por él, y el espíritu de una antiguo demonio femenino, que seducía a los hombres para después comerse sus corazones, que se encontraba sellado en aquel árbol, fue despertado por la tristeza de la pequeña que murió a los pies de este, rompiendo el sello que lo aprisionaba con sus lagrimas, y tomando el cuerpo de la pequeña niña como propio, y mesclando su esencia con la frágil alma e la niña, para así tomar forma de nuevo en el mundo.

Después de ser abrumado por aquellas perturbadoras imágenes, que inundaron su ser con los tristes y últimos sentimientos de la pequeña niña, el ermitaño cayó postrado a los pies de la extraña joven, llorando desconsoladamente por el cruel destino de la pequeña niña. Entonces la joven levanto el rostro de hombre para que este pudiese mirarla y le dijo;  - no llores Marko, no te sientas triste por mí, ahora ya no estoy sola pues el espirito que una vez estuvo atrapado en el árbol ahora es parte mía como yo lo soy suya, y gracias a ti toda mi tristeza se ha desvanecido, pues tu amor por mí, me ha devuelto la vida y tus lagrimas me han liberado las sombrías ataduras que el demonio había colocado sobre mi corazón.

-          Te amo Marko, y te amare para siempre.

-          Y recuerda, que te estaré esperando junta a aquel árbol en donde nos vimos por primera vez.

Sin más, de pronto la presencia de aquella joven criatura se desvaneció de la habitación, como si nunca hubiese estado en ella. Dejando al ermitaño solo en la vieja cabaña, pero con un profundo sentimiento de felicidad, pues sabía que su pequeña hija lo estaría esperando junto al viejo árbol.


2.     La Novia.

Carlos era un exitoso arquitecto que había decidido abandonar su vida en la ciudad, para vivir tranquilamente en el campo, en donde había comprado una hermosa y amplia casa de campo cerca de las montañas. La casa estaba algo descuidada pues sus dueños una pareja mayor, habían dejado de usarla y aunque el esposo la había hace ya muchos años para disfrutar de la tranquilidad del campo habían decidido venderla hace poco, pues según le conto el Sr. Le Floure pensaban regresar a Europa en donde tenían parientes, para Carlos aquel lugar era perfecto pues a pesar de ser un hombre adinerado, le gustaba el trabajo duro y había decido devolverle su esplendor a aquella hermosa casa de campo para convertirla en su hogar y quien sabe, tal vez también reconstruir su vida en aquel hermoso y apacible lugar.

Al día siguiente de comprar la propiedad, Carlos empaco sus cosas y se fue a las montañas rumbo a su nueva vida. Al llegar a la casa de campo ya se había hecho de noche, así que alumbrado con una linterna en la oscura noche sin luna hacia el cobertizo, en donde se encontraba el generador eléctrico, el cual a pesar de ser un modelo de vieja manufactura funcionaba muy bien. Después de encenderlo, al revisar el tanque de combustible y este no tenía mucha, solo la suficiente para esa noche.

Ya frente a la casa quiso encender la luz del pórtico, pero esta estaba rota, el resto de estaban bien, y también había agua caliente, después de encender las luces de la casa, volvió a su camioneta y comenzó a bajar sus cosas para instalarse, pero como ya era muy tarde y estaba cansado del largo viaje en carretera, solo las dejo en la sala y subió a la habitación principal únicamente con lo que necesitaba para dormir. Después de cambiar las polvorientas sabanas de la cama por unas limpias y cambiarse de ropa, este callo rendido asta casi las dos de la madrugada, cuando un aterrador escalofrió recorrió todo su cuerpo despertándolo súbitamente pero Carlos que era un hombre de carácter calmado, no le dio mayor importancia pues posiblemente era una corriente de aire. Al levantarse a revisar la venta tuvo la extraña sensación de que alguien lo observaba, tomo un momento y miro a su alrededor como un niño asustado en la noche y pensó en lo tonto que era, solo era su primera noche en un lugar desconocido, es norma sentir ansiedad, vio la ventana y esta estaba firmemente cerrada, aun así la habitación estaba helada, pero era normal después de todo en las montañas siempre hace mas frio, sin darle mayor importancia al asunto este volvió a acostarse, antes de dormirse, miro fijamente hacia la oscuridad poniendo atención a cada ruido de la casa, pero no escucho nada mas que los crujidos de la vieja casa por el frio aire de montaña y el viento corriendo a través de los arboles, ya era tarde y esta exhausto así que solo cerro los ojos y volvió a dormir.

Muy temprano a la mañana siguiente, ya descansado decidió limpiar un poco la casa comenzando por la cocina, claro primero tomo unos emparedados y una botella de agua de su hielera y se sentó a desayunar en la cocina, después de terminar reviso el refrigerador, este no tenia nada dentro y estaba apagado, al revisar vio que este no estaba conectado a una línea del generador, si no a la toma de corriente de un acumulador que parecía recargarse con el generador, pero este ya estaba muy gastado así que decidió que después de limpiar iría al pueblo para comprar otro en la gasolinera cuando fuese por combustible para el generador. Ya casi al medio día, después de haber limpiado y ordenado un poco subió para tomar un baño, al salir del baño se sorprendió al ver su ropa lista sobre la cama, pero el no recordaba haberla sacado de su maleta, de todas formas no le dio mayor importancia, estaba cansado por la ardua faena de la mañana y tal vez por eso recordaba haber alistado su ropa.

Después de vestirse tomo su billetera de la cómoda para ir al pueblo a almorzar y a comprar algunas cosas. Al llegar al pueblo después de media hora de camino, se detuvo primero frente a la ferretería del pueblo, donde se encontró con el dueño de esta, que ya casi estaba por cerrar, pero el señor Klarens un hombre ya mayor, lo saludo cortésmente y le pregunto que si podía servirle en algo, a lo que Carlos le respondió que solo necesitaba algo de pintura entre otras cosas para reparaciones menores en madera y algunas lámparas para exterior, entonces el Sr. Klarens le dijo que no había ningún problema y que tenia todo que el necesitaba, mientras Carlos subía las cosas a la camioneta comenzaron a conversar, Carlos le conto que ahora seria su vecino pues había comprado la casa de la familia Le Floure y el Sr. Klarens le dijo que como eran vecinos entonces debía llamarlo Mark, además ambos parecían haber congeniado bien, así que este comenzó a contarle a Carlos sobre su familia, su esposa y sus dos hijos y de cómo el era descendiente de uno de los fundadores del pueblo como la mayoría de las personas que allí vivían sus vidas tranquilamente y sin complicaciones en aquel apartado lugar junto a las montañas, además también le dijo que su hijo mayor había trabajado en la construcción de la casa Le Floure, la casa de campo en el bosque que el vivía ahora.

Ya habiendo terminado de subir las cosas a la camioneta, Carlos le pregunto al Sr. Klarens si sabia de un lugar en donde en donde pudiese almorzar y este le recomendó ir al restaurante frente a la plaza del pueblo llamado El Fogón, en donde se podía comer muy bien, en ese momento llegaron los hijos del señor Klarens y después de que su padre los presentara brevemente, Carlos se despidió para ir a comer y que ellos pudiesen cerrar la ferretería.

Al llegar al restaurante, fue recibido por una joven mesera, quien lo llevo a una mesa para tomar su orden, después de tomarla esta le pregunto gentilmente:

-          Perdone, viene usted de visita o solo esta de paso.

-          No, en realidad ahora vivo aquí, acabo de mudarme, recién llegue Ayer por la noche.

-          ¡En serio!, ¡que bien! Respondió encantada y se sonrojo cuando este sonrió sorprendido por su reacción.

Algo apenada, se volteo y dijo:

-          En un momento traigo su orden.


Cuando estaba pagando la cuenta, entro el alcalde del pueblo junto a su asistente, a quienes Carlos ya había conocido cuando realizo los tramites de compra de la casa, al verlo estos se acercaron a el para saludarlo y el alcalde que era un hombre muy amable y educado, estrecho su mano mientras le decía lo contento que estaba de que alguien tan respetable y educado como el se hubiese mudado a su pequeño pueblo, pues el alcalde que era un hombre prudente, había investigado un poco sobre el, sabia que este era el único hijo de una de las mujeres mas ricas de la ciudad y que su padre que había muerto hace algunos años, pertenecía a una de las familias las influyentes de estado. Carlos le dijo que era un placer volver a verlo y que le encantaría quedarse a charlar con el, pero que aun tenia muchas cosas que hacer, el alcalde dijo que el entendía, pues la casa Le Floure era muy grande y que debía ser mucho trabajo arreglarla.


-          ¡La casa le Floure! Dijo sorprendida y algo asustada la joven mesera, al escuchar al alcalde mientras regresaba para entregarle a Carlos su cambio.

-          Que te ocurre niña es que acaso no sabes que es descortés escuchar las conversaciones de los demás.

-          Lo siento, yo solo le traía su cambio, disculpen.

-          No te preocupes, puedes quedarte con el, por haberme atendido tan bien.


La joven mesera le dio las gracias y se retiro a un asustada, Carlos noto que la otra mesera una bella mujer con un pequeño lunar bajo su ojo izquierdo, se acerco a ella y después de que esta le dijo algo, la mujer volteo hacia donde el estaba con la misma expresión en los ojos de la joven. El alcalde al percatarse de aquella incomoda situación tomo a Carlos del hombro y le dijo:


-          Vamos, permítame acompañarlo a su auto, para podes hablar un poco con usted.

-          Dígame contrato ya a alguien para limpiar la casa.

-          Por que si no, yo puedo conseguirle a alguien.

-          En este momento no necesito a nadie, pues aun tengo algunos arreglos menores que hacerle a la casa.

-          Pero cuando termine, si necesitare a alguien que haga la limpieza una a la semana.

-          Bien, entonces avíseme cuando necesite a alguien, estoy seguro que la señora Rutens y su hija podrán encargarse.

-          Después de todo ellas eran quienes se encargaban de limpiar el lugar cuando trabajaban para los le Floure.
-          A por cierto, también quería aprovechar la oportunidad para invitarlo a cenar a mi casa.

-          Claro, si no esta muy cansado y puede venir.

-          Es que planeábamos reunirnos con amigos, y seria una buena oportunidad para que conociera a la gente del pueblo.

-          Si claro, para mi será un placer aceptar su invitación a cenar.

-          Bien, usted ya conoce mi dirección, entonces lo esperamos a la 7 esta bien.

-          Si allí estaré y gracias por la invitación, asta las 7 entonces.


Después de despedirse, Carlos fue a la tienda de abarrotes del pueblo a comprar algunos víveres para la semana entre otras cosas. Al entrar en la tienda vio a una bella mujer de cabello negro, tras el mostrador, quien se encontraba sola distraída leyendo un libro, el cual dejo sobre el mostrador al verlo entrar y darle las buenas tardes, esta se sorprendió un poco de verlo entrar, pues los visitantes foráneos eran raros por aquel lugar, y aunque se sentía intrigada por el, esta era muy tímida como para preguntarle quien era, al pagar sus compras Carlos decidió tomar la iniciativa y presentarse con la bella mujer, quien lie dijo que su nombre era Isabela Rutena, al escuchar su apellido Carlos le pregunto que si era familiar de la Sra. Rutena la directora del registro civil, y resulto que así era pues ella era su hija menor.

