Las
Tres Trístitias del Poeta Solitario.
“Tres tristes capítulos
llenos con poesía de la vida de un poeta solitario”
Estos son los sentimientos desgarrados de un poeta
solitario, nacidos entre los susurros de la oscura noche y las amargas lágrimas
de días lluviosos, como pequeños fragmentos de algo que pueden no ser nada más
que para aquel a quien pertenecen, quien aun entre un millar de personas está
solo, solo en el largo y extenuante camino de la vida, vida a la que fue
arrastrado sin deseo alguno de vivir, solo por los caprichos del destino, ese
maldito destino que siempre nos pone en el peor lugar posible cuando menos lo
esperamos, para obligarnos a tomar decisiones con las que tendremos que vivir
el resto de nuestras vidas nos guste o no, para ser asediados por las 3
tristezas: la tristeza de la mente; que invaden nuestros pensamientos con
recuerdos dolorosos que despiertan la tristeza del corazón; llenándonos de
deseos oscuros que a veces nos llevan al más trágico final, y si somos capaces
de vivir con ese doloroso sufrimiento, entonces ella llegara a nosotros para
devorar todo nuestro ser, la tristeza del alma; la más cruel y terrible de las
tres sombrías hermanas, ya que ella se convertirá en tu otro ser, y como un
ladrón en la noche tomara lo que una vez fue tuyo, para mirar tú mundo
desmoronarse con esos ojos vacios y abismales como los de un demonio soñando,
hasta que no quede nada reconocible de ti mismo y olvides tu propia existencia
y ella sea todo lo que quede de ti.
Esas son las 3 trístitias que viven en mí ser, un
ser solitario abatido por la tristeza de una vida que jamás debió existir,
porque alguien que nace sin amor y sin ser amado por quien le da la vida, solo
puede vivir en compañía de la tristeza, ahora y siempre como un solo ser hasta
el final de mi vida ella será parte de mi, como un amor no correspondido que
aun así sin ser amor es todo lo que tengo para aférrame a mí mismo, aun si es
algo triste es todo lo que tengo y todo lo que soy, por eso soy quien soy.
Ellas son mi dulce y amarga compañía, mas para mal
que para bien, pero que siempre están allí en todo momento, esperando ansiosas
mi caída al oscuro abismo de la desesperación, donde el verdadero final, el
único final, me espera y me ha esperado siempre con los brazos abiertos, para
quitarme todo lo que fui, soy y seré, pero yo no puedo morir, me niego a morir
y dejar de ser, pero si tengo que caer, caeré, pero caeré envuelto en las
llamas del odio, y are del odio las alas de fuego que me sacaran del abismo de
la desesperación, apartando con su abrazadora incandescencia la oscuridad que
ansia devorarme, para ser yo, renacido como el uróboros; el dragón eterno de la
llama violeta, quien devore a las 3 nefastas hermanas, y así del fuego del odio
y de la oscuridad de la tristeza, alcanzare la verdadera paz de la libertad.
Cap.1:
Susurros en la oscuridad.
Cap.2:
Lagrimas en la lluvia.
Cap.3:
Fragmentos de algo que puede no ser nada.
Prologo.
Fragmentos dispersos y sin relación alguna, unidos
en un todo de algo que puede llegar a
ser o no ser nada, pero que aun así tienen por si mismos su propia importancia,
sin importar lo insignificantes que parezcan ahora, piezas fragmentadas que al
unirse dan forma a algo nuevo y
maravilloso, como los sueños que se unen para crear nuestra realidad.
De cada parte vivida en nuestra vida aprendemos y
seguimos adelante, dejando algo atrás y encontrando algo adelante, sin saber
realmente nada al comienzo de nuestra jornada para ir aprendiendo poco a poco
un poco de todo, reuniendo fragmentos aquí y allá a lo largo del camino de la
vida.
Algo que nace y algo que muere en cada respiración,
apareciendo y desapareciendo en un pestañeo, mostrándose y ocultándose a simple
vista como una ilusión efímera; un espejismo, un sueño, irreal e intangible, pero
parte de nosotros mismos como lo es nuestra propia vida, nuestra propia
existencia, nuestra propia realidad y nuestro propio ser.