-          Acaso usted conoce a mi madre.


-          Si, así es, fue ella quien arregló los papeles de mi casa, es que ase poco compre una propiedad cercana, pues quería vivir en un lugar mas tranquiló, y me he enamorado de este hermoso lugar.

Mientras conversaba con ella, esta le conto que la tienda era de su propiedad, y que su ex esposo se la había dejado a ella y a su hija después de separarse. En ese  momento entro la señora Rutena, quien lo reconoció de inmediato, pues ella fue quien se encargo de los tramites de la compra de su casa.

-          Buenos días tenga usted señor días, valga la redundancia.

-          Veo que ya conoció usted a mi hija Isabela.

-          Como esta Sra. Rutena, es un gusto volver a verla.

-          Bueno veo que ya se han presentado, no se si el joven te a contado, pero fue el quien ha comprado la hermosa casa de los señores Le Floure, así que lo veremos mucho por aquí espero (dijo mirando a su hija con una sonrisa).

-          ¡La casa Le Floure! (dijo exaltada, casi temblado).

Carlos, se quedo mirando por un momento a la asustada Isabela, que asta hace poco charlaba con el plácidamente y que ahora parecía asustada. Pero pensó que era normal, después de todo según le habían dicho los señores Le Floure, apena hacia un año, desde que en aquella casa había muerto su joven hija en trágicas circunstancias, lo cual era poco común en ese tipo de lugares en donde todas las personas se conocen.

Así que para no perturbar más a la tranquilidad del pueblo, con viejas heridas, Carlos decidió despedirse, pues además aun tenía muchas cosas que hacer en casa antes de la cena en la casa del alcalde.

Ya de regreso en la casa, y después de guardar los víveres, busco la batería nueva que compro al salir del pueblo en la gasolinera cuando se detuvo para cargar gasolina y comprar el combustible para el generador. Después de conectar la batería al sistema auxiliar de corriente del refrigerador, este encendió de inmediato, y ahora, ya mas tranquilo con el refrigerador limpio y lleno de comida funcionando, decidió tomar un descanso, así que tomo una gaseosa del refrigerador, pero esta aun estaba tibia, por lo que saco un vaso de la alacena y fue a buscar un poco de hielo de la hielera, pero entonces escucho un ruido que parecía provenir de su habitación, así que subió revisar, al entrar en la habitación vio que era solo la ventana que parecía haberse abierto con el viento, después de serrarla bien regreso a la cocina, pero al entrar en esta se sorprendió al ver el vaso con hielo sobre la mesa junto a la lata de gaseosa, pero lo extraño era que el no recordaba haber abierto la hielera y mucho menos haber tomado el hielo de esta, pero no le dio la mayor importancia, pues estaba algo cansado  y por eso no lo recordaba, además la tranquilidad del campo, ase que el tiempo transcurra a su propia manera. Después de sentarse en la cocina un rato y tomarse su gaseosa, fue a su camioneta por el combustible para el generador, al entrar al cobertizo  y ver el medidor del tanque de combustible del generador, vio que este estaca ya casi vacio, así que tomo los dos garrafones que había comprado en la gasolinera y comenzó a llenar el tanque, para cuando ya casi había terminado de vaciar el segundo garrafón, escucho abrirse la puerta del cobertizo, al voltearse vio que la puerta estaba medio abierta, pero no le presto atención pues debía de haber sido el viento lo que la había abierto, así que siguió con su labor, pero mientras colocaba la tapa del tanque del generador, escucho pasos cerca de la puerta y esta ves cuando volteo para mirar, vio la sombra de alguien afuera, sorprendido tomo una vieja llave de tuercas de la pared del cobertizo y salió para ver quien estaba afuera, después de salir y dar un vistazo por los alrededores, no vio a nadie y tampoco encontró marcas de pisadas cerca del cobertizo, por lo que pensó que debía haber sido su imaginación o se confundió con las sombras del ocaso, así que regreso para encender el generador, pues ya había comenzado a oscurecer, de vuelta dentro la casa subió a su habitación para tomar un baño y vestirse para ir a cenar a casa del alcalde del pueblo.

Mientras tomaba una ducha, un repentino y angustiante sentimiento de tristeza lo sobrecogió asiéndolo llorar sin ninguna razón aparente, mesclando sus amargas lagrimas con el agua de la regadera mientras esta lo empapaba. Después de llorar desconsoladamente, repitiendo una y otra ves en silencio el nombre de aquella mujer que hiso pedazos su corazón, sintió como un espeluznante escalofrió recorría su espalda como si una tenebrosa presencia estuviera detrás de el. Ya después de un rato, aquella aterradora y melancólica presencia comenzó a desaparecer, Carlos confundido por lo que había sucedido se tomo un momento después de salir de la ducha para calmarse un poco y tratar de asimilar lo que había ocurrido. Ya más tranquilo abrió la puerta del baño y entro en la habitación, después de vestirse tomo sus llaves y su billetera de la cómoda y bajo a la cocina para tomar una botella de vino e irse.

Al llegar a la casa del alcalde, Carlos fue recibido cortésmente por la esposa de este, una encantadora señora de largo y ondulado cabello castaño, eran poco mas de las siete y ya casi todos los invitados habían llegado, solo esperaban al padre Navas, el sacerdote del pueblo, para servir la comida, este llego unos minutos después, excusándose por haber llegado tarde.

Una vez que todos los comensales habían llegado, el alcalde los reunió en el comedor para comenzar la velada, entre los invitados a la cena se encontraban los amigos mas cercanos del alcalde, como la Sra. Rutena y su hija Isabela, el Sr. Klarens y su esposa, quienes eran grandes amigos de la infancia del alcalde y su esposa, y el padre Navas, el viejo sacerdote del pueblo y por supuesto la esposa del alcalde y su joven hija de catorce años, quien parecía haber quedado encantada con Carlos, el apuesto joven de la capital, casi tanto como su padre, quien estaba muy interesado en hacerse amigo con este, pues no solo era un reconocido arquitecto, que además era el único hijo de una de las mujeres mas ricas e influyentes de estado. La cena transcurrió de forma agradable y amena, pues el Sr. Alcalde era un hombre muy atento e incluyo a todos sus invitados en la conversación y los invitados se encontraban muy animados por la presencia de Carlos, pues en las palabras del padre Navas; la sangre nueva es buena para refrescar el ambiente. El alcalde contaba sus amenas anécdotas de juventud y el buen padre Navas, siempre sazonando la conversación con sus acertados comentarios y por su puesto los chismes mas reciente del pueblo, contados discretamente por la esposa del alcalde y la Sra. Klarens, mientras la señora Rutena escuchaba atentamente los mismos sin perder detalle, sin soltar ningún comentario indiscreto. Carlos parecía haber encajado bien pues este contesto tranquila mente las preguntas de sus curiosos nuevos vecinos, a quienes parecía haberles caído muy bien, pues no lo dejaron fuera de la conversación en ningún momento, sobre todo la joven hija del alcalde, quien no dejo de bombardearlo con toda clase de preguntas, como; si tenia novia, que música le gustaba y cosas así, mientras Carlos observaba discretamente a la hermosa Isabela, quien estaba sentada frente a el observando como este respondía cortésmente las preguntas de la efusiva jovencita, en ese momento el padre Navas, que estaba sentado junto a el, le comento lo feliz que lo hacia, que el hubiese comprado la casa de los Le Floure, buenas personas  a las que el tubo el gusto de conocer y por los que sentía mucho aprecio y sobre todo a su hija, la alegría de los Le Floure, a quien bautizó en su iglesia Hacían ya 19 años, una bella joven de bellos sentimientos.

-          Que lastima que halla tenido que morir tan abruptamente y de esa forma (dijo con tristeza mientras se santiguaba).

-          Que dios se apiade de su hermosa alma.

En ese momento todos se quedaron callados sin atreverse decir nada, pues las palabras del viejo sacerdote, habían tocado un tema que nadie quería mencionar. Entonces el señor alcalde, interrumpió el silencio tratando de evadir el tema, diciéndole a su esposa que ya era hora de traer el postre, pastel de fresas su favorito. Después del postre, el alcalde invito a sus invitados a pasar a la sala, para tomar una tasa de café caliente.

Mientras tomaban el café en la sala, Carlos aprovecho para poder continuar su conversación de la tarde con Isabela, en la cual le conto que se había casado muy joven, con su novio de la secundaria al cual quería muchísimo, quien había heredado la tienda de abarrotes de sus abuelos, pero por la cual no tenia ningún interés pues el siempre quiso ser músico y vivir en la ciudad rodeado de lujos, por lo que ella era quien se encargaba de atender la tienda, la cual le dejo a ella y a su hijo de cinco años cuando se divorcio de ella ase dos años, y que no había podido verlo desde entonces, pues este solo les enviaba una postal cada año en cumpleaños de su hijo, Carlos le conto que el también había estado casado, pero que las cosa no habían salido bien pues ella no parecía ser feliz con el por lo que  decidió separarse de ella, al hablar de ello su voz cabio brevemente y su mirada mostraba una profunda tristeza, en ese momento fueron interrumpidos por Amanda la hija del alcalde quien le dijo sonriendo a Carlos, que le había gustado mucho charlar con el, pero que su madre le había dicho que ya tenia que irse a dormir, pero que esperaba poder verlo de nuevo, después de que la jovencita se retiro a dormir ya pasadas las diez, el alcalde se acerco a este para conversar un poco mas con el y conocer su impresión del pueblo y su gente.

Al final de la velada, mientras Carlos se despedía del alcalde y su esposa, el padre Navas se le acerco para preguntarle si podía llevarlo a la iglesia, pues ya era tarde para regresar caminando.

-          Además me gustaría aprovechar el momento para poder conversar un poco más con usted.

-          Si, claro padre, para mi será un placer llevarlo.

Camino a la iglesia el padre le pregunto; sobre que tanto sabia el acerca de las trágicas circunstancias en las cuales había fallecido la joven hija de los Le Floure. A lo que este respondió, que por lo que le había contado su padre, ella era su única hija y que había muerto repentinamente en aquella casa, aunque desconozco las causas del accidente que causo su muerte.

-           Pues este estaba muy afligido por su pérdida para contarme algo más y yo no quise incomodarlo con los recuerdos de tan doloroso suceso.

Entonces el padre se tomo un momento y después de respirar profundamente, miro a Carlos a los ojos y comenzó a contarle calmadamente, reflejando una gran tristeza en su tono de voz, mientras recordaba los trágicos eventos que llevaros a la muerte la aquella bella joven, a la cual el conocía desde que era pequeña. Quien tubo la desgracia de encontrar el amor, un amargo amor en alguien que no merecía ser amado, un canalla que la engaño para hacerse de su dinero y jugar con ella y su puro corazón, para después abandonarla de la manera mas cínica.

-          Así es muchacho, es por eso que cuando recuerdo el triste final de la vida de Mariana; una joven tan bella y pura de corazón que parecía un ángel.

-          Un ángel que tubo que abandonar este mundo en las amargas lagrimas del engaño, quitándose la vida por alguien que la merecía, que dios se apiade de su alma pura (dijo santiguándose).

-          Y lo irónico de que sea yo quien te cuente esta tragedia, pues fui yo mismo quien la bautizo en nombre de dios bendiciendo su alma pura, para después regresarle esta misma alma ahora manchada con la sangre del impuro acto del suicidio.

-          Que dios la perdone pues ella no sabia lo que hacia, pues fuel el dolor quien decidió por ella (dijo santiguándose una ves mas, derramando unas lagrimas por ella).

-          Ahora comprendo por que todos se comportaban así al tocar ese asunto. Pobre chica (dijo Carlos con gran tristeza).

Después de dejar al padre Navas en la iglesia, Carlos regreso a la casa pensando en las palabras de viejo padre, y al llegar a la casa comenzó a reflexionar sobre la trágica historia de esa joven; Mariana y de cómo se quito la vida por un mal amor, como el mismo pensó hacerlo tantas veces, hasta que llego a aquel lugar.

Como ya era tarde y estaba muy cansado, fue a la cocina para tomar un poco de agua fría y luego subió a su habitación, se cambio de ropa para dormir y se acostó, quedándose dormido casi de inmediato.

Pasada ya la media noche, sintió una corriente helada que soplo su cabello, despertándolo abruptamente de su pesado sueño. Y al abrir los ojos, vio a una mujer vestida de novia, con el rostro cubierto por un fino velo blanco, que estaba recostada frente a el, acariciándole el cabello cariñosamente, en ese momento; sorprendido ante esa escalofriante escena, salto de la cama asustado tratando de alejarse de esta y al verla mejor, iluminada bajo la luz de luna que entraba por la gran ventana de la habitación, noto que su vestido estaba lleno de sangre, lo cual lo hiso sentir aun mas miedo, por lo que comenzó a caminar hacia atrás sin poder dejar de mirarla, mientras esta se levantaba de la cama y caminaba hacia el, consiguiendo con esto solo acorralarse contra la pared de la habitación.

Al ver que esta ya estaba justo frente a el, Carlos se quedo paralizado sin saber que hacer, así que solo cerro sus ojos con fuerza esperando que aquello fuera solo una pesadilla, pero a abrirlos la mujer vestida de novia estaba parada frente a el, mirándolo a los fijamente a través de aquel velo. Así que armándose de valor, tomo el velo con ambas manos y lo levanto, descubriendo el hermoso rostro de una joven mujer de tez clara y cabello negro, quien lo miro dulcemente con sus preciosos ojos azules, tan claros como el cielo, en ese momento una palabra salió de los labios de Carlos.
-          ¡Mariana!.

Ese era su nombre, lo supo en cuanto la miro a los ojos, aun cuando el nunca la había visto antes de esa noche. Ahora todo era tan claro, ella estuvo ahí siempre junto a el, desde que llego a esa casa, ella siempre había estado allí, era ella quien lo miraba en la oscuridad, invisible a sus ojos aquella primera noche cuando despertó intranquilo, sintiéndose observado y aun cuando el no fue capas de verla en aquel momento, ella permaneció de pie junto a su cama toda la noche velando sus sueños, fue ella quien coloco el vaso con hielo sobre la mesa esa tarde, era ella quien se encontraba fuera del cobertizo esa tarde y empujo la puerta de este con su presencia, en ese momento mientras veía el bello rostro de la hermosa Mariana, mientras esta lo miraba fijamente con sus hermosos y penetrantes ojos azules y darse cuenta de que ella siempre estuvo junto a el, el recuerdo de aquel frio sentimiento de tristeza que sintió esa tarde mientras se bañaba regreso a el y pudo comprender que aquella abrumadora sensación tristeza y desconsuelo que lo embargo en aquel momento no era solo suya.

Entonces el la miro fijamente a los ojos y cuando sus miradas de cruzaron ella vio que el ya no sentía temor alguno, así que ella se acerco delicadamente a el y junto sus labios junto a los suyos y lo beso apasionada mente con sus suaves y fríos labios. Mientras la habitación se tornaba cada vez mas gélida, haciendo que los cristales de la ventana comenzaran a cubrirse de una fina escarcha.

Y fue a través de aquel apasionado y tierno beso que Mariana le mostro a Carlos los bellos momentos de gran felicidad que ella vivió junto a aquel  hombre a quien ella amo tanto y a quien se entrego en cuerpo y alma en su noche de bodas, siendo ella aun inocente, Para luego ser abandonada por este después de tomar de ella todo cuanto tenia, no solo su dinero, pues no satisfecho con este también tumo su corazón y su cuerpo a sabiendas de que ella aun era virgen y que el era su primer gran amor, dejándole tan solo una cínica nota junto a una rosa roja, la cual decía textualmente:

“Querida Mariana, gracias por permitirme entrar un tu vida, ahora que he tomado todo lo que quería de ti, podre disfrutar la mía. Adiós querida mía y gracias por la deliciosa noche”.

La pobre Mariana, sintiéndose sucia y utilizada, lloro desconsoladamente asta desfallecerse sobre la cama y luego de un rato despertar tomando de nuevo la cínica nota entre sus manos, reprochándose mientras buscaba a su amado esperando que fuese mentira o solo un mal sueño, pues como era posible que eso le pudiera estar pasando, si el le juro una y mil veces que la amaba, que ella era la mujer de su vida, pero no había nada el se había ido y no había dejado nada mas que esa nota y aquella rosa que Mariana apretó con rabia y tristeza, clavando sus agudas espinas en su delicada mano dejándola caer cubierta de sangre, mientras ella aun sangraba aun mas dentro de su corazón, pues el dolor que ahora sentía no parecía encontrar consuelo. Ahora que podía hacer, no tenia el valor de de contarle a sus padres, lo estúpida que había sido en creer que había encontrado a su príncipe azul para vivir feliz junto a el para siempre y que este solo la había utilizado para quedarse con su dinero aprovechándose de su inocencia.
Ya sin fuerzas para seguir adelante y habiendo perdido toda espereza en volver a ser feliz como lo había sido o creía a verlo sido junto al que creyó que era el cran amor de su vida, termino por aceptar el triste final de su falsa historia de amor, un amor de mentira que había comenzado a marchitar su corazón. Se coloco de nuevo su vestido de novia, el cual se había colocado con tanta ilusión el día anterior, y que ahora se ponía con una profunda tristeza, que oculto tras su hermoso y fino velo blanco, entonces tomo un afilado cuchillo de la cocina y subió a la habitación, en donde  sentada sobre la cama con los ojos llenos de lagrimas, hundió con fuerza la hoja del cuchillo sobre sus muñecas, tan profundamente que dejo marcas en sus huesos, y dejando caer el cuchillo sobre el piso de la habitación, se acostó sobre la cama mientras sentía como se le escapaba poco a poco la vida y recordaba con amargura y tristeza a aquel hombre a quien ella amo tanto y a quien le dio todo, incluso su vida.

Para pocos días después ser encontrada por sus padres, quienes preocupados por no haber recibido noticias suyas desde la boda, decidieron hacer una visita a la feliz pareja, llegando a aquella casa en donde pasaron momentos tan felices con su hija,  para tristemente encontrar a esta  muerta sobre un charco ya seco de su propia sangre, dejando tan solo una carta a sus padres, en donde les explicaba las circunstancias que la habían llevado a quitarse la vida y pidiéndoles perdón por no poder haber tenido la fuerza de seguir adelante y de no ser capas de despedirse de ellos de otra forma, pues ellos eran los únicos que ella sabia la habían amado realmente.

Al ver la trágica historia de Mariana a través de sus ojos, Carlos comenzó a llorar como si su dolor fuera el suyo, pero sus  lágrimas se congelaron al recorrer su rostro por el helado aire frio de la habitación. Ahora todo era tan claro, peso recordando como condujo sin rumbo aquella noche hasta llegar a aquel lugar, a esa casa rodeada de arboles en el bosque cercano a las montañas, donde conoció al padre de Mariana, quien lo despertó al tocar la ventanilla de su auto, quien al darse cuenta de que estaba extraviado, lo invito a tomar una tasa de café caliente, mientras tomaban el café comenzaron a conversar y el Sr. Le Floure le conto que solo había ido a recoger algunas cosas, pues pronto se marcharían del país junto a su esposa, por lo que habían decidido vender la propiedad antes de viajar al extranjero, para alejarse del amargo recuerdo de la trágica muerte de su única hija. Después de escuchar al ---acongojado--- hombre hablar sobre lo felices que habían sido el y su esposa junto a su hija en aquel lugar, Carlos le propuso comprar la propiedad, ya que el también buscaba alejarse de los malos recuerdos.

En ese momento Mariana abrió sus ojos y separo sus labios de los de Carlos, dejándolo caer a sus pies, ya sin vida. Cayendo ella después de rodillas frente a su cuerpo, cruzando los brazos sobre su pecho, abrazándose a si misma, estrechándose con sus brazos con gran fuerza, mientras miraba a Carlos con los ojos llenos de lagrimas, dejando escapar un grito ahogado de profunda pena y remordimiento. Pues Carlos  no fue el único que a través de ese beso vio la tristeza de su corazón, carcomiendo su alma con los amargos recuerdos de un mal amor, ya que con su ultimo aliento el también fue capas de mostrarle la profunda herida que el llevaba en su corazón y que ella había abierto aquella tarda, cuando ella lo rodeo con sus brazos, mientras el se bañaba para ir a cenar a la casa del alcalde del pueblo, despertando en el aquel repentino y angustiante sentimiento de tristeza que lo hizo llorar desconsoladamente sin ninguna razón aparente.

Pero  ahora ella sabia la verdad sobre Carlos, pues a través de sus cálidos labios, en ese beso de muerte, ella pudo ver como el también sufrió la amarga desilusión de un falso amor, ya que Carlos al igual que ella era el único hijo de una familia amorosa y pese a haber perdido a su padre hace algunos años,  había tenido una vida feliz y plena gracias al gran amor de su madre, quien estaba orgullosa del hombre en el que se había convertido y que siempre le decía lo mucho que había de su padre en el, a quien ella tanto había querido, su primer y único amor, por lo que el día de su boda con su novia de la universidad de quien se había enamorado profundamente desde la primera vez que la vio y con quien el esperaba formar una familia y ver a los hijos que tendrían crecer tan felices como el lo hiso junto a sus padres. Sin saber que ella nunca lo amo y que solo se caso con el por su dinero y además de todo aquel a quien el consideraba su mejor amigo y que había sido su padrino de bodas, pues gracias a el había conocido a esa mujer, quien el creía era el gran amor de su vida y con quien vivió la que el creyó era la época mas feliz de su vida.