Que parte es importante y que parte no lo es, esos
son los fragmentos que forman nuestras experiencias vividas en nuestra corta
existencia, existiendo como parte de nosotros, así como nosotros como parte de
ellos fragmentos dispersos y efímeros como nuestras experiencias vividas en
esta corta existencia que es la vida, una vida que es solo nuestra y una sola,
por eso es única como cada fragmento en ella.
Puede que no nos demos cuenta de ello pero la vida
sin importar lo larga que esta nos lo parezca, esta solo formada por pequeños
momentos, algunos tristes y otros felices, algunos fáciles y otros difíciles, pero
todos ellos nos hacen ser quienes somos al hacernos lo que somos.
No puede ser nada si no pensamos que lo sea, pues el
valor que le damos a las cosas en nuestra vida es algo que solo nosotros
podemos darle, dependiendo claro del apego que sintamos por ello y lo dura que
sea la separación al perderlo, ya sea que lo olvidemos o no con el tiempo o
durante el tiempo que creamos olvidarlo.
Ser solo piezas fragmentadas es lo que hace única
cada vida, cada experiencia y a cada persona, como pequeñas aunque importantes
partes de un todo, el todo que es nuestro mundo y todo lo que existe, existió y
existirá, desde lo viejo hasta lo nuevo todo tiene su momento y su lugar en su
razón de ser, al ser una parte de nuestro mundo como nosotros lo somos de él.
Nada más el ser algo lo es todo, puede ser un
fragmento como parte de nuestra vida o toda una vida, por eso vivimos tratando
de vivir cada día con plenitud, encontrando nuestro propio lugar y las cosas
que más nos gustan, así hacemos nuestra vida como algo propio de nosotros, para
vivir a nuestra propia manera en nuestro único y pequeño mundo, ese mundo que
aunque puede no ser nada para otros, para nosotros lo es todo.
1. El orgullo de ser tú mismo.
El sentir orgullo, un orgullo verdadero, un orgullo
propio, nos da la confianza de creer plenamente en nosotros mismos y en lo que
hacemos, por eso te digo ahora a ti, si a ti mismo o es que vez a alguien más
aquí; muéstrame tus verdaderas habilidades, aunque no tengas ninguna, pero si tienes
alguna, sin importar la poca confianza que tengas en ella o si te avergüenza
tenerla, muéstrame lo que puedes hacer por ti mismo, lo que solo tú puedes
hacer y demuéstrate a ti mismo el valor que tienes, con todo el orgullo de tu
ser.
Orgullo nacido del valor de ser tú mismo sin temor a
las palabras necias de los sordos arrogantes que solo se escuchan así mismos, ensimismados
en sus propias convicciones vacías, a las que debes hacer caso omiso y vivir
por ti mismo con dignidad, honor e integridad, siempre fiel a ti mismo y a tu
propio valor.
De ser quien eres es lo de lo que trata tu vida,
vívela sin avergonzarte de ti mismo, orgulloso de tus verdaderas habilidades
aunque no tengas ninguna o no creas tenerla, ya encontraras algo para ti mismo,
algo que te guste hacer y que te llene de orgullo al hacerlo, algo que es solo
tuyo pues nació de ti.
Ser o no ser tu mismo es algo solo depende de ti,
date tu propio valor aunque nadie te valore, pues solo tú sabes lo que
realmente vales, sigue adelante y recorre tu propio camino y ya verás que te
encontraras con alguien mas en algún momento que también te valorara y sabrá
apreciar tus habilidades, pues toda habilidad cultivada con amor y dedicación
da fe de su propio valor y belleza.
Tu tal vez no puedas verlo aun pero el tiempo dará
testimonio de tu esfuerzo y te hará crecer como persona a medida que tu propia
confianza en ti mismo crezca también, yo te lo aseguro; pues los que venimos de
la nada sin tener nada y sin ser nada, tenemos que hacernos a nosotros mismos
pera tener nuestro lugar sea que seamos reconocidos por ello o no, pero aun así
seguimos adelante orgullosos y satisfechos de nuestra obra, la obra de nuestra
vida que es testimonio de nosotros mismos.