Hasta que un día, en su primer aniversario de bodas, después de salir temprano del trabajo para sorprender a su amada, encontró a esta en los brazos de otro hombre, repitiendo con pasión un nombre que no era el suyo, sino el de aquel, que el creía era su mejor amigo. Para Carlos aquella escena era una atrocidad que el era incapaz de entender. En ese momento la ira invadió su mente y solo deseaba matarlos, entonces sin poder ser capas de contenerse, se arrojo violentamente sobre aquel a quien creyó era su amigo y comenzó a golpearlo con tal brutalidad que casi mata al maldito infeliz, y lo hubiese hecho si ella no se hubiese arrojado sobre el, tratando de detenerlo sujetándolo con todas sus fuerzas mientras dejaba caer sus lagrimas sobre su espalda, llorando mientras le suplicaba que se detuviese, que no lo matara, que ella lo amaba. Pero no fueron sus palabras las lo obligaron a detenerse, sino sus lagrimas, pues a pesar de lo ella le había hecho el aun la amaba como jamás había amado a nadie y no quería verla llorar por su culpa, además esa basura no merecía que el se manchara las manos con su sangre.

Así fue como Mariana pudo darse cuenta de que el nombre que el repitió en silencio mientras lloraba bajo el frio chorro de agua de la ducha, aquella noche mientras sus almas atormentadas por la tristeza se rosaron brevemente, era el de esa mujer, esa mujer que nunca lo amo pero que el llevaría siempre en su corazón. Después de ver esto mariana se desvaneció de la habitación, dejando en esta, tras de si solo el cuerpo frio y sin vida de Carlos, el cual seria encontrado al día siguiente por el padre Navas, quien algo preocupado por el y lo que habían hablado sobre Mariana, había decidido ir a visitarlo con la escusa de ver  la casa.

“Que triste final para dos buenas personas que amaron tanto y cuyo único pecado fue enamorarse de la persona equivocada, dándoles sus vidas sin merecerlo, si tan solo se hubiesen conocido antes, sus vidas no hubieran tenido que termina así, pues solo después de quitarle la vida, ella pudo ver lo igualas que eran sus corazones, ya que el también había conocido el dolor de amar sin ser amado”


3.     La Ballerina.

Pávlova apenas era una niña cuando su padre murió a manos de un ex empleado molesto, su administrador  quien había sido despedido por este al descubrir que robaba el dinero de la nomina de los trabajadores de su fábrica y que además hacia prestamos a su nombre falsificando su firma, prestamos por los cuales este tuvo que vender las maquinarias de su fabrica para poder pagar a sus acreedores y no perder su mansión, el hogar de su familia desde hacía ya muchas generaciones y que fue construida por su abuelo como un regalo para su abuela, pues el padre de Pávlova era un distinguido Barón de la nobleza y aunque este era un aristócrata, también era un hombre sencillo y trabajador quien a la muerte de su padre el abuelo de Pávlova, vendió las propiedades campestres de este para emprender como industrial en los tumultuosos tiempos previos a la revolución laborista, pero el destino es caprichoso y le gusta jugar con nuestras vidas, y una noche cuando este regresaba a casa después de haberse reunido con los dueños del banco real para hipotecar las propiedades de sus fabricas para comprar nuevos equipos y restablecer su empresa, pero al regresar a su casa ya caída la noche el hombre que le robo todo y a quien él una vez considero su amigo, quien había escapado de la justicia después de sobornar a los guardias  de la prisión lo esperaba frente a su mansión oculto entre las sombras para quitarle la vida. Solo dos disparos se escucharon esa noche dejando solo el trágico silencio de la muerte, hasta que su esposa temiendo lo peor corrió hacia la puerta de la entrada esperando que lo que oprimía su pecho fueran solo nervios y no una premonición de lo que ya era inevitable, pero no fue así, al abrir la puerta de la entrada vio a su amado tirado en el suelo frente a su agresor, quien al ver a su esposa parada en la puerta de entrada salió corriendo dejando tras de sí el cuerpo sin vida del Barón, mientras Pávlova y su hermano mayor Vladimir observaban detrás de su madre desde la puerta, Vladimir trato de correr hacia su padre pero su madre lo detuvo temiendo que aquel criminal tratara de lastimarlo también, después otros salieron tras el alboroto para ver que ocurría, entre ellos su amigo y vecino el viejo Márquez Amenes, quien salió armado con su viejo rifle del ejercito y con puntería certera hirió de muerte al desalmado criminal con un solo disparo mientras este corría para escapar a su justo castigo, ya todo había terminado y la esposa del Barón junto a sus hijos Pávlova y Vladimir corrieron para tratar de ayudar al Barón pero ya era demasiado tarde, las dos balas habían atravesado su corazón y este ahora yacía sobre un charco de su propia sangre, del que su esposa lo tomo entre sus brazos para tratar inútilmente de despertarlo del oscuro sueño de la muerte con sus manos empapadas por su sangre aun tibia y sus dos pequeños hijos llorando junto a ella sin ningún consuelo.

Poco después de estos trágicos eventos, estallo la violenta revolución laborista, causada principalmente por el abuso de poder de los monarcas y algunos miembros de la nobleza, quienes habían convertido a la clase trabajadora en un grupo marginal que apenas si ganaba lo suficiente para poder comer con los miserables salarios de las abarrotadas fabricas en donde las interminables horas de trabajo y malos tratos mantenían a las masas oprimidas mientras los dueños de las fabricas, la elite imperial de la nobleza, despilfarraba sus cuantiosas ganancias en frivolidades vanas, creando un ambiente de resentimiento entre el pueblo y sus líderes y patronos quienes generalmente eran el mismo. Desencadenando al final una serie de protestas, que en un principio fueron acalladas con la represión violenta y el falso discurso político de un mejor futuro para todos, pero que después por la negligencia de los líderes del imperio al no reconocer sus errores y rectificar a tiempo manteniendo su postura equivocada a favor de la corrupta nobleza en violación flagrante de los derechos del pueblo a una vida digna, termino por socavar su autoridad ante este, que ahora los veía como un enemigo que debía ser exterminado.

Esos fueron momentos de gran tención y violencia sin control. Los nobles que permanecieron el país a pesar de los rumores de un inminente baño de sangre, seguros de su firme posición en el poder, fueron arrastrados fuera de sus hogares y colgados en las calles y sus mujeres e hijas ultrajadas mientras los más pequeños eran golpeados hasta la muerte por las turbas enfurecidas que como viles bandidos saquearon cuanto pudieron de las propiedades de la nobleza para cobrar con creces los maltratos y humillaciones que estos les habían hecho pasar, por suerte para Pávlova y su familia cuando comenzaron los violentos disturbios ellos se encontraban camino a Ledám, donde vivía su abuelo materno, un viejo comerciante ya viudo hacía muchos años, que después de la partida de su esposa decidió vivir sus últimos años en el hogar que cobijo su amor y vio nacer a su única hija.

Al llegar a Ledám después del largo viaje, se dirigieron a la vieja residencia familiar de la madre de Pávlova, pero al tocar a la puerta nadie respondió, entonces una señora mayor que pasaba por la calle en ese momento se acerco hacia donde ellos estaban.

Era la señora Renúa, la vecina de su padre, quien conocía a la madre de Pávlova desde que era pequeña. Por lo que la reconoció casi de inmediato al verla, mientas se le llenaban los ojos de lágrimas de felicidad.

-          Mi querida niña, me sentía tan preocupada por ti y tus pequeños al imaginarlos solos entre toda esa violencia.

-          Las noticias que llegan del norte son horribles, ni siquiera soy capaz de nombrar tales atrocidades.

-          No gracias a dios, pudimos partir antes de lo peor, pero y mi padre, he tocado pero nadie responde.

Dijo mientras sostenía la mano de Pávlova  y Vladimir junto a las pocas cosas que llevaban con ellos.

-          Sabe done pude estar mi padre, no parece haber nadie en casa y con las prisas ni siquiera pude escribirle para avisarle de mi llegada.

-          Pero mi niña, ¿es que acaso no recibiste la carta que te envié?

-          No, es que todo ha sucedido tan rápido que no he tenido tiempo de nada.

-          ¿Porque?, ¿el se encuentra bien?, ¿acaso está enfermo?

-          Oh mi niña, creí que ya lo sabrías, tanta tragedia para la gente buena, no parece justo.

-          Sra. Renúa por favor, ¿de qué habla?, ¿que otra tragedia a ocurrido?

-          Tu padre, tu padre ahora está junto a tu querida madre, que dios los tenga en su gloria.

-          ¡Mi padre ha fallecido!, ¿pero cómo?, ¿cuando paso esto?, ¡no puede ser! Ahora también he perdido a mi padre, ahora que más necesitamos su fuerza.

Dijo llorando apoyándose sobre la acongojada Sra. Renúa, tratando de recuperar la compostura y tener fuerza por sus hijos.

Como la Sra. Renúa, le explico después de entrar en su casa para tomar un té y calmarse un poco, su padre había sufrido un infarto unos días atrás mientras regresaba de comprar el diario, a poca distancia de su casa, y según el médico que lo asistió este no había sufrido pues su muerte fue instantánea.


-          Por lo menos ahora está con mama nuevamente y ella ya no se sentirá sola sin él, pero ojala hubiese llegado antes para poder haberlo visto una última vez.

Se dijo a si misma tratando de consolarse, mirando a sus hijos tratando de contener inútilmente sus lágrimas, rompiendo en llanto mientras los estrechaba a ambos contra su pecho, sabiendo que ahora estaban solos.

Después la dura noticia esta fue junto con la Sra. Renúa para dejar sus cosas en casa pues su padre dejo a esta en su testamento como custodia de la misma hasta la llegada de su hija y después de dejar sus cosas ella aun agobiada por la dura noticia decidió ir al cementerio junto a sus hijos para ver las tumbas de sus padres y poder estar en su compañía aunque fuese solo un momento para llevarles flores y sentir que de alguna manera ellos y su querido esposo seguían junto a ella.

Con el tiempo Pávlova su hermano y su madre se acostumbraron a su nueva realidad, su nueva vida, aunque el abuelo de Pávlova le había dejado una buena suma de dinero a su madre quien además consiguió un empleo en una tienda de sombreros, para cubrir los gastos adicionales en la educación de sus hijos y aunque no pasaban necesidades, no podían darse el lujo de gastar más que en lo estrictamente necesario, por lo que para cuando su hermano mayor cumplió 16 años decidió tomar un empleo como ayudante en una imprenta de libros, de una pequeña editorial de la ciudad que principalmente hacia ediciones de bolsillo para el público en general y aunque no ganaba mucho, lo poco que obtenía se lo daba a su madre para ayudarla apagar las costosas clases de ballet de Pávlova, que según su profesora una hermosa mujer francesa de unos cuarenta y tantos años, decía que Pávlova era la mejor alumna que había tenido y que parecía haber nacido para bailar.