Mismo orgullo, anhelo y esperanza; es el que todos
tenemos cuando queremos hacer algo que en verdad queremos hacer y nos
esforzamos en hacerlo, con la satisfacción de hacerlo un poco mejor cada vez a
pesar de los tropiezos y lo difícil que parezca al principio, hasta cuando
creemos que es imposible, pues al final, con el tiempo tu esfuerzo y tu
dedicación te darán la satisfacción de haberlo hecho y haber logrado algo por
ti mismo, pues por muy poco que parezca para otros y sin importar si eres el
mejor o no, si en verdad lo intentaste con todo lo que tenias, en verdad habrá
valido la pena.
“simplemente
haz lo que queras y te guste hacer y siéntete orgulloso al hacerlo”.
2. El sufrimiento de vivir al asecho
de falsos profetas.
El sigue sufriendo, aun con el falso consuelo las
palabras vacías de falsos profetas, con los bolsillos hinchados, llenos con el
dinero de la fe de los crédulos, siempre necesitados de una esperanza, sin
importar si es verdadera o no, pues para tener fe solo tienes que creer en lo
que sea que quieras creer, ya que la devoción y el fervor son los mejores
placebos para más débiles y fáciles de engañar.
Sufrimiento que aqueja y trae pesar en la vida, una
vida de sufrimiento y curas milagrosas de manos sanadoras de elocuentes
charlatanes, y a ti que te pasa; te sientes bien contigo mismo, crees que cada
día es un regalo y que todos tus sueños pueden hacerse realidad.
De tu ilusoria fe ciega y supuestos milagros yo me
pregunto: pero qué te pasa, acaso te crees mejor que lo demás, que eres alguien
especial; pues no lo eres así que confórmate, ya que el sufrimiento es parte de
la vida y lo que nos hace fuertes.
Vivir para disfrutar de esos pequeños pero valiosos
momentos de felicidad a pesar de todo, es el verdadero milagro y el verdadero
significado de la fe real, no te dejes engañar con la salida fácil y placebos
como las dulces palabras de los falsos profetas de la fe y los milagros con un
valor comercial.
Al vivir engañados en la falsa ilusión de una cura
milagrosa para todos los males, solo sustentas el valor de una mentira por
encima de la fe verdadera, dándoles poder a las palabras y obras de los charlatanes
y sus falsos milagros.
Asecho constante, que da constancia de su devoción a
su único dios: el vil dinero, todo poderoso que todo lo puede cuando todo lo
compra, pastores del comercio, mercaderes de la fe, infames y reverenciados
ministros de la codicia y la avaricia, quieren tenerlo todo porque no tienen
nada, ni siquiera un alma para sentir remordimiento de su corrupción.
De él sufrimiento ajeno hacen su sustento para vivir
a costa de otros, dedole a la fe un valor monetario y obteniendo un pago por
sus milagros, pastores a sueldo de ovejas al matadero que solo hacen crecer su
ministerio con cada ofrenda.
Falsos ídolos nacidos de la desesperación y la
necesidad humana de creer en algo más grande que sí mismos, en el sentimiento
sobrecogedor del amparo y protección de un poder superior, la divina gloria y
voluntad de un invisible pero siempre presente ser magnánimo.
Profetas que venden esta figura divina y sus nobles
actos con vehemencia, para ganar el fervor sumiso de los fieles creyentes, creyentes
que llenan sus arcas con su fe verdadera al ser víctimas del engaño,
prefiriendo vivir en una hermosa mentira que enfrentarse a la horrible realidad;
la cual que es que la fe, la fe verdadera nace de creer en nosotros mismos y
los milagros son los actos imposibles que hacemos posibles con nuestra fuerza
de voluntad, manteniendo la esperanza en nuestra constancia de no desfallecer
ante la adversidad y el sufrimiento.
3. La verdadera pureza esta en el alma.
La vida de una prostituta es prestar un valioso
servicio a la sociedad, una sociedad amoral y corrupta claro, satisfaciendo las
necesidades sexuales de hombres solitarios y esposos insatisfechos, sin
importar lo asquerosos o depravados que estos puedan parecerles, prestando sus
servicios sin discriminar a sus clientes siempre y cuando dicho servicio sea
remunerado adecuadamente.
Verdadera realidad es decir que en la mayoría de las
veces ellas tienen que vender sus cuerpos y su dignidad por una miseria y aun así
además de todo también soportar las miradas de desdén y lujuria al ser discriminadas
por la sociedad, la misma sociedad que abusa de su necesidad.