Además de su evidente talento natural y gracia para el ballet, Pávlova era muy dedicada y siempre se exigía mucho así misma pues su esfuerzo no debía ser menor al que hacían su madre y su hermano para darle la oportunidad de alcanzar su sueño y tener una vida mejor, sin tantas privaciones.

Para cuando Pávlova tenía 18 años y tuvo la oportunidad de ser la prima ballerina en una importante obra del teatro de la ciudad, su madre ya había muerto tras enfermar gravemente un año atrás, por lo que ahora su hermano mayor Vladimir era su única familia y su único apoyo para alcanzar sus sueños. Aunque esa noche era muy importante para ambos, no podían evitar sentir la tristeza de saber que ni su padre ni su madre estarían presentes para verla en el momento que debía ser el más feliz de su vida.

La noche del estreno fue todo un éxito, haciéndolo llamar en cada presentación el interés de las más importantes compañías de baile de parís y sobretodo la del joven director y gran ex bailarín hasta su trágico accidente, el famoso Serguei Nizhinski, quien le ofreció trabajo en su compañía para su gira por el viejo continente, abriendo para ella las puertas al mundo al que siempre perteneció, pero accediendo solo bajo la condición de que su hermano y única familia pudiese viajar con ella, a lo que este accedió sin ningún problema debido al gran interés que este tenía en ella.

Su gira por el viejo continente la hiso crecer aun mas como artista, convirtiendo su nombre en sinónimo de belleza, perfección y gracia, además de dar origen al primer gran amor de su vida, Serguei, quien encontró en ella a una mujer a la que podría amar verdaderamente, dejando atrás vida de conquistas para establecer con Pávlova una duradera relación sentimental, convirtiéndolo en un hombre que jamás creyó que podía llegar a ser. Pero no solo Pávlova llego a crecer como artista pues su hermano Vladimir, quien ya lleva tiempo puliendo sus habilidades como escritor, dedico cada momento que paso junto a ella durante la gira de la compañía en el viejo mundo, a escribir una obra basada en el cuento favorito de su hermana cuando era pequeña y que el leía cada noche antes de dormir, a la que titulo “el corazón de la valkiria”. La cual despertó gran interés en Serguei quien también conocía el famoso cuento que contaba la trágica pero bella historia de amor entre un valiente príncipe y una joven valkiria y al igual que Pávlova y su hermano sentía gran emoción al ser el primero en mostrarlo a través de la belleza y sutileza del ballet, por lo que decidió cambiar el programa de su próxima gira al nuevo continente y presentar “el corazón de la valkiria” por primera vez en este como un estreno exclusivo de su compañía.

Pero la felicidad siempre dura poco y la noche previa al estreno mientras su hermano regresaba al hotel después de tomar hasta la embriagues con unas bellas jóvenes asta ya entrada la madrugada, celebrando prematuramente la culminación de sus sueños, fue arrollado por un conductor también ebrio al cruzar impudentemente la calle, recibiendo todo el impacto de la colisión junto a una de las jóvenes que lo acompañaba, siendo ambos llevados al hospital donde Vladimir murió poco después de la llegada de  Pávlova a verlo, como si solo hubiera estado esperando para verla por última vez y despedirse de ella.

Y aun cundo los patrocinadores del teatro esperaban que el estreno se pospusiera una semana debido al duelo por la tragedia, Pávlova le pidió a Serguei que no pospusiera el estreno, pues no sería justo para su hermano quien sacrifico tanto para ese momento, y que además ella se lo debía a sí misma y sus padres, por lo que a pesar de todo, Serguei decidió aceptar la decisión de su amada Pávlova para no contrariarla y el estreno se llevo a cabo como se había programado.

Después de sepultar a su hermano esa mañana y quedarse en la nieve junto a su tumba por un largo rato después de que ya todos se habían ido, regreso al teatro y se dedico a ensayar durante el resto del día, descansando apenas para comer, hasta que llego la hora de prepararse y en lugar de ir a su hotel para descansar un poco y tomar un baño para regresar a vestirse y arreglarse, esta se ducho en el teatro junto a las otras bailarinas, pues toda su concentración estaba únicamente enfocada en el estreno de la obra de su hermano y su presentación ante importantes personalidades de ese país y aristócratas de otras naciones, emocionados por el estreno de tan esperada obra interpretada por la mejor ballerina del mundo.

 El momento había llegado, Pávlova estaba bellísima y más segura que nunca, el telón se abrió y un único reflector iluminaba su graciosa figura mientras se sostenía de punta sobre una de sus piernas, realzando su estilizada silueta con los brazos en alto y las manos como alas al viento, cuando lo peor paso, Pávlova cayó al suelo, desplomándose como un ángel herido de muerte, todos permanecieron inmutables por el suspenso sin darse cuenta de lo que ocurría, hasta que Serguei irrumpió en la escena corriendo hacia ella con los demás miembros de la compañía tras de sí, tomándola entre sus brazos como una avecilla herida, mientras sentía su cuerpo enfriarse y su piel palidecer. Pávlova había muerto y su sueño y el de su hermano jamás se cumpliría por la nefasta presencia de la muerte siempre en su vida.

Serguei no volvió a ser el mismo después de la pérdida de su amada Pávlova, y aunque su compañía siguió siendo una de las más prestigiosas del mundo después de la trágica pérdida de Pávlova se convirtió en un hombre solitario, dedicado únicamente al trabajo y aun cuando los derechos de “el corazón de la valkiria” le pertenecían, la obra nunca se presento ni volvió a anunciarse, pues para el esta le pertenecía a Pávlova solamente y a nadie más.

Muchos años después durante las audiciones para sustituir a una de sus ballerinas, que había abandonado la compañía para casarse con un joven rico, conoció a Anya Kerensky la nieta de quien fue maestra de ballet de Pávlova y que venía muy recomendada por esta como otra prodigio del ballet, lo cual demostró exitosamente en su audición frente a Serguei, quien la tomo bajo su ala como futura promesa para que su compañía retomara su lugar como la mejor compañía de ballet del mundo y aunque bien era cierto que Anya era muy talentosa también era una chica muy caprichosa, pero esto era gran problema para Serguei quien ya estaba acostumbrado a lidiar con toda clase de gente, además a él lo único que le importaba eran los resultados y después de un año con ella en su compañía ya sabía aprendido a tratar con en ella y ahora que ella era su prima ballerina, de nuevo ostentaban el titulo de ser la más importante compañía de ballet del mundo.

Anya era una bella joven de aspecto frágil y temperamento fuerte, muy decidida y aun mas cuando se proponía tener algo, pero al conocer a Serguei esta comenzó a mostrar una parte suya que nunca antes había dejado ver, pues cuando estaba con Serguei ella era otra incluso se mostraba gentil, siempre prendándose de él como una colegiala enamorada, pero Serguei nunca volvió a mostrar interés por ninguna mujer después de la muerte de su amada Pávlova y además Anya tampoco estaba interesada en el de esa forma, pues sus apetitos sexuales solo eran despertados por otras mujeres, en cierta forma tal vez porque después de que su padre abandono a su madre estando embarazada de ella cuando tenía 17 años y ser criada solo por ella y su abuela quien fue una figura importante del ballet en su tiempo, siempre permaneció en estricta compañía femenina pues tanto su madre como su abuela se aseguraron de que ningún hombre se acercase a ella y perjudicara su futuro como ballerina, pero al conocer a Serguei y este tomarla como su protegida y mantener esa estrecha y compleja relación que existe entre maestro y alumna ella desarrolló sentimientos asía él, sentimientos que solo había tenido por su madre y su abuela pero que jamás experimento por algún hombre, por lo que su conducta con él era tan partículas, pues ella sin darse cuenta comenzó a verlo como el padre que nunca conoció ni pudo tener en su vida y Serguei ya en sus 45 años y después de 20 años de su perder a la única mujer que amo verdaderamente viviendo en amarga soledad solo dedicado a su compañía, veía en esta talentosa joven a la hija que pudo haber nacido de su amor por Pávlova y también desarrollo cierto cariño asía ella.

Un día des pues de regresar de la gira por el viejo continente, Anya entro a la oficina de Serguei, pero este no estaba, así que decidió esperarlo para ir a comer juntos pero como demoro mucho decidió curiosear un poco, ya antes había estado allí pero nunca sin el allí y mientras miraba sus cosas noto que el gran armario con bellos gravados de cisnes que nunca abría, tenía la llave puesta y decidió aprovechar para mirar dentro y al abrir sus grandes puertas no pudo creer lo que veían sus ojos, era el vestido de ballet mas vello que había visto en su vida todo blanco y dorado decorado con delicadas plumas blancas como la nieve y junto a él del otro lado del gran armario otras cosa de mujer incluyendo un álbum con fotos de una bella joven, todas con el nombre de Pávlova Visarinovich. la estudiante de la que su abuela le hablaba siempre, su mejor alumna decía, un ángel cuyas alas se rompieron al alcanzar las estrellas, en eso mientras veía embelesada la fotos de bella mujer algo llamo su atención, casi oculto, debajo de todo, atado con una cinta roja carmesí, se hallaba un libro, sus páginas ya se mostrabas amarillentas y gotas de agua como lagrimas deban pequeñas marcas sobre él, desato la cinta con gran cuidado para leer mejor el titulo cubierto por parte de ella, “El corazón de la valkiria” por: Vladimir Visarinovich decía, el mismo apellido que la joven, debió ser su hermano o tal vez su padre, se dijo así misma.

Entonces escucho repentinamente la puerta abrirse tras de ella y sorprendida dejo caer el libro a sus pies, era Serguei, que al verla frente al armario con las puertas abiertas camino molesto asía ella, apartándola de su camino para serrarlo de nuevo, ella permaneció en silencio, apenada y con miedo a su reacción, el volteo a verla mientras apoyaba aun sus manos sobre las puertas del armario, no dijo nada solo cerró con llave y después se inclino para recoger el libro que ella había dejado caer, le dio la espalda y le pidió en tono sereno y firme que se fuera, ella no dijo una sola palabra solo lo obedeció y salió de la oficina profundamente apenada y mirándolo por la hendidura de la puerta al cerrarla mientras él se dirigía a su escritorio con aquel libro en sus manos, sin saber que otra cosa hacer fue su habitación en el hotel de la compañía para terminar de empacar el resto de sus cosas e ir a casa con su madre y su abuela para pasar la navidad, pero cuando estaba a punto de terminar tocaron a su puerta, era Serguei pero no parecía estar tan molesto como antes y menos al verla, aunque ya tenía 19 años aun era como una niña pequeña que jugaba a ser adulta, tal vez por la crianza sobre protectora de madre y abuela, ella no se atrevió a mirarlo como una pequeña que teme al castigo de su pare por haber hecho algo malo, pero el solo se sentó en la silla frente a ella y mirándola seriamente solo dijo:

-          No vuelvas a hacer eso, las cosas de ese armario son importantes para mí y nadie más tiene derecho a verlas y mucho menos tocarlas.