Pureza es la belleza del corazón de una mujer que
mantiene sus nobles sentimientos, a pesar de tener que sacrificar su dignidad
al poner en tela de juicio su moral con el infame oficio de vender su cuerpo.
Esta manifiesta aun cuando tal oficio
tradicionalmente siempre ha estado bajo el yugo de los hombres y sus
patriarcados, en sus ideales misóginos de superioridad, al deshumanizar a la
mujer y convertirla en objeto de deseo y placer sexual.
En el insano cumplimiento de sus depravadas fantasías,
fantasías que aun hoy en nuestros
tiempos son un modelo de comercio humano para la mujer y su cuerpo, donde al denigrarlas
y quitarles su dignidad son tratadas como seres desechables, al igual que el
condón que acaban de usar en ella.
El desdén y la apatía de la sociedad hacia la
condición humana cuándo una persona es deshumanizada es aberrante, indígnate y
profana, la discriminación y la humillación que producen tales actos solo dan
fe de lo inhumanos que somos los seres humanos; al abusar de los más débiles y
encontrar placer en ello.
Alma pura que conservas tu belleza a pesar de haber
ensuciado tanto tu cuerpo, tanto que al mirarte al espejo no puedes reconocerte
a ti misma, tú que aun conservas bellos sentimientos en tu corazón pese a los
horribles tratos sufridos; esclavizada a una vida de lujuria y abuso, usada y
desechada tantas veces que casi olvidaste tu propio valor, tu como mujer digna
y hermosa de espíritu inquebrantable das fe de la belleza de tu corazón y la
pureza de tu alma.
4. El dulce néctar del diablo.
El néctar del diablo borra todo remordimiento y
quieta todo pesar sobre nosotros mientras nuestros labios lo toquen, dándonos la dulce sensación de una ilusión efímera que
corrompe el cuerpo y pudre el alma, droga milagrosa y legitima, embriagador
elixir que aligera el cuerpo y alegra el espíritu con sus maravillosos dones,
trayendo sus falsas bendiciones a un alto precio.
Dulce sensación sosegada alegría, que nos libera de
la esclavitud de los sentidos, la racionalidad y la lucidez, descanso efímero
del peso de la vida y el arduo trabajo de vivirla, reconfortándonos con cada
trago que tomamos donde el primero no será el último.
Néctar embriagador siempre bien recibido para el
regocijo en toda celebración, trayendo alegría en su virtud, virtud que también
ahuyenta las penas ayudándonos a olvidarlas, eres bebida espirituosa, sanadora
y reconfortante, hecha con ingenio por la mano izquierda que todo lo da y todo
lo quita.
Del néctar divino que trae la vida y la misma vida
eres creado como un milagro recibido con agrado, hasta que tu necesidad se hace
presente cada vez más constante, en tu efímera satisfacción y adictiva
necesidad de consumo, consumirte es consumirse a uno mismo perdiendo cada vez mas
y mas aquello que es realmente importante.
Diablo de la botella tu que concedes todos los
deseos pedidos al tomarte, tomando todo de nosotros a cambio, en el intercambio
equivalente y justo de los favores recibidos, pues cuando obtienes algo también
debes dar algo a cambio y mientras más tomas del néctar del diablo, mas tendrás
entregarle también lo quieras o no, al ser tu quien abrió la botella y lo
dejaste entrar en tu vida.
5. El malvado corazón de una mente
perversa.
El que ríe solo sus propias maldades recuerda, así
son los viles; seres egoístas sin alma que se regocijan en el sufrimiento
ajeno, que con su mirada turbia y ojos afilados buscan siempre nuevas víctimas
para sus maquinaciones, siendo los más inocentes, ingenuos y débiles sus presas
más deseadas.
Malvado es su negro corazón, sucio y manchado con
sus infamias y corruptos hábitos, sus prácticas deshonestas son testimonio de
sus depravados deseos, deseos pecaminosos y despreciables que solo denigran la
condición humana.
Corazón marchito y manchado sin empatía alguna a
ningún sentimiento puro e inocente, están podridos por dentro, llenos solo de
emociones repugnantes y asquerosas, como su misma manera de pensar y ser,
parecen humanos pero no lo son realmente; pues su carácter inhumanidad los ha hecho
abandonar su propia humanidad.
De sus propias perversiones obtiene su mayor satisfacción
al ejercer su maldad impunemente, regocijados en lo cruel y profano de sus
acciones, donde el tormento y sufrimiento de otros es su propio deleite, al
infringir dolor con un placer puramente lujurioso y enfermizo de profundo gozo.
Una sola es la meta en la villanía de los perversos,
su propia satisfacción al satisfacer sus más bajos deseos, deseos mal sanos por
desgarrar la fragilidad y violar la pureza, ufanándose de su superioridad e
impunidad ante los más débiles, para abusar mas y cada vez mas de ellos.
Mente oscura de brillante perversión que incluso
maquinan los más ingeniosos y aterradores planes para arrastrar a los más poderosos a su nivel o tomar
ventaja hasta de lo impensable para quitarles o tomar su poder, controlando del
poder a su antojo y conveniencia, desde su infame reino de las sombras en su
bajo mundo, un bajo mundo de obscena perversión.
Perversa mente nacida del malvado corazón de un ser
impuro, pura maldad y oscura naturaleza de la infamia, retorcidos en su
grotesca y deforme visión del mundo, ese es el rostro detrás de la máscara de
un ser humano que ya no es humano, un cascaron vacio un ser hueco que solo vive
para satisfacer sus propias perversiones.
6. Visión Dantesca.
Visión de la sexta era de la república; pesadilla
aterradora que vaticina la destrucción de la infame capital corrupta de la
patria del gran libertador, con el estruendo del rugido de la tierra que se
estremece con feroz furia, tragándose consigo la cloaca de la república,
cobrando con ella el diezmo de su ofensa al usurpar y mancillar el nombre del
padre de la patria, sean devorados por la tierra y sus profundidades viles
camaradas caídos, teñidos de rojo como los diablos del mismo infierno que han desatado
en la patria, vendiéndola a los titanes rojos y ultrajándola para quitarle su
belleza y dignidad solo para llenar mas sus ya hinchados bolsillos, solo para
quedar tirados como las veinte monedas de plata de su traición, sobre la zona
muerta que ahora es cementerio de sus pecados capitales, la gran fosa común
abierta como banquete de la carroña que fue su codicia, indigno final para los
mas indignos, yaciendo finalmente en las ruinas de la ciudad corrupta a las
faldas del monte marginal.
Dantesca pesadilla de un destino final desatado por el
despertar de fuerzas más allá de su comprensión, en la terca persistencia de su
propia y arrogante estupidez, que dejara caer sobre sus nefastas ofensas el
cruel pero justo castigo a los necios ensimismados en sus egoístas presunciones
de efímero poder, poder legado con la caída de la infame piedra angular del
héroe hipócrita, ahora el mártir de la ruina, principal artífice con su legado,
de la decadencia de la patria; usurpada por una república constituida de
mentiras y planes taimados de supuesta generosidad y dignidad, en la que el
hijo sacrílego profana aun más la patria con su legado de ruina y miserable
miseria, levantando y enalteciendo aun mas su propio legado de gran corrupción,
siendo tan hipócrita como su padre el falso héroe; proclamando las virtudes de
su benevolente hegemonía, solo para llenar aun mas sus bolsillos y enaltecer su
impune posición preponderante, asegurando con ello solo el futuro de su propia
prole; al robarle el futuro a la patria.
“Este
es el destino ineludible de un pueblo dividido por su propia indiferencia;
donde fanáticos aferrados a la mentira de una falsa dignidad y escuálidos unidos
falsamente por sus propios intereses; solo
permanecen ciegos y sordos en su propia ignorancia mutua, juntos en su mezquina
estupidez”
7. El resplandor de un alma pura.
El cálido resplandor en la belleza de un alma buena
que brilla con luz propia en la oscuridad de un mundo lleno de maldad, es la
esperanza para creer en la bondad del corazón humano y la pureza de sus nobles
sentimientos, siendo esta la más hermosa manifestación de un corazón gentil.
Resplandor magnánimo de este hermoso y horrible
mundo lleno de contradicciones, en su dual naturaleza intrínseca del bien y el
mal, con la fe absoluta de los justos de que el bien siempre vence al final,
trayendo consigo paz y regocijo al corazón humano.