-          Perdóname Serguei (dijo llorando), lo siento, por favor no me odies.

-          No te odio, como podría hacerlo, sabes que te quiero como si fueras mi hija.


-          Esas cosas eran suyas verdad, la mujer que tanto amaste y cuyo recuerdo te lastima tanto.

-          Su recuerdo es todo lo que me queda y lo que me lastima es no tenerla.


-          Vamos toma tus cosa te llevare a casa de tu abuela, recuerda que le prometí cuidarte.

Anya termino de alistar sus cosas y salieron juntos para ir a comer algo antes de partir a la ciudad vecina en donde Vivian su mama y su abuela, después de comer mientras viajaban en el auto Anya noto que el maletín que llevaba Serguei estaba abierto así que se inclino hacia atrás para cerrarlo por él y que los papeles que llevaba dentro no se salieran, pero al hacerlo noto que aquel libro, el libro del armario con la cinta roja estaba dentro, pero no dijo nada para no recordar aquel desagradable incidente. 
Al llegar a casa de su abuela, ambas ella y su madre salieron a recibirlos, pues Serguei era amigo de su abuela desde hacía ya mucho y además algunas de las mejores ballerinas de su compañía habían sido alumnas de su escuela de ballet, la cual era una de las más prestigiosas del mundo, por lo que llevaba una vida muy acomodada y otra cosa; ella siempre estuvo interesada en que Serguei se casase con su hija pero aunque ella era hermosa nunca tuvo ni el talento ni la dedicación para el mundo del ballet y después de quedar embarazada tan joven esta perdió toda esperanza de él se fijase en ella, por lo que cuando este inicio su relación con Pávlova, para ella no fue ninguna sorpresa y hasta se contento con ello pues ella quería mucho a Pávlova y la veía como la hija que hubiese querido haber tener, en lugar que la decepción que dio a luz, por lo que ahora tenía sus esperanzas puestas en Anya quien aunque era mucho menor que él y cuyos gustos en pareja ya eran bien conocidos por ella, no representaban ningún inconveniente pues era común, incluso una norma ver a hombres ricos casados con hermosas mujeres más jóvenes que ellos y que Anya gustara de otras mujeres no le impedía casarse, después de todo ya otras mujeres con sus mismos gustos se habían casado y esto no les impedía cumplir con sus deberes de esposa, mientras mantenían relaciones con otras mujeres, de manera discreta por supuesto. 

El único problema era que el no la veía de esa forma ni ella a él tampoco, además el ya llevaba barios años dedicando su amor solo a la memoria de Pávlova, la única con quien él hubiese deseado vivir su vida, por lo que ahora las únicas mujeres en su cama eran las damas de compañía de las casas rosas de la ciudad quienes calentaban su cama por la noche mientras se ahogaba en alcohol para hacer más llevadera su perdida, al menos solo por una noche.

Después de entrar en casa de la abuela de Anya para conversar un poco y tomar algo caliente para descansar y calentarse un poco, se sentó en la sala junto a la chimenea para hablar con su abuela sobre la siguiente gira tomando café, mientras Anya desempacaba sus cosas junto a su madre, poco después Anya bajo y se sentó junto a Serguei, en eso el recordó que tenía algo que mostrarle a su abuela, pero lo tenía en su maletín.

-          Anya, puedes ir por él, está en el auto, tu sabes dónde (le dio las llaves y esta fue por el).

Después de regresar con el maletín, el saco unos papeles de él en los que estaban el cronograma de la jura y algunos de los teatros más importantes del nuevo continente, los cuales que ya habían confirmado para sus presentaciones para la próxima primavera, en lo que la abuela de Anya no pudo evitar notar el viejo libro en su maletín con aquel trágico titulo.

-          ¿Por que llevas eso contigo?, acaso tienes la intención de hacerla.

-          No digas eso, sabes que no podría, ni siquiera sé porque lo guarde hay (dijo serio y algo nostálgico).

Anya quien estaba sentada junto a él, también se mostro seria y apenada, como si su tristeza fuera culpa suya. Por suerte en ese momento la madre de Anya bajo y les ofreció una rebanada de pastel que acababa de preparar, Serguei cerro el maletín y lo coloco en el piso a un lado del sofá, dejaron de lado el tema y se dedicaron a comer el pastel y tomar café mientras él y Anya les contaban sobre su gira, las presentaciones y los hermosos lugares que habían visto. Después y como ya se hacía tarde Serguei decidí partir para regresar a su ciudad pues iba a tomar unos tragos esa noche con un viejo amigo que asía mucho que no veía.

Ya tarde en la noche cuando la mama de Anya apagaba las luces de la sal para irse a dormir, el maletín junto al sofá y lo recogió, cuando Anya bajo a tomar un vaso de leche antes de dormir y la vio con este en sus manos y le dijo que era el maletín de Serguei, y que se lo diera que ella lo guardaría y lo llamaría en la maña a para decirle que lo había dejado y pudiera ir a buscarlo, después de tomar su leche subió y guardo en su cuarto, sobre varias de sus cosas y aunque quiso abrirlo para ver de nuevo aquel libro tan intrigante, no lo hiso, pues no quería que Serguei se enfadara de nuevo con ella.

Esa noche soñó con aquella hermosa mujer de cabello rojo como los pétalos de una rosa y ojos azules como el cielo, la de aquellas fotografías en el armario de los cisnes en la oficina de Serguei, Pávlova, que nombre tan bello, tan bello como ella, se dijo a sí misma en sus sueños, mientras la veía bailar con aquel hermoso vestido blanco y dorado adornado con plumas, sobre un lago congelado que reflejaba la luz de luna como un espejo, hasta que la nieve comenzó a caer y a cubrirlo todo, asiéndola desaparecer bajo ella. En eso despertó y escucho a su madre tocar su puerta para llamarla a desayunar, mientras parte de ella permanecía aun en aquel sueño que se desvaneció al abrir los ojos y ver los rayos del sol colarse por los pliegues de sus cortinas. Ya despierta se levanto y después de lavarse los dientes bajo a desayunar con su madre y su abuela, su mama había hecho su desayuno favorito creps con fresas jugo de mandarina, cuando termino de desayunar llamo a Serguei para decirle que había olvidado su maletín, pero él le dijo no podía ir por él, pues debía salir de viaje de negocios y ya estaba algo retrasado así que le pidió que lo guardase por el asta su regreso a principios del próximo año, lo que la entristeció un poco pues ella pensaba invitarlo a pasar la noche buena en casa con su familia, ya que según sabia el siempre pasaba la navidad y el año nuevo en el extranjero solo, se despidió de él y subió a su cuarto a vestirse para dar una vuelta por la ciudad y visitar a su amiga Nanette.

Después de pasear toda la mañana, comprar algunas cosas tontas y almorzar sola fuera de casa en un pequeño lugar que ella conocía fue a casa de su amiga, Nanette se alegro mucho al verla, la abrasó y la lleno se besos emocionada de verla de vuelta, entraron platicaron un largo rato sentadas abrasadas recostadas una sobre la otra en el sofá de la sala, Nanette le dijo que estaba sola, sus padres habían salido de viaje un par de días a visitar unos amigos en el campo pero que ella se quedo con la escusa de tener trabajo pendiente en la academia de alta costura, lo cual era mentira, ella solo quería quedarse solo por su cuenta en casa, o sea que tenían la casa solo para las dos, se miraron a los ojos y se besaron tiernamente mientras se acariciaban suavidad rosando sus cuerpos recostadas sobre el sofá asta enrojecer sus mejillas y casi perder el aliento, deteniéndose lentamente riendo con alegría al separar sus delicados labios una de la otra, se tomaron de la mano y subieron corriendo y riendo contentas a la habitación de Nanette, donde se quitaron la ropa entre ellas como con gran cuidado y delicadeza coqueteando entre ellas al retirar cada prenda, hasta quedar totalmente desnudas y besarse nuevamente esta vez con más pasión, abrazándose y tocándose con deseo, dejándose caer en la cama y envolviéndose en las rosadas sabanas de ceda de la cama, convirtiéndose en una a medida que exploraban los más profundos rincones de su sexualidad, gimiendo y jadeando mientras el contacto entre ellas era cada vez más intimo, acabando exhaustas acurrucándose tiernamente con la cabeza de Anya sobre el pecho de Nanette ahora mas reflexivas sobre so relación.

Nanette – Conociste a alguien interesante en la compañía.

Anya – Si, a Serguei el director y dueño de la compañía.

Nanette – Y el te gusta.

Anya – Si, mucho pero no como tú crees, sebes que los hombres no me gustan, ellos no son tan bellos como nosotras las mujeres.

Nanette – Y entonces por qué te gusta tanto si no lo deseas. Acaso lo amas. Más que a mí.

Anya – No seas tonta sabes que tu eres la primera y la única a le que podría amar de verdad. Pero el es diferente para mí como un padre, aun cuando no sé lo que es tener uno.

Anya -  Además creo que mi abuela quiere que me case con él. Sabes que nosotras no podemos hacerlo y la verdad no me importaría hacerlo con él y creo que al no le importaría que estuviera contigo si se lo pidiera, el también me quiere mucho, pero cuando me veo en sus ojos no veo deseo solo veo lo mismo que en los ojos de mi madre.

Nanette – Crees que algo así resultaría. La verdad me daría miedo perderte, estos meses lejos de ti me hicieron darme cuenta de lo mucho que te amo y no sé si podría vivir sin ti.

Anya – Si fueras un chico guapo, podríamos casarnos y a nadie le importaría (dijo riendo al mirarla, esperando hacerla reír también).

Nanette – Es cierto aunque si lo fuera tal vez  no te gustaría tanto.

Anya – Tonta mi amor por ti va mucho más allá de eso y lo sabes.

Entonces ambas se durmieron y despertaron ya de noche, Anya llamo a casa para decirle a su abuela que se quedaría a dormir en casa de su amiga, pues aun tenían mucho que hablar y volvería al día siguiente por la tarde después de salir juntas a pasear ver a sus otras amigas quienes querían verla para escuchar sobre su viaje, a su abuela no le importo ya que sabía lo en verdad hacia con Nanette y como esta no podía embarazarla no le vio ningún problema.

Al día siguiente después de despedirse de Nanette y regresar a casa, Anya subió a bañarse, quitándose con cuidado la ropa que esta le había prestado para cambiarse después de bañarse juntas esa mañana y oliendo el suéter que aun tenía su olor antes de dejarlo en la sesta con el resto de su ropa pensando en ella y en lo mucho que le gustaría poder estar siempre con ella, compartiendo su vida juntas. Un largo rato después su madre toco a la puerta de baño al esta no responderle en su cuarto para que bajase a come, sin darse cuenta se quedo dormida en la bañera, exhausta pero feliz por el tiempo que paso con Nanette. Después de cenar se sentó con su abuela en el estudio a comer galletas y tomar leche mientras jugaban ajedrez como era costumbre, al igual que su abuela lo hacía cuando era niña con su bisabuelo, costumbre que esta dejo de practicar con su hija después que Anya cumplió 7 años, por considerarla inepta para el juego y a Anya mas hábil para las cosa que requerían intelecto.

Ya tarde sea noche, al terminar su juego con Anya como ganadora se retiraron a dormir, pero Anya se sentía inquieta, por alguna razón no lograba conciliar el sueño, entonces escucho algo caer en el piso de su cuarto, era el maletín de Serguei, y se había abierto dejando salir el libro atado con la cinta roja, encendió su lámpara de noche y se levanto a recogerlo, cerro el maletín y coloco de nuevo donde estaba pero no guardo el libro de nuevo adentro. Lo tomo y lo llevo consigo a la cama, desato de nuevo con cuidado la cinta roja que lo ataba y lo abrió, en la primera pagina una dedicatoria:

“A mi amada hermana Pávlova, mi única familia, esta obra y esta música las escribo para ti, para que tengas algo mío siempre contigo aunque yo no esté a tu lado y recuerdes momentos mejores cuando éramos niños y nuestros padres aun Vivian y nos contaban esa historia que tanto nos gustaba ha ambos, que aunque era trágica era hermosa porque nos hablaba de verdadero amor, aquel que puede vivir incluso más allá de la muerte. Te amo hermana y siempre lo haré, como se que tu siempre me amaras, al igual que nuestros padres nos aman desde el paraíso deseando que la felicidad vuelva a nuestras vidas”.

¿Que, música?, se pregunto a ella misma al hojear el libro y entonces la encontró, al final del libro, las ultimas paginas eran partituras con el mismo título de libro, y contra la promesa que hiso a Serguei de no tocar otra vez las cosas guardadas en aquel armario, algo dentro de ella la obligaba, un fuerte deseo la dominaba, por alguna razón sentía que ese libro la llamaba, así que comenzó desde el principio leyó toda la obra hasta que al terminar y conocer el final de esta con los ojos llenos de lagrimas y una reconfortante sensación felicidad, experimento emociones que no sabía que existían a través de las palabras de ese hombre; Vladimir Visarinovich, el hermano de Pávlova, el gran amor de Serguei. Ya había amanecido pero se sentía muy cansada para levantarse y cuando su madre la llamo a desayunar le pidió que la dejara dormir un poco más, ya que no había logrado conciliar el sueño en la noche y estaba agotada, así está la dejo dormir hasta la hora del almuerzo, pero mientras dormía con la tenue luz que se colaba entre los pliegues de las cortinas, volvió a tener aquel sueño en el aparecía aquella hermosa mujer, la de aquellas fotografías en el armario de los cisnes en la oficina de Serguei, Pávlova dijo de nuevo soñando, que nombre tan bello como ella, se dijo a sí misma otra vez en sus sueños, mientras la veía bailar con aquel hermoso vestido blanco y dorado adornado con plumas, sobre un lago congelado que reflejaba la luz de luna como un espejo, hasta que la nieve comenzó a caer de nuevo cubriéndolo todo y asiéndola desaparecer otra vez en ella, pero esta vez Anya quiso correr hacia ella para evitar que se desvaneciera, pero al llegar adonde ella estaba ella ya no estaba, entonces comenzó a llorar con tristeza mientras sus lagrimas eran congeladas por el frio y convertidas en polvo de diamante por la brisa, cuando sintió unos brazos suaves y tibios rodeándola, tomándola entre ellos y entonces una voz dulce cariñosa susurro en su oído:

-          Tus lágrimas nacidas de un corazón cálido y un amor sincero me han despertado de mi frio sueño y ahora te pido que me perdones por aprisionar tu alma para tomar tu cuerpo como mío.
Una vez más su madre toco a la puerta, ya era mediodía y la esperaban para almorzar juntas, esta despertó pero sus ojos eran distintos, porque ella era otra, se levanto con calma para reconocer el lugar y acostumbrarse a su cuerpo, sentada en la cama volvió a cerrar los ojos y aspiro una con fuerza sintiendo de nuevo el aliento de vida dentro ella, abriendo otra vez sus ojos sintiendo con sus manos la calidez de su cuerpo, así es ella ya no era Anya, era Pávlova quien había regresado del sueño de la muerte gracias a las palabras de su hermano en aquel libro a través del cuerpo de Anya, se vistió y bajo como si nada a comer junto a su maestra y la madre de Anya a quien conoció de joven, quien si noto que era algo diferente, pero lo atribuyo al mal sueño de la noche anterior y su vieja maestra creyó reconocer algo familiar en ella y lejos de preocuparse parecía complacida y no es de extrañar ya que esta siempre admiro y quiso a Pávlova como una hija, incluso más que a la misma Anya. Ese día era la víspera de navidad por lo que después de comer mientras la madre de Anya ultimaba lo preparativos para la cena, Pávlova y esta subieron a arreglarse desde muy temprano pare recibir a las visitas de costumbre, los vecinos de al lado a quienes conocía su maestra desde hacía ya mucho y a Nanette y su familia que siempre celebraban la fiesta de navidad con ellas, pues tanto Nanette como su madre fueron alumnas suyas. La fiesta fue amena como siempre aunque Nanette noto a Anya indiferente, incluso asolas en la habitación de esta cundo quiso acercarse para besarla y esta respondió a su beso claro pero sin ningún entusiasmo, por lo que al terminar la fiesta y despedirse esta se fue algo triste.

Poco después durante la fiesta de año nuevo, Pávlova al ver que Nanette se sentía triste por su indiferencia hacia ella la tomo de la mano y la llevo discretamente a su cuarto, cerró la puerta tras de sí, y Nanette al creer que había vuelto a ser la de antes se acerco para besarla pero esta la detuvo tomándola de los brazos y pidiéndole que se sentara, entonces se sentó junto a ella y tomando sus manos le dijo:

-          Sé que me amas y yo también te amo (dijo refiriéndose a ella como Anya), y por ese amor te pido que me comprendas y me des tiempo para terminar algo que he dejado pendiente desde hace ya mucho, y te prometo que cuando termine volveré a ti en cuerpo y alma como la de antes.

Entonces la beso en los labios pensando en su amado Serguei, besándola con gran pasión y verdadero amor, para no lastimar mas su corazón y no dañar el de aquella joven que tanto le había dado. Nanette quedo más tranquila y ambas se sintieron mejor, Nanette le dio el tiempo que le pidió segura de sus palabras y sus sentimientos.

Después de las fiestas navideñas y de fin de año Serguei regreso por Anya, quien lo esperaba ansiosa por volver a verlo después de tanto tiempo, al verlo llegar esta salió corriendo a recibirlo y lo abrazo con todas sus fuerzas, este se sorprendió un poco al principio pues ella siempre era muy cariñosa con el así que el también la abrazo y después entraron juntos para saludar a su abuela y su madre, charlaron un poco como siempre y luego darle de vuelta su maletín y de subir las cosas de Anya al auto partieron camino al hotel de la compañía, al principio el no noto nada diferente en ella pero a medida que conversaban de sus cosas durante el regreso a la compañía de ballet, se dio cuenta de que su forma de hablar y de expresarse eran más maduras, incluso le parecían familiares pero no de ella, por otro lado estaba contento, pues al parecer su pequeña y caprichosa ballerina parecía haber crecido mucho durante ese tiempo libre.

Ella aun no sabía cómo decirle que había vuelto, por lo que decidió esperar un poco mas y solo disfrutar de su compañía como Anya, hasta encontrar la forma de hacerlo, así que se despidió de él con un beso en la mejilla, subió a su habitación a dejar sus cosas y  el fue a su oficina a trabajar, pues tenían una gira en puerta, esa tarde se Serguei reunió a todas las mujeres y hombres de cuerpo de ballet y comenzó a evaluarlos de nuevo practicando una de las piezas que iban a presentar en la próxima gira, la mayoría estaban bien y algunos estaban algo flojos pero nada que una buena tarde de trabajo duro no arreglara, Serguei era un perfeccionista, lo que lo hacia el mejor en lo que hacía y además supervisaba cada coreografía el mismo exigiéndole a sus instructores que sacaran el máximo de todos en cada ensayo, pues el mismo los escogió a todos y cada uno y si no daban el máximo en cada ensayo no merecían presentarse en su compañía, así de estricto era. Después de los agotadores ensayos Anya (Pávlova) subió a su oficina después de tomar un baño para ir a comer con él como siempre lo hacían y así transcurrió el tiempo mientras se preparaban para partir asía su próxima gira por el nuevo continente mientras la relación entre ellos se hacía cada vez más estrecha y el comenzaba a verla en forma diferente, hasta que una noche días antes de su primera presentación en el nuevo mundo, cuando regresaban de cenar fuera en un restaurante con a los propietarios del teatro de la ciudad y de regresar ya tarde en la noche a su hotel, él la acompaño para asegurarse de que ella llegara bien. Ya en la puerta de esta y al despedirse esta lo beso en la mejilla pero cuando el dio vuelta para irse ella lo tomo de la mano y le pidió que entrase con ella, pero él se negó pensando en Pávlova y que para el ella era como una hija, entonces ella se paró de puntas y lo beso en los labios, lo que lo sorprendió mucho, porque el sabia que ella tenía una novia en su ciudad natal, a la que decía querer mucho, la parto con gentileza de si pensando que tal vez el alcohol la había hecho confundir sus sentimientos por él, pero al alejarla de él e intentar detener lo que pasaba la vio a los ojos, pero sus ojos no eran los mismos de antes, eran otros, eran como los de ella, como los de Pávlova, entonces al volver a verla no vio a Anya si no a Pávlova frente a él, como cuando la vio por última vez antes de morir.

La levanto entre sus brazos y entro con ella a la habitación comenzaron a quitarse la ropa entre besos y caricias como la primera vez que estuvieron juntos, era como un sueño pues algo tan bello no podía ser real, aunque Serguei ya era un hombre maduro seguía siendo muy atractivo y para ella él seguía siendo el mismo pues ella podía ver su alma a través de él y mirar su verdadera belleza como nunca antes pudo hacerlo y también vio el dolor que esta guardaba por su perdida y que ahora brillaba de nuevo por la felicidad de haberla recuperado, sus cuerpos se hicieron uno y ella pudo sentir de nuevo el calor de su cuerpo con el suyo mientras el despertaba sus sentidos y sentían sus corazones palpitar como uno solo, sin saber donde terminaban uno u otro mientras se unían una y otra vez muriendo y volviendo a nacer, sintiendo como la vida de uno fluía asía el otro en un sentido de eternidad que era intoxicarte experimentando la vida de uno a través del otro. Exhaustos por el arrebato de pasión quedaron extasiados y se durmieron juntos abrasados y envueltos entre las sabanas.