De donde nace un alma pura que brilla en la
oscuridad más profunda y con su cálido resplandor nos reconforta, inspirando en
nosotros lo mejor de nosotros mismos aun bajo las peores circunstancias, esperanza
verdadera de una luz al final de tanta oscuridad.
Un alma que resplandece con luz propia y que desvanece toda sombra de
duda, dando nuevas esperanzas a corazones oprimidos, atestiguando con ello
verdaderos milagros concedidos y proezas sorprendentes, en la gesta de salvar
lo que se daba por perdido.
Alma pura, dulzura, belleza y esperanza mía, tú me
alientas en tu manifiesta existencia para ser mejor cada día, en la bondad de
tu corazón encuentro un verdadero consuelo, incluso en la noche más oscura cuando
estoy cansado y sin fuerzas.
Pura es la manifestación de tu presencia cuando la
presencia del mal se cierne, conciencia resplandeciente de la justicia que
prevalece ante la injusticia, en virtud de todo aquello que es bueno, pues tu
virtuosa llama ilumina al mundo con el cálido resplandor de un alma pura.
8. Mi Grimorio.
Mi gran obra, en el que mi trabajo primordial es la creación
de la gran Orden Imperial de Alquimia misma, una ardua labor que nace del genio
de la mente, con un pensamiento, una idea que con ágil torrente se hace
presente, como un rio que nace de una gota de lluvia abriéndose camino y
haciendo brotar la creación a su paso hasta terminar por convertirse en un
enorme mar, océano inconmensurable de la creatividad y plétora de la
imaginación e ingenio humano.
Grimorio; libro que guarda la sabiduría de las ideas que no puedes
colocar simplemente como palabras sobre una mesa, solo esperando a que estas hagan
realidad el sueño de una visión de futuro por sí mismas, así como no puedes simplemente
imaginar un jardín y disfrutar de sus frutos así nada mas, pues para ello debes
primero plantar la semilla en la tierra y esperar pacientemente que la
naturaleza siga su curso, hasta que la planta brote y manifieste su creación al
convertirse en árbol, un árbol que solo al final de su desarrollo dará sus frutos,
ya que en la vida todo es: iniciativa, constancia y paciencia, en el sano
beneficio mutuo para crecer juntos y prosperar.
9. El verdadero rostro de la muerte.
El verdadero significado de la muerte es simplemente
que la muerte es la muerte y no hay ninguna belleza en ella, es parte de la
vida, es inevitable, y nos quita lo único que es realmente nuestro
devolviéndonos a nuestro origen, recordándonos lo efímera y vulnerable que es
nuestra existencia.
Verdadero o no sea nuestro deseo de enfrentarla al
final ella siempre obtiene lo que quiere, nuestra vida está en sus manos desde
el mismo día en que nacemos, por lo que lo único que podemos hacer es vivir
plenamente el tiempo que tengamos hasta encontrarnos con ella, al encárala y
dar el último paso en el ciclo de la vida.
Rostro infame e inexpresivo que con tu aterradora
presencia despiertas tantas emociones distintas frente a la pérdida, tu mano
será la última mano que tome al final del camino que es mi vida, una mano fría
y dura que refleja lo inclemente de tu oscuro oficio y tu naturaleza
indiferente.
De muchas formas es manifiesta tu presencia y hecha
tu labor, pacifica o violenta, en persona o a través de otros, muchas de
aparente azar y otras tan anunciadas que no presentan sorpresa alguna, aun
cuando no esperamos tu llegada tú siempre te haces presente en el momento
justo, sea oportuno o no.
La diligencia que muestras en lo prolijo de tu
trabajo es tan sobrenatural como tú misma figura, sombra tenebrosa y aterradora
que llena de espanto a todo lo vivo, no siendo el ser humano la excepción ya
que nos erizas la piel e hielas la sangre con la sola mención de tu nombre y
tus más terribles hazañas.
Muerte, sombra presente e inevitable en todo lo
vivo, recordatorio constante de lo efímera que es la vida, recordándonos su
verdadero valor y valorándola aun más en presencia de tu obra, no eres nuestra
enemiga pero aun así te tememos, porque tememos a lo desconocido y a lo que no
nos da una explicación, tampoco eres nuestra aliada; pues nos quitas nuestro
don más preciado, aquel al que nos aferramos más que a nada.