A la mañana siguiente al despertar junto a Anya confundido por lo que había pasado, sin poder comprender bien porque lo había hecho y sintiéndose culpable mientras los vagos recuerdos de esa noche llegaban a su mente, en los que él solo podía ver a Pavlova y no a Anya, apenado por lo que había pasado solo pudo pensar que se había aprovechado de Anya a quien quería como una hija, violado el recuerdo de su amada Pávlova usándola a ella para revivir de forma bizarra los recuerdos de una en el cuerpo de la otra, sin tener forma de remediar lo que había hecho solo pudo disculparse con Anya sin poder perdonarse así mismo.

Entonces Anya (Pávlova) lo miro fijamente a los ojos mientras aun estaban en la cama desnudos y apenas cubiertos por las sabanas y le dijo dejándolo ver su verdadero ser:

-          No tienes de que disculparte, soy yo quien debe hacerlo, por usar el cuerpo de Anya para estar de nuevo contigo y sentir tu virilidad a través de su cuerpo, pero es que no pude contener mas mis deseos de estar contigo una vez más.

-          Y no sabía  cómo decirte que había regresado a través de Anya, a quien se que quieres como una hija, la hija que queríamos tener juntos. Pero ahora que lo sabes debo pedirte que me perdones por no tener el valor de habértelo dicho antes y usar a Anya de esta forma.

Sorprendido al escuchar una vez más su voz pero ahora en otros labios, viéndola de nuevo en los ojos de Anya, la tomo entre sus brazos y escucho atentamente mientras sostenía su cuerpo desnudo contra su pecho llorando de felicidad y tristeza dejando caer sus lagrimas sobre ella, mientras ella le susurraba al oído el porqué había regresado, entonces pudo comprenderlo todo, se miraron de nuevo a los ojos y se besaron amorosamente en los labios, ella también lloro al hacerlo, sabiendo que pronto tendrían que separase de nuevo.

Se levantaron de la cama y luego de vestirse fueron juntos a reunir a la compañía para informarles del cambio en la presentación de la obra de estreno para la gira, para el asombro de todos esta seria: “El corazón de la Valkiria” la que 20 años atrás iba a ser interpretada por su novia Pávlova Visarinovich, quien fue la mejor ballerina de su tiempo, quien murió antes de poder interpretarla y Serguei guardaba tan celosamente, por lo que jamás volvió a oírse de ella. Serguei en persona se encargaría de los ensayos pues él era el único que conocía en detalle la complejidad de aquella pieza, tomo la copia de las partituras del libro, que guardaba desde aquella vez y se las entrego al director de orquesta pidiéndole que las tratara con gran cuidado pues estas habían sido transcritas por el famoso director Nicholai Lesczinski, de quien el hermano de Pávlova aprendió a componer música y quien formo parte de la compañía hasta su muerte pocos años después de la de su pupilo Vladimir Visarinovich.

Esa semana fue intensa, los ensayos eran rigurosos y extenuantes pero todos se mostraron determinados al poder tener la oportunidad de representar tal obra, además al ver la dedicación y energía que tanto Anya como Serguei ponían en cada ensayo  y ver como ella se mostraba tan comprometida con su papel, todos querían dar cada vez más de sí mismos pues esta no solo era la oportunidad de mostrar algo nuevo y hermoso sino que también era un homenaje a Pávlova, una de las más importantes figuras del ballet e inspiración para muchas de las ballerinas de la compañía, quienes crecieron escuchando las historias de la gran ballerina la bella valkiria Pávlova, un verdadero ejemplo de amor y dedicación al ballet.

Al fin llego la noche del estreno, los patrocinadores de la gira y los propietarios de teatro se mostraban complacidos y ansiosos ante tal oportunidad, todo estaba listo y los espectadores guardaron un silencio absoluto, conteniendo su respiración ante la emoción, entonces el telón comenzó a abrirse,  Anya estaba bellísima y más segura que nunca, un único reflector iluminaba su graciosa figura mientras se sostenía de punta sobre una de sus piernas, realzando su estilizada silueta con los brazos en alto y las manos como alas al viento, la música comenzó a oírse como una suave brisa, el príncipe entro en escena y tomo a la hermosa valkiria, elevándola en el aire para que esta volara sobre él en la batalla, donde después de encontrarse y amarse en secreto bajo la nieve invernal, fueron juntos a la última batalla donde después de su victoria ella rogaría a Odín que le permitiera ser mortal de nuevo para estar plenamente con su amado, pero el príncipe no fue victorioso, cayó ante su enemigo y después de vengarlo interviniendo de forma directa en el destino de los hombres, perdió su divinidad y sintiendo el peso de la mortalidad sobre ella para vivir sin su amor, tomo la espada de su príncipe y la enterró en su pecho atravesando su corazón, para yacer junto a aquel cuyo amor la hiso sentir realmente viva.

Al terminar todos se levantaron conmovidos y comenzaron a aplaudir con lagrimas en los ojos, ante tan conmovedora y bella historia, Anya pareció desvanecerse con los aplausos, todos se apresuraron a acercarse temiendo de nuevo otra tragedia, pero todo estaba bien solo se había desmayado, así que la llevaron a su habitación en el hotel donde el doctor que fue a verla dijo que estaba bien, solo algo cansada y que únicamente necesitaba dormir un poco, Fabiana una de las chicas de la compañía se quedo con ella para hacerle compañía, a la mañana siguiente despertó algo aturdida y confusa con el cuarto lleno de fragantes flores, era ella de nuevo aunque no recordaba nada con claridad de lo había pasado mientras Pávlova estaba en su cuerpo, solo aquel sueño en un lago congelado que reflejaba la luz de luna como un espejo en donde la nieve caía y a cubrirlo todo, después viéndose así misma bailado en el escenario frente a todos en un gran teatro llevado puesto aquel vestido de ballet, el  más bello que había visto en su vida, todo blanco y dorado decorado con delicadas plumas blancas como la nieve, mientras bailaba ligera como si flotara en el aire con aquella hermosa música que parecía venir del cielo, después todo desapareció y despertó en aquella habitación rodeada de flores junto a Fabiana, quien se alegro al verla despierta y le conto sobre lo maravillosa que había estado la noche anterior y que gracias a ella y a Serguei la gira prometía ser el más grande éxito de la compañía. En eso fueron interrumpidas, era Sebastian quien interpreto al príncipe en “El corazón de la Valkiria”, tenia terribles noticias, Serguei había muerto.

Al parecer la noche anterior después de la obra y de dejar a Anya al cuidado de Fabiana, Serguei había ido al cementerio a visitar la tumba de su amada Pávlova quien estaba sepultada en el cementerio de esa ciudad y cuya tumba visitaba cada año en invierno desde que ella murió, por lo que según contaban sus más cercanos amigos, era la razón de que pasara siempre las festividades navideñas solo, para estar cerca de ella, pero esa mañana al hacer su ronda matutina el cuidador del cementerio lo encontró recostado sobre la tumba de Pávlova, cubierto por la nieve, al parecer murió congelado al pasar toda la noche junto a ella. Pobre hombre su recuerdo al ver a Anya interpretar aquella obra que significo tanto para ambos debió ser demasiado para poder soportarlo y decido reunirse de nuebo con ella a través de la muerte.

Unos días después, cuando Anya se sintió mejor los abogados de Serguei se reunieron con ella para informarle que Serguei había deja do la compañía y todos sus bienes incluso los derechos del corazón de la valkiria a su nombre, al principio se sorprendió mucho pero después pensó en él y decidió seguir adelante y continuo con la gira según él lo había planeado. Al terminar la gira y teniendo el tiempo para aclarar su mente y comprender mejor lo que había pasado, mientras volvía a casa comenzó a recordar o mejor dicho a ver fragmentos de las cosas que habían pasado mientras Pávlova era ella y aunque en un principio no sabía que pensar recordó sus palabras en aquel sueño y lo que sintió al leer la obra y se sintió feliz al recordar Serguei, ya de regreso a casa de su abuela y su madre después de comer hablar sobre lo que sería su vida de ahora en adelante, pues había planeado mudarse a casa de Serguei con su amiga Nanette a quien le había escrito para que trabajara con ella en la compañía diseñando el vestuario para las obras a lo que esta había respondido encantada, a su madre y a su abuela les pareció bien después de todo ahora ella rica y no necesitaba la aprobación de nadie y además ella siempre ha tenido lo que ha querido y a sabido ganárselo.

Esa noche mientras dormía el sueño la llevo de vuelta a Pávlova y a sus recuerdos, primero se vio siendo niña con el cabello largo y rojo como los pétalos de una rosa, mientras tomaba un baño junto a una hermosa mujer también de cabello rojo era su madre, la madre de Pávlova, y le contaba sobre como vivió feliz en esa casa, la casa de sus abuelos, en la que vivió hasta que conoció a su padre, el Barón, de quien se enamoro desde la primera vez lo vio, su príncipe lo llamaba y el a ella su hermosa rosa, después se vio junto a un apuesto joven de cabello dorado claro y ojos azules como el cielo iguales a los suyos (los de Pávlova claro), quien estaba tendido sobre una cama gravemente herido y le sostenía la mano mientras dejaba caer sus lagrimas sobre él, quien le pedía perdón por dejarla mientras dejaba poco a poco este mundo al quedarse dormido en el sueño de la muerte, del que sin poder despertarlo se arrojo sobre el desconsolada como tratando de arrancarlo del oscuro sueño, impotente y desconsolada debió dejarlo ir, mientras sentía la nieve caer sobre si en el cementerio mientras recordaba aquellos días difíciles después de perderlo todo, cuando se recostaba en la cama de su hermano para estar junto a él en el único momento que tenia para verlo, durante la noche mientras lo veía desde la cama sentado en su escritorio, aprovechando su poco tiempo libre dedicado a escribir y con esa imagen imborrable en su mente, sostuvo aquel libro entre sus brazos, su última y más grande obra, la que escribió para ella, como si al tenerla consigo el también lo estaría, después llego la hora de Salir a escena y cumplir el sueño de ambos de dar vida a la valkiria para que sus alas blancas y doradas les abrieran las puertas al paraíso. Pero en esa ocasión no pudo volar, al caer en el oscuro y profundo abismo de la muerte, donde después de largo tiempo gracias al cálido corazón de Anya y a su amor sincero, ella pudo despertar de su frio sueño, aprisionando su alma para tomar su cuerpo y hacerlo suyo.

Pero ahora todo parecía desvanecerse al abrir los ojos y ver los rayos del sol colarse por los pliegues de sus cortinas mientras parte de ella permanecía aun en aquel sueño en donde Pávlova siempre permanecería etérea como parte de ella, mientras la observa con sus helados ojos celestes y su hermoso porte de fría belleza.

-          Pero eso es solo un recuerdo imborrable de lo que ella dejado en mi y que formara parte de mi siempre (se dijo así misma).


Sabiendo que ahora ella y Serguei estaban juntos en el paraíso que la valkiria abrió para ellos. 



CONTINUARA…